La meta es el camino, dicen. Ahora bien, si la meta es el camino, hay que meter el camino en la meta y no lo veo tan fácil. Pero además, debemos meter la meta en el camino. ¿En qué parte? ¿Al principio, en medio, dónde? Y si la meta resulta que está por el medio, vaya uno a saber dónde, ¿qué pasa si uno se toma un atajo salteándose justo la meta? Uno va pensando que llega antes y resulta que no llega nunca. Por si fuera poco, para llegar a la meta, en el camino hay que meter y meter. Y si el camino es la meta, ¿cuándo uno se da cuenta? Al final, no tiene gracia, pues sería lo mismo. Es más, debería ser al principio, no más dar el primer paso y si esa es la meta, ya está, te quedas ahí y listo. Y el camino ¿es el caminar o el camino es lo andado? Si es el caminar, sería como una sucesión de instantes, así como una línea es una sucesión de puntos, pero ese no es el punto. Si, en cambio, el camino es lo andado, sería como una sucesión de segmentos. ¿o miento? Pero si el camino es el caminar, a la meta habría que andar moviéndola a cada paso, y eso es mucho peso, como en una constante des-instalación. Si el camino es lo andado, habría que ir dejándola a cada paso que piso, en una constante instalación. Pero eso instala un problema que no estaba en la meta de este camino que vengo andando. Mi meta iba por otros caminos pero yo agarré por éste porque metí el tema de la meta aunque no se si lo he metido adecuadamente, porque uno también mete la pata, y después no es facil sacarla, como la meta, aunque mi meta era ponerla, el punto era ¿dónde? ¿En qué punto? ¿Se acuerdan? Claro que después pintó otra cosa, aunque la meta suele estar pintada y a mi me agarren de punto por tratar de meter la meta que, después de todo, tal vez sea un mito, lo que es para matarse, luego de haber andado tanto, pues quedaría como un tonto. No se si he sido claro.