ENTRADAS Y SALIDAS
Miles de uruguayos esperaban ansiosos que dieran las 9 de la mañana para obtener su preciada entrada. La sorpresa fue mayúscula. Luego de hacer cola por varias horas, las entradas se agotaron a los pocos minutos. Los hechos han generado un hondo malestar en la comunidad y se vuelve imprescindible una reflexión.
La metodología puesta en práctica para la venta de entradas fue a través de la empresa Ticketek, que tiene muchas sucursales y agencias autorizadas por la ciudad, pero también tiene un servicio telefónico y de compra on line por internet. Esto implica que el stock se va depurando con cada compra efectuada por cualquiera de las tres vías. Quienes ingresaron por internet al sistema, fueron los que lo agotaron rápidamente. La mayoría de los uruguayos reside en la zona oeste de la ciudad y largas colas se dieron en el suburbio de Liverpool, también frente al Club Marconi, en Bossley Park.
Amarga fue la frustración de tantos compatriotas que, también en otros lugares, se quedaron con las manos vacías. Esto son los hechos concretos e inobjetables. Lo que también es inobjetable, es que no sabemos cuantos uruguayos lograron comprar sus entradas. Algunos lo han hecho pero no lo podemos cuantificar. Ojalá sean muchos.
La política implementada por la Federación Australiana de Futbol no implica ninguna ilegalidad. Es más, repite algo muy común en la cultura australiana, ya se trate de entradas para la ópera u otro evento, suelen venderse con mucha anticipación. Tampoco implica una conspiración contra los uruguayos.
En ralidad así estaba planificado sin importar el país latinoamericano que terminara jugando el repechaje. Esto no le quita cierto caracter perverso, porque la maniobra tuvo el objetivo de minimizar la formación de una hinchada que apoyara al conjunto visitante, fuera quien fuera. Luego de los hechos del miércoles pasado, nos enteramos que las entradas puestas a la venta general, fueron solo 20 mil. Ante la sorpresa, pensámos que el resto se ofrecería después pero allí apareció la noticia que las 60 mil restantes no restaban, pues ya habían sido comercializadas previamente.
Hoy sabemos que el resto, ya se puso a la venta desde el 26 de setiembre. La enorme mayoría de la comunidad no estaba enterada de ello. Pero además, esas entradas eran para la “familia” del futbol australiano. Para aquellos que sean socios o tengan vinculación con los clubes federados u organizaciones o pertenezcan a empresas miembros del Telstra Stadium. Si alguien que no sea miembro de esa “familia” pretendía conseguir una entrada, no podía y tampoco se permitía hacerse socio en el momento. A lo sumo, se podía acceder a través de algún socio, en general australianos, y siempre dentro de los topes y cupos de cada club y/o organización.
Pero hay aún una vuelta de tuerca más que hace más perverso el mecanismo. Aparte de la poca información que círculó al respecto, un uruguayo simple, aunque sea asociado a esa “familia” debería haber comprado una entrada sin saber si Uruguay jugaría con Australia, ya que aún no estaba clasificado y se podíá encontrar con tener que ver un partido con Colombia, Chile o el que fuera. En realidad, por esta política, se reducían las posibilidades de cualquiera de las comunidades latinas que le tocara en suerte.
Hay que decir, autocríticamente, que la mayoría de uruguayos empezamos a pensar en las entradas, luego de ganarle a la Argentina. Ahora nos enteramos que desde setiembre, las tres cuartas partes del estadio estuvo a la venta por ese sistema codificado, por llamarle de alguna manera. Lamentablemente algunos que lo sabían, compraron su entrada por esta via y se quedaron muy cómodos sin molestarse en comunicarlo a los medios para que se enteraran todos sus compatriotas aquí. Con uruguayos así, así estamos.
Lo mismo que con algunos que, parece ser, están intentando revender entradas cotizando a precios exorbitantes. Ahora nos queda esperar que los que consiguieron entradas, sean unos cuantos, y que en el sector que estaba reservado se pueda juntar un buen número de hinchas. La idea de aspirar a que se conformara una barra de unas 6 mil personas vestidas de celeste en esa zona se ha vuelto difícil.
Vender en forma general, solo la cuarta parte del estadio, parece ser una política bastante restrictiva. Pero este tipo de definiciones implican muchas cosas en juego y cada uno intenta aprovechar al máximo sus posibilidades.
Las últimas novedades son que la AUF, al recibir el informe elaborado por el Consulado Uruguayo, envió una nota de protesta a la Federación Australiana de Futbol (FFA por su sigla en inglés) solicitando agotar las posibilidades de que la colectividad pueda acceder a algún remanente de localidades. Asimismo, la Cancillería instruyó a nuestro embajador para que se reuna con la Cancillería autraliana. La reunión se efectuó en el día de ayer, lunes, a efectos de coordinar todos los aspectos de la llegada de los celestes y exigir la reciprocidad de lo que los australianos pidieron en Montevideo.
