YO CLOWN
Ya repuesto de mi garganta y con el trabajo del semanario encaminado, me propuse disfrutar de un sábado que se presentaba gris y frio. Me desperté temprano y me quedé acostado desde las 5 y media de la mañana y escuchando música. Volví a repasar los sonidos de muchas de las canciones del impresionante concierto del francés Yann Tiersen que presencié en el Solis el 10 de abril. A las 8 y media de la mañana me fui rumbo a un curso taller sobre la utilización de la risa en un proceso terapéutico de sanación. Algo que en el Uruguay vienen desarrollando la gente de la Fundación SALUDARTE (www.saludarte.com.uy)
En la película Patch Adams, Robin Williams interpreta a Hunter "Patch" Adams, el médico estadounidense inventor de la risoterapia y responsable de que fuera incluida en la medicina moderna. En Uruguay hay mucho por hacer y sería bueno que el famoso Plan de Salud pudiera abrirse a integrar el aporte de la risa, aunque a más de un o una burócrata le escandalice. Si al menos se lo tomaran para la risa, sería un progreso bastante progresista.
Hoy sábado fue la primera sesión en el sótano del INJU. Entre las 9 y la 13 horas. Seguimos mañana en el mismo horario. Estuvo a cargo de la clown Andrea Martinez. Yo fui con la intención de escribir un artículo para VOCES tratando de dar una idea desde diferentes perspectivas. Lo que implica la risoterapia en la medicina, las resistencias que hay sobre ello. La experiencia internacional de muchos grupos de clown que trabajan y aplican en centros de salud integrados al plantel médico. También una mirada desde la técnica del clown y su historia en el teatro que siempre me atrajo mucho.
Pero no me interesaba instalarme como un mero observador del curso taller sino como un participante activo. En mi experiencia en trabajo con niños, algunas veces en basketbol hace muchos años o con niños discapacitados, he tenido que recurrir espontaneamente a las técnicas del clown y a esa mirada absurda sobre el mundo. Es algo que me divierte mucho y tiene algo o mucho que ver conmigo. Y la verdad es que me divertí muchísimo porque fue un taller práctico. Somos unos veintipico. Como siempre, la enorme mayoría son mujeres. Solo somos cinco hombres en total. Se trata en general de estudiantes, ya sea de teatro, medicina, comunicación, psicología etc. también hay trabajadores de la salud, como enfermeras. Jugamos mucho y trabajamos todo lo corporal y también tocó varias veces de ponerse la naríz roja e improvisar. Mañana temprano es la segunda sesión y ya estoy ansioso por que llegue la hora.
Mirando y riéndome a carcajadas de las caras de mis compañeras y compañeros, descubrí que hay tantos clown como seres humanos existen.
Vuelto a casa en la tardecita, me puse a buscar las palabras para ir dando forma al artículo. Aquí van las primeras como adelanto. Todavía no tiene título. Se aceptan sugerencias.
Clown y transformación
CLOWN
Hay algo en el clown que lo separa y a la vez lo une al resto de las personas. Concentra en sus acciones el absurdo. Visto de cerca nadie es normal, dice una canción, y el ser humano observado en sus acciones puede dar prueba de ello. Pero a través de cada gesto, ese absurdo puede adquirir significados que contradicen la mirada dominante. Ese absurdo, a golpes de ingenuidad y de ternura o de furia desatada pero indefensa e indemne, es capaz de construir una poética que bien puede demoler la irracional racionalidad del sistema. La aparente locura puede ser signo de la mayor cordura. Dicen que los locos y los niños dicen la verdad. El clown es una mezcla de esas miradas.
A través de ellas, la fantasía, el sueño más utópico, puede volverse realidad. Su rutina, rigurosamente planificada, está abierta de par en par a la improvisación con lo que surge inesperado, con lo azaroso del mundo que lo rodea. El clown es un personaje en permanente transformación con su entorno pero también es un sujeto transformador. En él, macro y micromundo están indisolublemente unidos. En su desmesura puede aludir al cambio total pero siempre a partir del cambio real aquí y ahora. Por ello una mirada, un gesto, una sonrisa, una carcajada o la más sutil caricia, si acarician de veras a otro, pueden alterar hasta el rumbo de las galaxias.
El clown trabaja con la máscara más pequeña. Solo esa nariz roja. El resto es su cara que jugará a ser múltiples caras. Se trata de un juego de máscaras invisibles que adquieren visibilidad en cada gesto. En un ensayo sobre el multifascético poeta portugués Fernando Pessoa, Octavio Paz explicaba que la palabra persona proviene del latín y quiere decir máscara. Era la máscara neutra de los actores grecolatinos. Persona es todos y ninguno. El clown trabaja dentro de esa contradiccion. A partir de esa neutralidad, es ninguno y todos.
