TODO O NADA
Nada se puede explicar con palabras pero, si nada es una palabra, todo se puede explicar con palabras. Aún así, creo que aunque nada se puede explicar con palabras, todo no se puede explicar con palabras. Porque nada es nada y punto pero todo… Uy!... Ya es demasiado. Ahora, si todo es demasiado, demasiado es una palabra que está de más, aunque para mi eso es lo de menos. En general lo de más es lo de menos pero hay veces en que lo de menos es lo de más aunque casi siempre lo de menos es de los más y lo de más es de los demás que son los menos. Y eso no es lo de menos.
A mi me gusta que me echen de menos porque, para mi, aunque parezca algo mínimo, eso es lo máximo. Aunque tal vez mejor sería que me echaran de más. Pero eso no hace falta porque siempre me echan. Primero ponen cara de echar, que no es lo mismo que echarte en cara pero algo es algo, y después me echan. Pero ese no es el hecho, helecho es una planta, aunque el hecho es que a mí siempre me dejan plantado. Pero decía que me echan así, sin vueltas, porque que te echen con vueltas es algo, si no difícil, por lo menos un poquito contradictorio. Algo, digo, que te pasa una sola vez, a menos que vuelvas y te echen pero eso significaría que fue con vueltas, porque volviste, aunque sin vueltas porque no te dejaron volver aunque vos no querías volver pero volviste solo para comprobar que era sin vueltas. De ahí que algunos dicen…Ah!... Las vueltas que tiene la vida, que curiosamente, cuando uno se va definitivamente, no vuelve. Al menos nadie ha vuelto, será porque allá debe ser lindo decía mi padre. Pero eso no es nada, decía mi madre y eso es todo.
Para entender qué es nada y qué es todo, volver al principio y leer todo de nuevo, mejor dicho, de viejo porque ya lo leyó y de nuevo no tiene nada. Aunque eso no es todo, el verdadero problema es volver, si este es su caso, vuelva pero por favor, lea sin vueltas y, en lo posible, de siempre el todo por el todo. Pero… ¿Cuánto da todo por todo? Si da todo, entonces, nada por nada debe ser igual a nada. Y quién da todo por nada? Y el que lo da, ¿Es igual al que da nada por todo? Digo yo, tiene que haber una diferencia o ¿Acaso el orden de los factores no altera el producto? En eso si que me juego el todo por el todo, aunque en mi caso, eso no es nada.
Xabier
* Escrito para Correo de Voz

Xabier, mayor de edad, de estado civil y mental confuso. Escorpiano de signo zodiacal y dragón en el horóscopo chino. Nacido de parto natural en la muy fiel y reconquistadora ciudad de San Felipe y Santiago. Residente en donde dios mismo y en persona ha decidido que resida en companía de papeles, libros, fotos, arañas, moscas y mosquitos y demás elementos auxiliares de las casas. Soñador empedernido, nostálgico del futuro, extranjero aquí y en todas partes, dueño de nada ni de nadie, paridor de monstruos infernales y de causas justas por las dudas.

yreflexiones dijo
Yo soy eso , tú eres eso , somos eso y eso es todo lo que hay ...
24 Mayo 2005 | 10:20 PM