EL QUE NO CORRE VUELA
Por Javier Zeballos
Para Voces del Frente*
La cosa del Estado implica un estado de cosas. La derecha uruguaya ensaya sus habituales loas a la empresa privada junto a las diatribas a al papel estatal. Ese ensayo pretende ocultar un rastro que es suyo. Que se ponga su sayo.
La naturaleza jurídica de PLUNA fue variando a través del tiempo.
Nació el año 1936 y hasta 1938 giró como sociedad comercial. Desde el 38 al 43. como una Sociedad Anónima. Entre 1943 y 1951 fue una sociedad de economía mixta y de 1951 a 1995 como Ente Autónomo.
La Ley Nº 16.211, impulsada por el Gobierno de Lacalle en 1991 permitía asociarse con privados y habilitó a la formación de PLUNA S.A. con la
participación de PLUNA Ente Autónomo. Pero en 1993 por una Resolución Nº 711/93, se otorgó la concesión de los servicios de mantenimiento de tierra en el Aeropuerto Internacional de Carrasco a la empresa CANDISUR, que representó una enorme transferencia de recursos que dejaban de ingresar a PLUNA . Tal perjuicio duró hasta el 22 de julio de 2002, cuando el Decreto Nº 280 del Poder Ejecutivo reestableció la libertad de prestación y le devolvió la autoprestación a PLUNA aunque ese decreto nunca se aplicó.
En el período 1995 -2005 se formó la sociedad de economía mixta. El 48.7 % de estas acciones pertenecían a PLUNA Ente Autónomo. El 49 % a Varig, el 2 % de la a los hermanos Mesa, que son dos empresarios uruguayos más un 0.31 %, de a empleados y ex empleados de la empresa. que conformaban el 51 % requerido para seguir siendo línea aérea de bandera. Varig se hizo
cargo del gerenciamiento en esos diez años. La derecha desempolva un discurso en el que pretende tirar de las orejas del FA, afirmandoando que se demuestra que el Estado es incapaz y que ahora la izquierda reniega de sus postulados. Así lo han
expresado sesudos editoriales y artículos en el Observador, Búsqueda y El País. Lo hacen los medios porque los líderes políticos de los partidos tradicionales callan prudentemente. También el silencio se impone en ex-presidentes y directores de PLUNA de los que no se escucha una palabra. La derecha pretende contrabandear su ideología pero, sobre todo, cubrir su rastro. Porque los adalides de la empresa privada soslayan el hecho de que PLUNA SA se rige desde 1995 bajo el derecho privado. ¿Cómo puede ser que haya sido tan pésimo negocio?
Hay que recordar que el FA , en el enfrentamiento a la Ley de
privatización de empresas públicas, dejó expresamente fuera de la
votación en el plebiscito de 1992 a PLUNA. Es decir, se tuvo un
análisis diferenciador que posibilitó retener empresas como ANTEL, UTE o ANCAP pero se accedió a emprender el camino de la asociación con privados en el manejo de la empresa aeronáutica. Blancos y colorados no pueden decir que no aplicaron sus políticas. Es la pésima gestión de la derecha la que en solo 10 años casi fundió totalmente PLUNA fruto de su incompetencia comercial y de su negligencia a la hora de controlar. Ese proceso ruinoso, que si bien implica otros factores como la crisis del país y de la región o la evolución desfavorable de los precios del petróleo que tienen fuerte impacto en el negocio aeronáutico, respondió a nefastos criterios de gerenciamiento impulsados por Varig.
La empresa brasileña implementó una estrategia en su propio beneficio, no el de PLUNA. Más bien operaba lo siguiente, frenar un
posible desarrollo de PLUNA, un desarrollo que por cierto nadie se planteó, o simplemente servir de escudo para impedir el crecimiento de otras alternativas de competencia con Varig en la región. Ese juego es parte de las estrategias que aplican líneas aéreas grandes en sus procesos de asociación o compra de las menores. Ese fue el juego de Varig con PLUNA sin que ningún director de la parte uruguaya abriera la boca, como tampoco lo hacen ahora.
