NUBES

Hace unos días supe que la agencia espacial estadounidense (NASA) había postergado por tercera vez el lanzamiento de dos satélites desde la base Vandenberg, en California, diseñados para revelar los secretos de las nubes que cubren la Tierra. Según informaba un portavoz.

El lanzamiento de los satélites Calipso y CloudSat por un cohete Delta-II permitirán mejorar considerablemente la comprensión de la mecánica del clima y el impacto de la contaminación al buscar descifrar los secretos de las nubes. Calipso, de 585 kg, fue desarrollado entre las agencias espaciales francesa y estadounidense, el CNES y la NASA. Una cámara y un lector infrarrojo completan su carga. Su vida útil prevista es de tres años. CloudSat, el "satélite de nubes" (848 kg), producto de una cooperación entre la NASA y la agencia espacial canadiense (ASC), estudiará el papel de las nubes mediante la producción de "perfiles verticales de la atmósfera", y su estructura por medio de un radar de alta frecuencia.

Ignoro si la susodicha agencia espacial logró poner el órbita tales satélites y si ya andan dando vueltas develando los misterios de las nubes. Yo, en cambio, seguiré fotografíandolas. No soy fotógrafo, me hice fotógrafo amateur, en el sentido de amante, porque creo en los instantes, que la vida es una sucesión de instantes. Con la máquina no intento más que capturar instantes. Fotografío nubes. No me daba cuenta pero luego fui tomando conciencia de como ellas cada vez más adquirían mayor protagonismo. Al principio no eran más que habitantes circunstanciales del cielo que aparecía en mis encuadres pero poco a poco fui prestándoles una mayor atención. Así fue como empecé a mirarlas, a ver cómo se mueven, cómo cambian, a descubrir las diferencias de sus formas, a estudiar sus nombres, a seguir sus desarrollos. Luego me apasioné y me identifiqué con ellas, como decía Kierkegaard...
"Porque las nubes representan espléndidamente el incesante movimiento que en un perpetuo devenir nebuloso, sin un solo paso sólido ni la menor ley que rija su desarrollo, llega a las configuraciónes más diversas, a los cambios más anárquicos; porque son la posibilidad infinita de devenir lo que debe ser sin tener jamás el poder dejar subsistir algo; porque son la posibilidad que abraza el universo sin tener el menor contenido, porque pueden evocarlo todo sin poseer nada..."
Todavía recuerdo la Gran nube blanca de Mazatlan que Weston captó en México en la década del veinte junto a Tina. Tal vez todos tenemos una nube porque hay una nube para cada quien. Una que nos sigue o que nos lleva, que nos aleja o nos acerca, que nos hace retornar.

Xabier, mayor de edad, de estado civil y mental confuso. Escorpiano de signo zodiacal y dragón en el horóscopo chino. Nacido de parto natural en la muy fiel y reconquistadora ciudad de San Felipe y Santiago. Residente en donde dios mismo y en persona ha decidido que resida en companía de papeles, libros, fotos, arañas, moscas y mosquitos y demás elementos auxiliares de las casas. Soñador empedernido, nostálgico del futuro, extranjero aquí y en todas partes, dueño de nada ni de nadie, paridor de monstruos infernales y de causas justas por las dudas.
