EXTRAÑA PAREJA
Había una vez una pareja en la cual el marido estaba tan egoísticamente en lo suyo que, cuando tenían una relación sexual, él le daba y le daba, sin importarle nada de su mujer. Tampoco se daba cuenta de que, mientras él le daba, ella se corría, se levantaba y se iba sola a la cocina a prepararse un cafecito sin preocuparse por su marido que, en el dormitorio, seguía y seguía. Luego del café, regaba las plantas, limpiaba el piano, miraba televisión, hablaba por teléfono con sus amigas, se lavaba los dientes, mientras el otro, en la cama, seguía y seguía.
Finalizada sus actividades volvía al lecho, se acomodaba debajo de su marido y se ponía a leer una revista mientras él le daba y le daba, hasta que, finalmente, le daba un besito y se dormía.
Pero ocurrió una vez que, estando en medio de una relación donde él le daba y le daba, ella, en lugar de tomarse un cafecito, decidió irse de vacaciones a Valeria del Mar. Sin pensarlo dos veces, hizo las valijas y se fue dajándolo a él que seguía y seguía. Quince días después volvió y se colocó nuevamente debajo de su marido, que le daba y le daba. Ahí fue donde él dejó de moverse, miró a su esposa y le dijo:
-Querida, no sé por qué, pero esta vez te sentí... nosé...como ausente, distante...
-Ideas tuyas querido, ideas tuyas, yo estoy aquí...
contestó ella sonriente porque en el fondo se sentía feliz, inmensamente feliz porque, por fin, él se había dado cuenta, aunque más no fuera, de que algo estaba sucediendo entre ellos. Mientras él le daba y le daba, ella pensaba que, por suerte, diez años de psicoanálisis no habían sido en vano y que los cambios comenzaban a notarse. Luego tomó una revista y se puso a leer, contenta, mientras él, como siempre, le daba y le daba.
Realmente eran una pareja muy extraña.
Santiago Varela
* De El debut y otros cuentos. Ediciones de la Flor.

Xabier, mayor de edad, de estado civil y mental confuso. Escorpiano de signo zodiacal y dragón en el horóscopo chino. Nacido de parto natural en la muy fiel y reconquistadora ciudad de San Felipe y Santiago. Residente en donde dios mismo y en persona ha decidido que resida en companía de papeles, libros, fotos, arañas, moscas y mosquitos y demás elementos auxiliares de las casas. Soñador empedernido, nostálgico del futuro, extranjero aquí y en todas partes, dueño de nada ni de nadie, paridor de monstruos infernales y de causas justas por las dudas.

Princesa dijo
Mmm.. no parece tan extraña...
Algunas cosas son asi...
todo sigue igual...
La mina no tienen ni idea de lo que es el respeto... aunke le gustaba jekejk..
la verdad que esta muy weno...
No quiero contradecir a Santiago Varela :P
8 Junio 2005 | 06:41 PM