¿Y DÓNDE ESTÁ EL PILOTO?
Por Javier Zeballos
Publicado en Voces del Frente el juves 23 de noviembre de 2006.
Luego de la publicación en el número anterior de Voces del Frente, del artículo titulado "Así en el cielo como en la tierra" y de la denuncia del gran trueque del gobierno de Batlle afectando las arcas del Estado y la seguridad de un aeropuerto, el Coronel José Luis Vignoli, Director de Relaciones Públicas de la Fuerza Aérea Uruguaya, llamó al Secretario de Redacción, manifestando que el periodista que firmaba la nota estaba mintiendo pues el artículo estaba lleno de inexactitudes, errores y mentiras.
También intentó indagar sobre quién era, si soy free-lance o del Staff, cuando desde hace dos meses ya saben quién soy, pues yo mismo les pasé mi nombre y mis números de teléfono cuando intenté hablar con alguna autoridad de la DINACIA controlada por la Fuerza Aérea, tras mi llegada al país y acreditarme ante Presidencia como Prensa Extranjera. Datos que eran una y otra vez preguntados cada vez que llamaba, con el detalle curioso de que en una de esas oportunidades, el militar que me atendía me previno gentimente sobre algún posible ruido en la comunicación.
Efectivamente así sucedió y pude escuchar extraños sonidos que, por experiencia, no aduje a ruido, en tanto concepto semiótico sino a otras interferencias en la comunicación más propias de épocas pasadas. En su llamada a la redacción de Voces del Frente, el Coronel Vignoli también expresó el deseo de enviar la información correspondiente para responder a tanta falsedad. Todavía lo estamos esperando.
Los hechos denunciados en mi nota todavía esperan alguna respuesta oficial de la FAU, por lo que tengo que recurrir a dichos anteriores. En declaraciones a la revista Punto Sur, el 2 de noviembre, el Coronel Vignoli dijo: “Yo estoy aburrido de las denuncias mediáticas, si hay alerta en la seguridad pública y si esto es todo un desastre quiero que todas las denuncias las hagan a la Justicia”. Es lo que pienso hacer cuando aparezca el documento misteriosamente desaparecido en el Ministerio de Defensa. Claro que se acuerda de la justicia un poco tarde, como tan tarde se acordó el Comandante en Jefe Bonelli de los vuelos que supo tripular con detenidos luego desaparecidos y que hoy todavía seguimos buscando. Pero no solo se acuerda tarde de la justicia, incluso se acuerdan tarde de la policía. Ante los tres robos de importantes cables subterraneos hacia la torre de control del Aeropuerto Carrasco, los funcionarios pidieron que se denunciara a la policía, como corresponde. Sería bueno comprobar si esa denuncia fue realizada o no.
Una política regular es minimizar los problemas de seguridad aérea en nuestro país diciendo que ”No existe absolutamente ninguna posiblidad de accidente por cuestiones de seguridad por las causas que los controladores aéreos están atribuyendo”. Eso lo tendrá que demostrar ante las denuncias que los propios controladores vienen entregándole a la Ministra de de Defensa Nacional, lo que yo le pido es que me conteste puntualmente sobre los tres hechos que describo en mi artículo y sobre la denuncia de la falta del ILS (Instrument Landing Sistem) en el Aeropuerto de Laguna del Sauce, un hecho grave de estafa al erario público con la rúbrica del Ministro Brezzo y la anuencia del Presidente Batlle, y una carencia en seguridad que aun hoy tenemos sin que la Fuerza Aérea Uruguaya parezca preocuparse, como parece que no se ocupó en su momento, aunque se arroga la tutela del control de la aviación civil.
