MEMORIAS DE UN TRANSEUNTE
¿Por qué le cambian los nombres a las calles si las seguimos nombrando por su antigua denominación? Basta escuchar a esos transeúntes que aún inquieren por la calle Médanos y uno, despistado aunque esté parado junto al monumento a El Gaucho, los termina mandando para algún balneario de la Costa de Oro. O los que todavía insisten en llamar Sierra a Fernández Crespo, que son muchos y no solo la vieja guardia que sigue yendo a la sede central del PCU.
Otras de las paradojas en las calles de Montevideo tiene que ver con cruces que a fuerza de olvidos se imponen como normales cuando en lo simbólico no son poca cosa. Así, la Avenida Sarmiento, puente y “leyenda negra” mediante, es la única calle que le pasa por arriba al Boulevard Gral. Artigas. Lo político partidario también se inmiscuye y no deja de ser curioso que Luis Alberto de Herrera y José Batlle y Ordoñes sean dos de las más largas avenidas que atraviesan la ciudad sin cruzarse, todo un modelo de coalición. Pero en esto también hay paradojas pues precisamente en Piedras Blancas, la mayoría de las calles llevan nombres colorados. Claro que esto de los nombres de las calles no puede quedar en manos de los puristas que pretenden que la Avenida Aparicio Saravia nazca en Cerro Largo y muera en la calle Masoller. Para el que crea que esto es solo un juego de palabras basta recordar que en épocas del gobierno militar, a la Dictadura, alguna gente la llamaba Arenal Grande, porque en ella morían República, Constitución, Justicia y Democracia. Pero el colmo del militarismo en la nomenclatura montevideana no solo se expresa en la glorificación de batallas, coroneles y generales a diestra y siniestra, incluso hasta las callecitas sin nombre se las denomina Oficial 1, Oficial 2 u Oficial 3.
Quedan en el recuerdo la imposición burocrática militar de nombrar como Cnel. Lorenzo Latorre a la calle que casi todos seguíamos llamando Convención o la vez en que un grupo de personas cambió por la noche el nombre de la avenida Gral. Rivera por el de Salsipuedes en recuerdo de la masacre de los Charrúas en las márgenes de aquel arroyo de nombre tan elocuente. Más allá de la justa reparación histórica hay que reconocer que Salsipuedes debería figurar en algún callejón sin salida y encima, flechado.
La historia de los cambios en los nombres de las calles, como no podía ser de otra manera, está plagada de marchas y contramarchas pero seria bueno poner freno a tanta poda de bellísimos nombres indígenas o recuperar su significado. Por ejemplo, la callé Batoví alude a un pequeño cerro situado en Tacuarembo al borde de la ruta 5. En la ignorancia sobre la toponimia nacional, el nombre pasa a ser asociado a la batalla desconociéndose el significado de esa poética palabra guaraní. Batoví quiere decir “pezón de india joven” y todo el que mire el cerro desde la ruta admitirá la capacidad erótica los charrúas para nombrar acertadamente las cosas.
Xabier

Xabier, mayor de edad, de estado civil y mental confuso. Escorpiano de signo zodiacal y dragón en el horóscopo chino. Nacido de parto natural en la muy fiel y reconquistadora ciudad de San Felipe y Santiago. Residente en donde dios mismo y en persona ha decidido que resida en companía de papeles, libros, fotos, arañas, moscas y mosquitos y demás elementos auxiliares de las casas. Soñador empedernido, nostálgico del futuro, extranjero aquí y en todas partes, dueño de nada ni de nadie, paridor de monstruos infernales y de causas justas por las dudas.

Luz dijo
Bueno, al final las calles son nuestras, no de ellos. Yo paseaba por "General Mola", por "General Franco" hoy "Paseo Sagasta", o "Conde de Aranda". No me da igual. Me habría gustado no tener que pisar calles con aquellos nombres. A mí no me es indiferente el nombre que demos a las calles en las que van a jugar nuestros hijos. O las que van a pisar mis pies sin hijos.
En mi ciudad han hecho un barrio nuevo donde las calles tendrán nombres de películas: "Atraco a las tres", "Expreso de medianoche", "Con faldas y a lo loco". Me gustaría vivir allí para decirle al taxista: "Lléveme a Con faldas y a lo loco". Mejor que General Franco, ¿no?
2 Agosto 2005 | 01:32 AM