TROLLEY-BUS AZUL

Fueron toda una tradición. Lo viejos, pero muy viejos, hablaban de los tranvías a caballito o eléctricos. Yo crecí con los Trolley-buses de A.M.D.E.T. (Administración Municipal de Transporte rebautizada popularmente como Artigas Murió Desesperado Esperando un Trole) Con tres o cuatro años, parece que obligaba a mi madre a no tomar el ómnibus que pasaba por la esquina de casa ni los que lo hacían por el gran Boulevard a tan solo tres, y caminabamos siete cuadras en repecho hasta la Av. 8 de Octubre para que yo disfrutara como loco del viaje en aquellos dinosaurios del tránsito montevideano. Sobre todo cuando pasaba por el tunel, un modesto pasaje subterraneo de unos trescientos metros.

Recuerdo el desafío, ya más grandecito, de ir parado en donde se unían los que eran dobles, que despertaba la misma pasión que ir colgados de la plataforma trasera abierta de las viejas cachilas Leyland de CUTCSA, al ir o venir de la escuela por la Avenida Larrañaga. Y cómo olvidarlos, cuando ibas apurado y zafaban los cables de los rieles aéreos de la electricidad. Los recuerdo particularmente en las manifestaciones por 18 de julio, a inicios de los 80´cuando quedaban varados en medio del río de gente.
O aquella foto histórica durante la Huelga general de 1973.

Hace algunos años, un arquitecto ganó un concurso con un proyecto que a mi me tocó el alma. Se trataba de un trolley, de los que sobrevivieron al desguase, colocado de manera vertical, practicamente enterrado de punta en un sector de la Plaza de la Bandera, en la zona de Tres Cruces. La idea me pareció genial. Claro que se lo tildó de gran símbolo fálico, ¿Qué habría que decir de los obeliscos? Lo cierto es que el Arq. Arana, de nuestro Frente Amplio, Intendente electo por abrumadora mayoría de Montevideo en ese momento, le dió largas al tema, tiró la pelota afuera e hizo tiempo hasta enterrar el tema pero no al trole, y yo me quedé con las ganas de tener en la ciudad semejante monumento. Con ésto le levanto un centro a Laveron para que cuente con más conocimiento de causa de un tema que nos entretuvo por horas.

Si mal no recuerdo, dejaron de circular a inicios de 1992. Ese día fueron despedidos en su último viaje por bocinas y gente que salía a saludar el paso de las últimas unidades en funcionamiento. Yo salí especialmente a subirme en un 60, que tenía destino Malvín, pero me bajé en el Buceo, a dos cuadras de mi casa.
Todavía pervive la polémica sobre el l tema del transporte colectivo de Montevideo. Las diferentes renovaciones de flota, imprescindibles y positivas, pero dejando de lado la utilización de un transporte eléctrico menos contaminante, se parecen más a parches que a una modificación estructural. Claro que no se trata de reivindicar aquellos viejos Troles, aunque mucha gente no sabe que la mayoría fueron comprados desde la Argentina para renovarlos y tal vez circulen en alguna ciudad. El resto quedaron como chatarra o sirviendo de vestuario improvisado para los trabajadores de algunas empresas de construcción. Lo cierto es que una reestructura profunda del transporte colectivo montevideano, creo que aún está en el debe y yo no descartaría el uso de nuevos Trolley en algunos tramos, aunque la reconstrucción de red eléctrica tal vez los vuelva inviables.
Claro que también tengo mis recuerdos personales, como una noche en que uno de ellos apareció de golpe, demasiado pronto...
Te miro y me parece que te veo aún mirándome desde la ventanilla de atrás de aquel trolley que vino tan de prisa. De aquel maldito trolley-bus azul casi oxidado al que no se le volaron los rieles ni los cables, que no hizo aguja, que no se quedó de pronto sin energía, como tantas y tantas otras veces. Que partió veloz y que dobló fugaz por Avenida Italia perdiéndose, perdiéndonos, y me dejó callado allí, corazón en mano y con los ojos en la nuca.
Xabier
PD: Hacer aguja es un térmico de la jerga técnica de los conductores y se refería a una maniobra que debían realizar deteniéndose ante cada punto de bifurcación en la red eléctrica a la que iban enganchados los trolley-buses. Eso los detenía y esa demora permitía alcanzarlos corriendo.


Xabier, mayor de edad, de estado civil y mental confuso. Escorpiano de signo zodiacal y dragón en el horóscopo chino. Nacido de parto natural en la muy fiel y reconquistadora ciudad de San Felipe y Santiago. Residente en donde dios mismo y en persona ha decidido que resida en companía de papeles, libros, fotos, arañas, moscas y mosquitos y demás elementos auxiliares de las casas. Soñador empedernido, nostálgico del futuro, extranjero aquí y en todas partes, dueño de nada ni de nadie, paridor de monstruos infernales y de causas justas por las dudas.

Diego dijo
realmente hay cosas en el relato que que se aleja de la realidad , y nomenclatura mal usada como por ejemplo
Y cómo olvidarlos, cuando ibas apurado y zafaban los cables de los rieles aéreos de la electricidad
cables y rieles , criste decir se zafaban los troles de la linea aerea , entre otas ...
Artigas Murió Desesperado Esperando un Trole cuando nunca se uso para esto se uso si para el tranvia
10 Agosto 2006 | 05:13 AM