Es más, el Cnel. Vignoli agrega en la misma nota que, “Nuestro país cuenta con su esquema de radar y aproximación de tránsito aéreo con la mejor tecnología en América”. A menos que la privatización del Aeropuerto Internacional de Laguna del Sauce, además de la enajenación de recursos, también implique la extranjerización y sus instalaciones y aledaños se encuentren en un limbo extracontinental, yo quisiera saber, no ya si tenemos la mejor tecnología del continente, sino simplemente si tener un aeropuerto internacional en América sin ILS instalado es estar a la vanguardía. De paso, hay que repasar geografía, pues América va de Tierra del Fuego hasta el estrecho de Bering y la FAA (Federal Aviation Administration) de los Estados Unidos de América, desde 1994 nos tiene en la peor categoría, la de los países que no cumplen con la normativa Organización Internacional de Aviación Civil, junto a Hayti, Belize, Rep. Dominicana y Honduras, por solo mencionar casos... en América. Hay otro ejemplo ilustrativo. En Ezeiza hay ILS en las pistas pero uno no funcionó por años, hasta que tan solo dos semanas después del estreno del documental de Enrique Piñeyro, Fuerza Aérea SA, fue arreglado súbitamente. No hay que aclarar que Argentina es uno de los pocos países en el mundo en que la Fuerza Aérea tiene el control de la aviación civil, como nosotros.
Ante tanta seguridad absoluta del Cnel. Vignoli, la noche antes de publicar el artículo se dió una fuerte tormenta eléctrica, la que generó el miércoles pasado el monumental apagón de casi todo el sur del país. Aunque Usted no lo crea, esa noche hubo un accidente en el Aeropuerto de Laguna del Sauce y es ilustrativo analizarlo, no para generar alarma pública ni hacer sensacionalismo, sino para aprender y no ocultarlo. Un avión de PLUNA despegó de Carrasco rumbo a Aeroparque cumpliendo el servicio de Puente Aéreo. Al intentar cruzar el Río de la Plata enfrentó una densa tormenta. Los pilotos buscaron poder atravezar la línea de inestabilidad o rodearla, pero al considerar los peligros optaron por regresar a Montevideo. Al llegar a Carrasco, ya la tormenta estaba instalada y tuvieron que dirigirse a Punta del Este. La rapidez de desplazamiento de la tormenta los hizo llegar con fuerte lluvia y poca visibilidad, con el agregado de que al no haber ILS, todo el proceso de aproximación se raliza sin ese instrumento. En el aterrizaje en semejantes condiciones, ya muy cerca de la pista, a unos 60 metros de altura, se agrega una dificultad extra: la rotación brusca del viento. Sucedió lo que se denomina “primera racha” la que influyó en la estabilidad del avión. Además, la pista estaba cubierta de agua por lo que se dió un efecto conocido como “acuaplaning” que deslizó al avión hacia la derecha saliendo apenas de la pista. La pericia del piloto hizo que pudiera dominar la situación y volverlo hacia el centro de la pista, aunque reventó una rueda del tren de aterrizaje al pegar contra el borde del pavimento. El termino no es el más apropiado porque las ruedas de los aviones tienen un mecanismo de desinflado que impide que exploten.
El avión no tuvo inconvenientes en rodar y realizar un aterrizaje, de ahí en más, casi perfecto, entre otras cosas, porque los pilotos de PLUNA están bien entrenados. La empresa cumple con la normativa internacional de mandarlos dos veces al año al simulador, aparte de otros estandares internos de seguridad. Además, conocen bien el aeropuerto porque practicamente es la única aérolínea que lo utiliza fuera de temporada. ¿Qué hubiera podido pasar si fuera una compañia con diferentes criterios de seguridad, con un piloto que no conociera el aeropuerto ante una situación de emergencia meteorológica con exceso de carga de trabajo para la tripulación? Por suerte no pasó nada y ojalá que nunca tengamos que lamentar víctimas, pero en la administración de la aeronáutica civil, se trabaja y se invierte para minimizar los riesgos, lo que no se logra minimizando las carencias.

Xabier, mayor de edad, de estado civil y mental confuso. Escorpiano de signo zodiacal y dragón en el horóscopo chino. Nacido de parto natural en la muy fiel y reconquistadora ciudad de San Felipe y Santiago. Residente en donde dios mismo y en persona ha decidido que resida en companía de papeles, libros, fotos, arañas, moscas y mosquitos y demás elementos auxiliares de las casas. Soñador empedernido, nostálgico del futuro, extranjero aquí y en todas partes, dueño de nada ni de nadie, paridor de monstruos infernales y de causas justas por las dudas.
