EL JUEGO DE LOS ESPEJOS

Rip.
Arturo Ripstein es tal vez el director de cine vivo más importante de Latinoamérica. Su trayectoria abarca varias décadas. Su filmografía se compone no solo de largometrajes sino de cortos e incluye telenovelas y publicidad. No solo ha realizado ficción sino también documentales. Además ha incursionado en teatro. Por si faltaba algo, también ha sido actor en filmes de otros directores. Y por si fuera poco, es guionista. Y aquí es donde se hace real esa frase tan ambigua que dice que detrás de todo gran hombre hay una mujer porque la guionista de sus últimas diez películas es su esposa, Paz Alicia Garciadiego. Eso no le hace sombra a los méritos de Rip, como le llaman algunos, por el contrario, es ella la que ha quedado injustificadamente relegada en su fama pero ese dúo creativo funciona de maravillas potenciándose uno al otro.
Buñuel
El cine siempre ha estado en su vida. Hijo de un productor, creció en los estudios de filmación donde conoció a Luis Buñuel y fue algo así como su asistente en el rodaje de El ángel Exterminador. Cuenta que se decidió a hacer cine después de ver Nazarín, cuando solo tenía 15 años. Sin duda Buñuel fue su maestro aunque más en lo ético que en lo estético, más allá de la continuidad entre ambos a través de cierto surrealismo o en la radicalidad de sus personajes e historias. Dice Rip…"Me gustan los sobrevivientes, los personajes marginales y las escenas donde las criaturas están al final de sus fuerzas. Al borde del colapso y siguen, siguen y siguen". Me gustan los personajes que optan por el amor. En el final de Viridiana, los primos juegan a las cartas y él le dice a ella… “Siempre me dije que acabaría jugando al tute con mi prima” en una alusión sutil al incesto pero con una fuerte carga dramática. Ese es otro paralelismo ya que en Ripstein hay también un particular manejo del erotismo.
Erotismo y tragedia
Ha trabajado, cómo pocos, el melodrama, un género con profunda raigambre en la historia del cine mexicano. Sin embargo, lo ha sabido insertar dentro de una sólida estructura dramática a menudo vinculada a la tragedia, aunque también con la comedia, como en La Perdición de los Hombres, uno de sus últimos trabajos. En el libro El erotismo y el arte, Elena Bossi escribe que este se define más por lo que oculta que por lo que muestra y es mucho más eficaz cuanto más oscuro porque el erotismo es un arte del control antes que del desenfreno. Recuerda que lo trágico ha sido definido como desorden, fractura, quiebre y que presupone un recorrido perverso. Perverto significa inverso, trastocado y viene de perversus que significa desordenar, echar por tierra. La mirada perversa anda por lugares oscuros. La conciencia trágica residiría en el sentimiento de incomprensión frente al orden cósmico que aparece atravesado por eventos irracionales y escandalosos. Si la pasión erótica pone en juego la idea de lo inalcanzable y la relación entre el amor y la muerte, dos elementos recurrentes en su cine, baste recordar la pareja de Profundo Carmesí, la histoaria de La Mujer del Puerto o de Así es la vida, el sentimiento trágico parecería ser el más conveniente para contenerlo y expresarlo.
Oscuridad y sordidez
Esa oscuridad, marginalidad y sordidez de sus historias no suelen gustar en México, donde ni por asomo tiene el prestigio logrado en el exterior. El público mayoritario que consume cine comercial no ve sus películas y por mucho tiempo cierto público más elitista y educado, incluso, se jactó de no ver cine mexicano. Más allá de las complejidades de la producción, distribución y exhibición también hay un deseo de no ver. No asumir todo aquello que no sea parte de la visión del México Imaginario construida por las elites dominantes. Y así como negó y sigue negando aún la riqueza y diversidad de la civilización mesoamericana del México Profundo indígena y mestizo, entre otras cosas por creerlo una rémora del pasado, también pretende negar creaciones que aluden a la realidad, aunque provengan de la cultura urbana y de un medio hipertecnológico y socialmente aceptado cómo el cine.
Espejos
A menudo se habla del cine como espejo. Las películas de Ripstein no son un espejo de la realidad mexicana. No porque lo que muestran no aluda a la realidad sino porque la realidad es siempre algo más de lo que creemos que es. Tampoco lo sería un filme color de rosa. El cine, cualquier cine, no puede ser un espejo y si lograra serlo, sería un espejo distorsionado. Esa distorsión quizá sea lo que algunos llaman arte. Por mucho tiempo el arte, por ejemplo, la pintura, buscó parecerse a la realidad. Lo curioso es que son la fotografía y el cine, que trabajan con técnicas que permiten una reproducción más objetiva de la realidad, los que se enfrentan y toman el desafío de ser, además, otra cosa, algo más, arte que ya no va en un solo sentido, tras el sueño de acercarse a la realidad, sino alejándose también de ella.
Arte
Rip explora los vericuetos, los laberintos. Trabajando con esa realidad, moldea una creación con una sólida estructura narrativa donde sobresale el trabajo de la palabra hecha diálogo o monólogo, la perfección de la puesta en escena y el brillo de actores que encarnan verdaderamente en los personajes. Su estilo visual y rítmico, basado en largos planos secuencias, brindan el tempo apropiado para que los actores expresen sus parlamentos de una manera muy cercana al juego teatral sin caer en el teatro filmado y recreando un discurso que remite directamente a esa oralidad tan peculiar del lenguaje de los mexicanos. El cine de Ripstein, partiendo de la realidad y transitando por la oscuridad, paradójicamente, ha iluminado zonas de esa realidad tan negada, despreciada o temida, pero en la transmutación de realidad a ficción, también se ha separado de ella porque la realidad no tiene estructura y el arte si; y el cine de Arturo Ripstein es Arte. Así, con mayúscula. Arte donde algunos pretendan espejarlo todo y otros jamás quieran llegar a verse en el.
Xabier
* Publicado en EL DIARIO ESPAÑOL de Sydney, Australia el 18 de enero de 2005.

Xabier, mayor de edad, de estado civil y mental confuso. Escorpiano de signo zodiacal y dragón en el horóscopo chino. Nacido de parto natural en la muy fiel y reconquistadora ciudad de San Felipe y Santiago. Residente en donde dios mismo y en persona ha decidido que resida en companía de papeles, libros, fotos, arañas, moscas y mosquitos y demás elementos auxiliares de las casas. Soñador empedernido, nostálgico del futuro, extranjero aquí y en todas partes, dueño de nada ni de nadie, paridor de monstruos infernales y de causas justas por las dudas.

Pelusa dijo
Xabier explícame algo, esos artículos los sacas de un diario de Australia y los publicas? o eres tú quien los escribe?
Porque yo los leo y los encuentro super entretenidos, pero se pone mas interesante sabiendo de quien son.
Si no es ofensa, acláramelo please.
29 Mayo 2005 | 11:59 PM