Varig jamás consideró a PLUNA como una unidad de negocios
independiente, sino en función de sus necesidades propias, realizando acciones perjudiciales en materia de mantenimiento, flota y comercialización. Varig se apropió de las ventas de PLUNA en el exterior, con la correspondiente pérdida de presencia institucional. A su vez, ello influyó en la colocación y en las comisiones por ventas, que cobraba Varig, y representaban alrededor del 20% del precio. Otro modus operandi fue la implementación acuerdos interlineales, por ejempo, en la ruta a San Pablo, con tarifas notoriamente por debajo del mercado y con una distribución de frecuencias que privilegiaba los servicios de Varig y perjudicaba a las líneas que debía cubrir PLUNA S.A.
A su vez, no solo no se potenció el taller de mantenimiento que PLUNA tenía en Carrasco sino que se lo desmanteló y se trasladaron las funciones a Brasil, se llevaron un stock de repuestos y hasta motores enteros del Boeing 737. Así, Varig operó como único proveedor y realizó los servicios de mantenimiento de PLUNA a través de VEM S.A., con tarifas superiores al mercado. Esa empresa era una subsidiaria de Varig. Lo que para PLUNA podía ser un costo elevado o una pérdida, para Varig eran ganancias. Por si fuera poco, Varig arrendó a PLUNA S.A. aeronaves obsoletas con altos costos de mantenimiento, como el alquiler de un avión DC 10, que Varig no podía colocar en ningún lado y se lo arrendaba para cumplir con el viaje a Madrid, generando importantes pérdidas que terminaba pagando exclusivamente PLUNA S.A.
A eso se suma la heterogeneidad de la flota de siete aviones de cinco modelos diferentes, algo fuera de todo estándar internacional, con un sobrecosto en la formación de pilotos y mecánicos . A su vez, se arrendaban aviones sin soporte mecánico y cualquier rotura podía significar la paralización del avión y salir a buscar el repuesto por el mundo. Tampoco se invirtió en programas contables uniformes para toda la empresa y las sucursales, ni siquiera la casa matriz utilizaba los mismos programas que las sucursales y por tanto el control se vio drásticamente disminuido durante años sin que nadie regulara nada ni controlara nada, a tal punto que nunca hubo una presentación de balances a las autoridades estatales fuera del Ente Autónomo. Del período 1995-2005 surgen enormes déficits que se paliaron con capitalizaciones que costaron mucho dinero público. Solo en el primer año de gestión, las pérdidas superaron los 16 millones de dólares. El
rosario de cuentas, en rojo, se extendió por todo el período con
recapitalizaciones fruto de convenios-marco. Aún así, el último año de gestión de Varig, 2004-2005, cerró con un déficit de US$ 13:707.000. Una cifra primaria porque corresponde solo a las pérdidas registradas contablemente, sin reflejar obligaciones que se habían desplazado a futuro con vencimientos que empezaban, casualmente, en julio de 2005, cuando el Estado recuperó el gerenciamiento y Varig se caía a pedazos en Brasil.
Ese fue el proceso de endeudamiento desde el primer al último año y que lo agravaba para el Estado uruguayo aunque no para Varig, porque PLUNA S.A. le debía Varig futo de se nefasta política de
gerenciamiento. A su vez, lo que Varig le debía a PLUNA hubo que
negociarlo en medio de su caída con el riesgo de ser arrastrados en
ella. Parte de esa deuda, como montos por venta de pasajes en el
exterior, todavía está por cobrarse sin saber si se podrá recuperar
algo de ese patrimonio. Varig fue a la vez socio, competidor, cliente y proveedor de PLUNA con un Estado manejado por directores ciegos sordos y mudos. Y así nos fue.
*Publicado en Voces del Frente el jueves 28 de junio de 2007.

Xabier, mayor de edad, de estado civil y mental confuso. Escorpiano de signo zodiacal y dragón en el horóscopo chino. Nacido de parto natural en la muy fiel y reconquistadora ciudad de San Felipe y Santiago. Residente en donde dios mismo y en persona ha decidido que resida en companía de papeles, libros, fotos, arañas, moscas y mosquitos y demás elementos auxiliares de las casas. Soñador empedernido, nostálgico del futuro, extranjero aquí y en todas partes, dueño de nada ni de nadie, paridor de monstruos infernales y de causas justas por las dudas.