Porque, al margen de las campañas de prensa con declaraciones agresivas y desproporcionadas, hubo contactos oficiales desarrollados en my buenos términos. No solo los jugadores juegan para el gran público, también los dirigentes. La semana pasada se realizaron varias reuniones a nivel oficial por parte de James Bloonfield, Primer Secretario de la Embajada australiana en Buenos Aires, ya que en Uruguay hace años que no tienen representación, acompañado de Gary Moretti, Gerente Deportivo de la FFA. Se reunieron con el Ministro del Interior, José Díaz, también con la Cancillería , además de visitas de cortesía con el Intendente de Montevideo. También planeaban reunirse con el Ministerio de Turismo y el responsable de la Seguridad del Aeropuerto de Carrasco.
En esas reuniones se charló amistosamente sobre diversos aspectos de la llegada y estadía de la delegación australiana. Se coordinó el uso de la sala VIP para la delegación, a sugerencia del Ministro del Interior, para agilizar los trámites de migración y de aduana que permitan una rápida salida en un ómnibus, sin tener que usar la salida común de pasajeros. Esto permitirá evitar cualquier tipo de incidentes como sucedió, en escala muy menor, en el 2001. En la reunión, se solicitó gestos de reciprocidad para con la delegación uruguaya a su arrivo a Sydney. También se solicitaron pases especialesen el Aeropuerto para el Embajador y nuestro Cónsul, a efectos que reciban a la delegación celeste, aspecto que quedó finiquitado en el día de ayer.
Ello demuestra el nivel de comunicación y coordinación a distintos niveles. Muy diferente del discurso del Presidente de la FFA y la campaña que reproducen los grandes medios de comunicación en la que se repiten las imágenes del recibimiento del 2001 pero se esconde mencionar que, aparte de ese gesto impropio de algunos pocos inadaptados de siempre, como se los suele llamar, la delegación no tuvo ningún inconveniente, antes ni después del partido que perdieran 3 a 0.
John O´Neill hizo explosivas declaraciones alertando sobre el juego sucio de los uruguayos, llegando a amenazar con el retiro de Australia de la cancha y exigiendo a la FIFA un estricto control de los jueces. También proclamó que los socceroos ya no irían desprotegidos.
Esta campaña de prensa tiene como objetivo mostrar al gran público australiano, que no tiene mucho o casi ningún contacto con el futbol, que los nuevos dirigentes están velando por su selección cuando no parece que hayan hecho demasiadas cosas por ella, a menos que se cuente como acierto contratar un técnico que trabaja part time, porque sigue dirigiendo al PSV de Holanda en un hecho casi inédito.
Las declaraciones tratan de predisponer al público para que aliente a los socceroos. Lamentablemente lo hace con golpes bajos. Por ejemplo, al acusar a Uruguay de poner en riesgo la seguridad de los australianos, debería recordar que ha sido el gobierno de Howard, sigueindo a pies juntillas a su amigo Bush en Irak, el que no solo puso a Australia en la mira del terrorismo, se podría decir que corren riesgo también nuestros jugadores, ya que el partido será de alto riego en ese plano, mucho más de lo que será en el Centenario.
Un análisis crítico del discurso, permitiría descubrir muchos elementos interesantes que expresan el típico comportamiento y concepciones dominantes en ciertas elites, preferentemente de matriz anglosajona, aunque suelen ser reproducidas por elementos pertenecientes a sectores sociales y culturales muy alejados de ella, en una espiral conservadora y chauvinista. Aspectos que encierran no pocas paradojas en una sociedad multicultural, aunque algunos no quieran enterarse de ello.
Lo importante es que nuestro pueblo, aquí y allá, tenga claro que este tipo de campañas no representan al pueblo australiano. Creo que es muy importante bajar la pelota, dentro y fuera de la cancha, y contextualizar este tipo de comentarios y manejos para no generar ningún tipo de animosidad, de la misma manera que dejar de hacer propuestas descabelladas sobre la ruptura de relaciones diplomáticas.
Deseo, como la inmensa mayoría de los que vivimos aquí, que el comportamiento de la población uruguaya sea ejemplar y que podamos estar orgullosos del trato dado a la selección australiana en nuestra tierra, como descuento que lo será.
Xabier
Para EL DIARIO ESPAÑOL de Australia.

Xabier, mayor de edad, de estado civil y mental confuso. Escorpiano de signo zodiacal y dragón en el horóscopo chino. Nacido de parto natural en la muy fiel y reconquistadora ciudad de San Felipe y Santiago. Residente en donde dios mismo y en persona ha decidido que resida en companía de papeles, libros, fotos, arañas, moscas y mosquitos y demás elementos auxiliares de las casas. Soñador empedernido, nostálgico del futuro, extranjero aquí y en todas partes, dueño de nada ni de nadie, paridor de monstruos infernales y de causas justas por las dudas.
