Y SE NOS VINO LA NOCHE
Aunque cuando escribo esto ya es de mañana, aquí en Sydney, Australia. Pero en Uruguay ya es de noche y en más de un sentido, sobre todo en el futbolístico. Ya hablé por la radio, ayer en la madrugada y hoy a las 7 de la mañana con el Profe Piñeyrúa en el programa 13 a 0 de Radio El Espectador de Montevideo, Uruguay.
Ganamos, perdimos, pero igual nos divertimos... Esta es la variante culta, a nivel popular suele tener otras expresiones que implican otras resonancias. El problema es que también es bastante falsa por que de diversión, hubo poco. Vi el partido desde las comodísimas cabinas en el palco de la tribuna principal donde disponía de una gran mesa, televisión y conexión a internet para la computadora. En la improvisada foto ya se me nota la cara de asustado. Debo agregar que la fotografía nunca me hace justicia con la apariencia física, en la realidad soy bastante más feo de lo que parece.
A la salida del hotel Crowne, donde estaba la selección uruguaya, quedamos con el auto detrás del bus al que las policía le iba abriendo el camino, pero un semáforo traidor nos dejó colgados y perdimos el convoy. Eso implicó que llegáramos media hora después de ellos al Estadio, aunque faltaba casi una hora para que comenzara el partido. Me instalé en la cabina con una vista espectacular pero no tuve mucha suerte. A mi lado estaba Inzaurralde, Jefe de Deportes de El Observador, un diario uruguayo y que ya nos conocíamos de los días previos, pero los dos periodiostas que se ven en la foto, no les funcionaba la conexión a internet y pidieron cambio de box. Las cabinas tienen capacidad para 8 preriodistas, atrás hay otra fila más elevada pero estaba vacía. Parecía que nos quedábamos solos cuando se abre la puerta y entran 7 australianos, 4 hombres y tres mujeres, todos de treinta y pico. Resultaron ser del Canal 7 pero no eran periodistas deportivos sino de otros programas del canal que no estaban asignados pero por contacto, accedieron a meterse allí.
No tenían ni idea de cómo se juega al futbol ni de las reglas por lo que todos sus comentarios eran más bien preguntas tipo, ¿Qué fue eso? ¿Qué es un Off-side? ¿Por qué la agarra con la mano para tirar un outbol? Eso en el mejor de los casos, porque las f{eminas y mas de uno de ellos se entretenían más comentando lo fashion de los pantalones y camisetas o los vivos de la medias. Debían ser de un magazine de la tarde o peor, de la mañana.
Lo bravo fue cuando se ponían a gritar como si fueran hinchas y la verdad es que hinchaban bastante. Yo no tenía problema porque el texto que debía escribir no es acerca de lo que pasa en la cancha y no tenía la urgencia de enviarlo enseguida, pero él si debía estar escribiendo su nota en el momento y reaccionó muy fuerte. Intenté calmar los ánimos porque los mandó al diablo en español y los que te dije respondían durísimo en inglés pero mi pobreza conceptual en ambos idiomas coadyubó para que pudiera articular unas frases neutras con algo de budismo zen y un toque sutil de poesía haykú, que calmó los ánimos y fue un bálsamo. Después de todo, los uruguayos somos orientales. Por suerte, en el segundo tiempo decidieron que, ya quye habían venido a gritar, mejor salían a la tribuna y solo se quedó el más cuerdo, con el que conversamos bastante y nos comimos juntos las uñas en al alargue y los penales. Después nos despedimos con un abrazo, el se fue a festejar y yo a masticar la bronca.
En la foto se ve el momento exacto en que Dario Rodriguez patea el penal que atajará el grandote golero australiano.
Hay un hecho que hay que destacar. John Aloisi fue quien pateó el último penal, el que le dió la victoria y salió corriendo revoleando la camiseta hasta la otra punta de la cancha en que lo alcanzaron los compañeros e hicieron una montaña humana sobre él. Pero cuando logró zafar, volvió a correr más de 100 metros para alcanzar a los últimos jugadores uruguayos que entraban al tunel, entre los que estaba un destrozado Richard Morales, quien apaenas podía caminar y lloraba desconsoladamente. Fueron compañeros 3 años en el osasuna de España y Aloisi lo abrazó y le pidió intercambiar las camisetas en un gesto de gran deportividad, porque interumpió su festejo en un momento de gloria.
Junté mis cosas y me dirigí a la conferencia de prensa. Primero llegó Jorge Fossati, el Técnico uruguayo, quien puso la cara con un discurso lento y triste pero asumiendo toda la responsabilidad de los hechos y agradeciendo el enorme esfuerzo de los jugadores.
También me quedé y fui el único uruguayo presente en la conferencia de prensa del Holandés Guus Hidink, el técnico de Australia y que emerge como el gran mago que sacó un conejo de la galera. Al punto que una pregunta de un periodista australiano fue ¿Cómo hizo lo imposible, posible? Estuvo muy sobrio y tuve el honor de ser el último en intervenir, no para realizar pregunta alguna sino para decir que Uruguay tiene una larga historia en el futbol pero la vida es el presente por lo que lo felicitaba, lo mismo que a los jugadores y les deseaba toda la suerte en el mundial. Me agradeció personalmente y se fue ante el segimiento de todas las cámaras.
Cuando terminó, en vez de volver con algunos de los autos disponibles para el hotel, decidí internarme en lo que presumía sería el festejo de los australianos. Caminé unos trescientos metros hasta la gran estación de tren en la Villa Olímpica que estaba repleta de miles y miles de camisetas amarillas en un bacanal indescriptible. Esta es la segunda vez que Austalia va a un mundial, la anterior fue en 1974, también en Alemania.
Me metí entre la gente y logré grabar los cantos que coreaban y me subí a un tren repleto que iba con el triple de su capacidad. Tuve suerte de conseguir asiento pero los que iban parados eran más que los sentados y además le pegaban ritmicamente al techo, las paredes y ventanas del tren al tiempo que saltaban. Detuvieron el tren en plena vía y pidieron que dejaran de saltar porque descarrilaríamos. En la primera estación nos detuvieron 15 minutos más con la amenaza de hacernos cambiar de tren. Pude hablar con los que estaban a mi alrededor y no tuve problema en explicar que era uruguayo. Charlé animadamente con ellos y fue un momento en que pude comprobar lo importante que es para los australianos esta victoria en la construcción de una identidad futbolística.
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Terminé llegando a casa a las 3 de la madrugada, a escribir y pasar audio por teléfono para la radio. Dormí unas tres horas y hablé en directo por la radio y luego segui durmiendo hasta casio las 2 de la tarde, en momentos en que redacto estas palabras. Trataré de decir algo más cuando me despierte.

Xabier, mayor de edad, de estado civil y mental confuso. Escorpiano de signo zodiacal y dragón en el horóscopo chino. Nacido de parto natural en la muy fiel y reconquistadora ciudad de San Felipe y Santiago. Residente en donde dios mismo y en persona ha decidido que resida en companía de papeles, libros, fotos, arañas, moscas y mosquitos y demás elementos auxiliares de las casas. Soñador empedernido, nostálgico del futuro, extranjero aquí y en todas partes, dueño de nada ni de nadie, paridor de monstruos infernales y de causas justas por las dudas.

laveron dijo
hace rato que se nos vino la noche...no sé porque persistimos con esto del "Fobal".
¡Feliz Cumpleeee!
besos
17 Noviembre 2005 | 01:14 PM