POLÉMICA SOBRE JESÚS, DIOS Y LA MAR EN COCHE...
A raiz de mi post titulado Tarjeta Virtual, he recibido comentarios y unos cuantos correos acusándome de no respetar a Dios. Y es cierto, yo no respeto a ningún dios, así con mínúscula. No creo en ningún dios pero no se me ocurre ni por un momento tener que explicar la inexistencia de dios, como algunos me exigen cuando ellos jamás han pordido demostrar su existencia. Yo no defiendo la inexistencia de dios pues no puedo demostrar lo opuesto de algo que ninguno ha podido comprobar. pero me basta con que un solo ser en este mundo crea en Dios, aquí sí con mayúscula, porque se trata de su creencia y la respeto, para que ese Dios exista. Es decir, exista como creencia de alguien que lo crea, como no podía ser de otra manera, a su imagen y semejanza y no a la inversa.
Alguien dijo que...“Si los caballos o bueyes creyeran en dioses, los imaginarían como caballos o bueyes” la frase siempre me gustó pero es demasiado mecanicista. Hay un cuento breve de Monterroso, en su caso decir breve es una redundancia, que refleja mucho mejor esta situación. Dice que si los caballos tuvieran dioses, no se lo imaginarían como caballos sino como jinetes. Esta es una explicación mucho más diálectica.
Pero si bien me basta con que solo una persona en el mundo crea en Dios para que este exista, creo que existe como creencia y que ello no puede ser un dogma con el que se nos pretenda obligar al resto a creer en él. Creo que la idea de Dios es una idea genial, maravillosa, plena de gracia y fantasía y de una imaginación que ya la quisiera tener yo para mis historias, pero yo no puedo creer en ella, no puedo concebir la ida de Dios. Aún así, defiendo el derecho a tenerla y estoy dispuesto a dar la vida para que otros puedan sentirla y expresarla.
Lo que pido es que ojalá un día alguien pueda creer en Dios de una manera simple, como creencia, sin tener la necesidad de querer demostrar su existencia ni obligar al resto a creer en lo mismo. Lamentablemente construyen, sobre lo simple, una arquitectura que, en aras de una pretendida complejidad, termina por armar una red complicada que no pocas veces termina ahogando la vitalidad de aquel sentimiento, de aquella idea, de aquella creencia. Eso no deja de asombrarme pero lo reconozco como un proceso muy humano.
Otra cosa que me asombra es la confusión de Jesús con Dios y es ahí donde pienso que la educación religiosa, en este caso la cristiana, más allá de sus diversas variantes, enseña mal y no respeta ni siquiera sus fuentes. Jesús, si existió y a mí no me molesta su existencia, al contrario, digamos que me cae simpático, fue un hombre de carne y hueso, que como cualquier ser vivo, incluso cualquier objeto, cualquier átomo, cualquier partícula elemental, cualquier quasar o lo más pequeño que descubramos, ahora que algunos les encanta la física cuántica sin molestarse mucho en profundizar en ella, es mucho más que cualquier Dios y que todos los dioses concebidos juntos. Una sola partícula de materia vale más que todos los olimpos.
Pero a algunos, la materialidad de Jesús les aterra y prefieren diluirla en Dios, como diluyen su caracter histórico concreto. Porque aunque no podamos, por ahora, comprobar que existió un hombre Jesús, a través de muchos textos, no solo los canónicos, claro, podemos tener una idea de la sociedad en la que pensamos que vivió y ello nos dice mucho, aunque muchos no quieran verlo y prefieran deshistorizarlo. Lamentablemente la religión y su lenguaje teista no solo deshistoriza al hombre, termina deshistorizando al propio dios, como no puede ser de otra manera, aunque su inclusión en relación con el ser humano, no puede ser otra que histórica y todas la narraciones lo terminan reflejando, quieran o no, y por lo tanto no puedan estar al margen de esas contradicciones. El problema con Dios es que imaginar, ya implica un grado de meterlo en el mundo que es una negación de Dios, de esa idea de lo que se supone que es un Dios. El verdadero Dios, si existiera, sería inimaginable. Cualquier otra cosa, con ese u otro nombre, da los mismo, es una creación humana y no divina.
Y esto no es nada malo, es más, es hermoso, es maravilloso pero casi no encuentro seres que lo valoren como tal y necesitan entonces toda una construcción, que también tiene aspectos hermosos y atractivos y conmovedores, sino fuera porque los que creen en ello se pierden en el camino. Y eso no me alegra, por el contrario me entristece. Razonando por el absurdo, como tanto me gusta, si uno realmente creyera en ese dios del que hablan, no necesitaría nombrarlo, es más, ni siquiera imaginarlo.
Esto está ya muy largo por hoy pero para entrar en tema en torno a Jesús y al cristianismo, y basándome en autores cristianos, claro que nada ortodoxos, se puede decir que, si se quiere ser fiel al cristianismo primitivo y original, hay que hablar de un ateismo en el cristianismo y que, aunque esto pueda escandalizar a más de uno, este nació como una concepción laica y antirreligiosa.
Hasta mañana y Feliz Navidad, ese apócope de natividad de alguien que evidentemente no nació en esta fecha, pero ese es solo uno de los varios sincretismos amalgamados en eso que llamamos cristianismo.
Xabier
Para los que les interesa saber lo que opino sobre algunos aspectos de la religión, pueden buscar en mis archivos un post titulado La religión en el Uruguay y para los que les interese mis divagues sobre la física cuántica, un artículo titulado Miradas-mirados. No me funcionan los enlaces y ya es tarde pues aquí en Sydney son casi las 5 de la madrugada del 25 y me estoy yendo a dormir.

Xabier, mayor de edad, de estado civil y mental confuso. Escorpiano de signo zodiacal y dragón en el horóscopo chino. Nacido de parto natural en la muy fiel y reconquistadora ciudad de San Felipe y Santiago. Residente en donde dios mismo y en persona ha decidido que resida en companía de papeles, libros, fotos, arañas, moscas y mosquitos y demás elementos auxiliares de las casas. Soñador empedernido, nostálgico del futuro, extranjero aquí y en todas partes, dueño de nada ni de nadie, paridor de monstruos infernales y de causas justas por las dudas.

Garrik dijo
Te espero en el infierno.
24 Diciembre 2005 | 06:53 PM