Su juego consiste en desenmascarar todas las máscaras que nos vamos poniendo en nuestra existencia para intentar recuperar la de nuestra niñez o alguna parecida. Nuestra cara de asombro ante el mundo. Puede ser una pretensión ilusoria, incluso falsa y, para algunos, hasta perversa, pero esa cara puede descubrir la contracara del mundo, un revés que bien podría ser el derecho, un sinsentido de las cosas que aporta otros sentidos más sentidos, un caos que bien puede ser un orden nuevo.
Mucho de ese juego se juega en la contradicción con lo que somos. En el clown se expresa el contrapunto entre la cara y el cuerpo. Como si la cara, guiada primero que nada con su mirada, fuera convenciendo poco a poco a ese cuerpo que parece extraño, ajeno, indocil, inutil, inerte, y en cierto sentido, muerto. La cara llena de vida del clown lo recupera gesto a gesto, paso a paso, invitándolo, inventándolo, a la vida. No poco del juego se juega en ese conflicto. Pero no bien surge una fragil armonía, el clown, armado ya de su personaje, desarma el equilibrio descubriendo el desequilibrio del mundo y se lanza como un Quijote a enfrentar molinos con la pretensión de equilibrar, no ya al mundo, sino a todo el universo.
Clown y teatro
Clown es una palabra inglesa que significa payaso. El Clown se fue transformando a través del tiempo. En milenarias culturas han existido esos personajes. El arte del clown existe desde hace miles de años. Un clown enano actuaba ya como bufon en la corte del Faraon Dadkeri-Assi durante la Quinta Dinastia Egipcia sobre el año 2500 antes de Cristo. Los bufones de la Corte actuaban en China desde 1800 a.c. A lo largo de la historia la mayoria de las culturas han tenido clowns. Cuando Cortez conquisto el imperio Azteca, descubrio que en la Corte de Montezuma habia bufones parecidos a los europeos. La mayoria de las tribus nativas americanas han tenido algun tipo de clown. Estos clowns tenian un importante rol social y religioso en la vida de la comunidad y en algunos casos, eran considerados capacitados para curar.
Sus funciones en la corte de los poderosos de turno les permitía llegar a decir, envueltas en bromas, las verdades vedadas a los demás. Tal vez de allí provenga esa mirada transgresora. En el teatro griego anunciaba la entrada del elenco al escenario. En Roma agregaba una suerte de apertura de la obra. De allí saltó a las trupes transhumantes que recorrían los caminos de pueblo en pueblo y de las que surgieron los circos.
La Comedia del Arte del siglo XVI en la península itálica diversifica al clown en varios personajes que tienen algunas de sus características. Arlequino, Pantaleone, Colombina, Pedrolino, Brighela. Si bien hay rastros de sus derivaciones en la comedia inglesa, incluso en el teatro isabelino de la época de Shakespeare, es la comedia francesa la que institucionaliza el Pierrot, ese personaje que combina una nariz roja en contraste con una cara blanca y un vestuario que pierde todos sus colores. Pierrot, será un clown más serio, un observador y crítico de la vida cotidiana que a menudo se burla de sí mismo, un espejo del hombre moderno.
Clown y cine
El cine ha tenido grandes personajes que tienen mucho del clown. El “Charlot” de Chaplin surge inevitable con su andar de pato con galera y bastón. Todo su discurso gestual remite a la pantomima. El genial Buster Keaton no hizo otra cosa que desarrollar la contradicción entre un cuerpo que enfrenta todas las catástrofes y una cara inmutable que acompañaba cada acción en medio del caos circundante. El “Sr. Hulot” de Jaques Tatí introducía ese cuerpo enorme y alto en una mente infantil que andaba por el mundo a contramano... (Continuará)
Xabier

Xabier, mayor de edad, de estado civil y mental confuso. Escorpiano de signo zodiacal y dragón en el horóscopo chino. Nacido de parto natural en la muy fiel y reconquistadora ciudad de San Felipe y Santiago. Residente en donde dios mismo y en persona ha decidido que resida en companía de papeles, libros, fotos, arañas, moscas y mosquitos y demás elementos auxiliares de las casas. Soñador empedernido, nostálgico del futuro, extranjero aquí y en todas partes, dueño de nada ni de nadie, paridor de monstruos infernales y de causas justas por las dudas.

PACTOS VIOLADOS dijo
¿EN QUE QUEDAMOS?
23 Abril 2007 | 08:06 PM