BREVE HISTORIA DE UN GRILLO
Entró un grillo en el apartamento. No es para tanto, me dirán algunos, pero ya verán lo que sucedió. Antes de seguir, para los que piensen que soy un insensible con los animalitos, los remito a dos posteos anteriores que reivindican mi condición de santo a la altura de un San Francisco de Asís: Escarabajos y La carta
En el verano ya se me había metido un grillo y a poco de comenzar con su serenata, que más bien era casi una cantata con oratorio y todo, ajusté el oído hasta que lo encontré y, colocándolo en un pequeño recipiente, contuve las ganas de salir al balcón para dejarlo en libertad a la altura del quinto piso, lo bajé hasta el jardín del edificio.
Pero con éste grillo ya llevaba dos días y no había logrado ubicarlo. Es que no parecía contar con cualidades cantoras, no es que esperara un do de pecho pero no canta dos notas seguidas jamás. Emite solo un crí espaciadamente cada varios minutos. Ya que la tierra australiana es profusa en insectos de todo tipo, asumí que debía ser una mutación del grillo tradicional. El dilema era encontrarlo.
Cuando comprobé que el susodicho seguía empeñado en solos de un solo cri, cada tanto, me dispuse a dormir en la noche y, llegado el caso de que incorporara otros sonidos, ya lo intentaría encontrar. Lo cierto es que dormí profundamente sin ningún problema.
Al otro día, la que se puso problemática fue mi hermana, que se pasó todo el día embromando con que había que atrapar al insoportable grillito. Creo que no necesito decir quién me parecía realmente insoportable. Así pasó el día. Volví a dormir placidamente sin percatarme en lo más mínimo del aislado cri del extraño y escurridiso grillo.
Al otro día, mi hermana se puso peor e intentó de muchas maneras encontrarlo, pero su búsqueda fue infructuosa. Lo malo es que realmente parecía imposible seguir el rastro sonoro del cri que reverberaba en los rincones sin aportar una pista para ubicarlo. Mi hermana se puso tan imbancable en su obsesión con el grillo, que no tuve más remedio que elaborar una táctica y estrategia, identificando quién era el principal enemigo a vencer.
Ahí se me ocurrió una idea genial. Le dije que tenía algo serio, muy serio que cdecirle: que el tal grillo no existía, que no había ningún sonido, ni siquiera ese esporádico cri, que todo estaba en su imaginación y que yo le había seguido la corriente por no confrontarla con la dura realidad de su locura senil. No se imaginan lo bien que se sintió con mis palabras.
Pero mi verdadero objetivo era neutralizar su obsesión con el grillito, que me alteraba mucho más de lo que podía hacer el insecto en cuestión. Yo solo pretendía hacerla dudar y divertirme un rato mientras trataba de pergueñar alguna idea de cómo atrapar al grillo, pero ella se la agarró conmigo y todo fue para peor. Me acusó de haber colocado algún aparatito que produce tal sonido con el objetivo de volverla loca. Traté de explicar que eso no era necesario, que ella ya lo estaba, pero por otras razones.
El grillo seguía imperturbable y clandestino en la repetición cíclica de ese cri espaciado pero interminable y por más que intenté descifrar su ubicación, fue imposible. Hasta que se descubrí el enigma. La teoría acerca de un aparatito resultó ser cierta, solo que no lo coloqué yo sino la inmobiliaria que administra el apartamento. El misterioso cri provenía de una pequeña alarma de humo colocada en el techo.
Me reí de buena gana pero todavía no pude desactivarla. Si no lo hago, sospecho que, a la inversa del grillo anterior al solidariamente bajé, la pobre alarma es candidata a viajar directo al jardín pero por la vía rápida, desde la plataforma de lanzamiento de mi balcón. Mi hermana sigue hablando mal del grillo y de mí.


Xabier, mayor de edad, de estado civil y mental confuso. Escorpiano de signo zodiacal y dragón en el horóscopo chino. Nacido de parto natural en la muy fiel y reconquistadora ciudad de San Felipe y Santiago. Residente en donde dios mismo y en persona ha decidido que resida en companía de papeles, libros, fotos, arañas, moscas y mosquitos y demás elementos auxiliares de las casas. Soñador empedernido, nostálgico del futuro, extranjero aquí y en todas partes, dueño de nada ni de nadie, paridor de monstruos infernales y de causas justas por las dudas.

laveron dijo
jajajajaaja...acá la alarma que pusimos (post robo), cuando denuncia falta de línea telefónica hace un grillo INSOPORTABLE!!!! ¡creeme, por favor!!!!!! (ya se que yo tb. estoy loca, vió...pero es INSOPORTABLE)
Salgo a reclamar a ANTEL inmediatamente. Lo peor fue una semana que habían robado los cables. Una semana entera cri. cri. cri...monótono e insufrible.
Ahora, un grillo de verdad, nunca lo mates...dicen que es plata...(en verano, ya hubieramos tenido más guita que Bill Gates, pero, que las hay, las hay, por las dudas)
5 Mayo 2006 | 07:07 PM