TRABAJO MANUAL Y TRABAJO INTELECTUAL
No esperen un ensayo gramsciano. Simplemente ayer conversaba con alguien que no podía entender mis distintas actividades. Acostumbrado a leerme en mis artículos para el Diario Español de Australia, o verme en mi trabajo de Secretario de Redacción, no podía hacerse a la idea de que trabajo, además, en una obra de construcción. Ya conté en otro posteo que es un proyecto familiar que ya estamos terminando. También hay mucha gente que se asombra que juegue al futbol y cuando los encuentro en actividades que tienen que ver con el mundo académico universitario, del que participo, no logran encajar los diferentes mundos, que obviamente son uno solo.

Y es que hay mucha gente que tiende a encasillar a las personas, en un lado y en otro, está claro. En lo personal, disfruto mucho de actividades variadas y estar en contacto con todo tipo de gente, con sus códigos, hábitos e ideosincracias que suelen pautar los oficios o actividades. Pero he comprobado lo estrecho que pueden ser muchos modos de pensar. Mis inquietudes intelectuales, si es que se las puede catalogar así, nunca estuvieron en contradicción con el mundo obrero, del que provengo, y a mucha honra. A su vez, el realizar actividades disímiles, incluso el mismo día, es algo que no solo me enriquece, sino que me divierte. Además que me permite expresar en muy diferentes áreas y capacidades. Lo mismo que aprender y, sobre todo, poner en juego diferentes tipos de inteligencia, a veces, tratandose de mi, de torpeza, cabezadurismo, ansiedad, atorrantismo, curiosidad y un largo etc-etc. Y si, soy un tipo ecléctico.

Aquí me cortaron la cabeza, no hubo mucho trabajo intelectual en la foto, que digamos...
Paso de estar martillando, desenclavando, también leyendo planos, porque para construir cada panel de cemento, tienen unos 10 x 5 metros x 20 centímetros de espesor, hay que hacerlo siguiendo al pié de la letra el plano de cada uno de ellos, y fabricarlo en sus medidas exactas hasta en milímetros. Lo mismo que todos los refuerzos de hierro que lleva o los elementos metálicos que luego permitirán levantarlos con una enorme grúa, como ya mostré en un posteo anterior.
Pero de hacer esos trabajos, que en la construcción del edificio implica además albañilería, electricidad, plomeria, carpintería y otro largo etc, manejando retroexcavadoras y todo tipo de herramientas, paso al llegar a casa, a sentarme en la compu y realizar todo el trabajo del diario, incluso el diseño gráfico de las páginas. O trabajar en el proyecto del Programa de TV que dirigiré y estamos a punto de filmar el primer programa. U otras actividades de las que ya les contaré un poco más, como por ejemplo, un trabajo sobre el cine de Juan Carlos Tabío, el director cubano famoso por Fresa y Chocolate y Guantanamera, que co-dirigió junto a Gutierrez Alea, pero que tiene una extensa obra anterior y posterior. Tuve el enorme placer de estudiar con él cuando enseñó en Uruguay y voy a presentar el texto en una charla en la Universidad, en el marco de un grupo de académicos australianos y latinoamericanos especialistas en diferentes disciplinas que se encuentran investigando sobre nuestro continente. Es un grupo compuesto por profesores y alumnos de posgrado de todas las universidades de Sydney, que se reúne una vez al mes y del que soy miembro. Más que nada por atrevido.
Volviendo a los del inicio, hay gente anclada en la división entre trabajo intelectual y manual, una división que no toma en cuenta el trabajo físico que implica el trabajo intelectual, pero tampoco el trabajo intelectual que implica el trabajo manual.
Eso si, estoy deseando poder mostrar las fotos del edificio terminado. Ya falta poco. Pero no me quejo, también cuando terminamos de trabajar, suelo tener cielos como éste.

Xabier, mayor de edad, de estado civil y mental confuso. Escorpiano de signo zodiacal y dragón en el horóscopo chino. Nacido de parto natural en la muy fiel y reconquistadora ciudad de San Felipe y Santiago. Residente en donde dios mismo y en persona ha decidido que resida en companía de papeles, libros, fotos, arañas, moscas y mosquitos y demás elementos auxiliares de las casas. Soñador empedernido, nostálgico del futuro, extranjero aquí y en todas partes, dueño de nada ni de nadie, paridor de monstruos infernales y de causas justas por las dudas.

tazzie dijo
La verdad es que es bien cierto lo que cuentas, hay personas que no saben o no quieren saber que uno puede estudiar, a la par que trabajar en algo que no ha estudiado, tener como hobbie, escribir, escuchar música, hacer maquetas, un sin fín de cosas.
Yo, y digo yo, porque soy de esa condición, soy feliz simplemente cuando trabajo (ahora no porque estoy en desempleo y según a que edad una se tiene que jubilar ;).. escuchando música la tiempo, mientras leo, contesto, llevo el ritmo, redigitalizo música, no me supone ningun esfuerzo, y es más lo agradezco como agua de mayo.
Mientras el cerebro está ocupado, deja de pensar en sandeces, quizás por eso me tachen de A NORMAL.. por eso por salirme de la norma preestablecida.
Supuestamente una mujer con más de 40 años tendría que estar preocupada por "la memadas que dan en tv", supuestamente, no tendría que preocuparse de "cultivarse" (y no me refiero al cultivo del champiñón).. simplemente hago lo que me gusta.
Lo demás me parece de trabajo forzoso, y como diría un castizo "los malos tragos cuanto antes".. en mi caso el trabajo casero.. que lo odio cordialmente.. lo hago si hay que hacerlo, pero si tengo 5 minutos, esos los invierto en cualquier otra cosa..
Saludos.. y bienvenido al clan de los A NORMALES :P
12 Julio 2006 | 09:41 PM