KaosmoSPalabras despalabradas, sentidos sin sentido, imágenes inimaginadas y todo lo que usted no quería saber pero se atrevió a preguntar...2009-11-05T08:16:43+00:00
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Gastronomíathe-shaker: that blog/flickr/multimedia-aggregator kind of thingKaosmoShttp://s3.amazonaws.com/lcp/xabier1964/myfiles/Yo65x65.bmphttp://xabier1964.lacoctelera.net/post/2009/11/05/amnesiaAMNESIA2009-11-05T08:16:43+00:002009-11-05T08:24:06+00:00
<p> </p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="ecx"><strong style="font-weight: bold;">AMNESIA BLANQUICOLORADA 1999 vs 2009 sobre la mayoría parlamentaria</strong></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><strong style="font-weight: bold;">EL AÑO QUE VIVIMOS EN PELIGRO</strong></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="ecx"><span class="ecx">Por Javier Zeballos</span></span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="ecx"> (Publicado en el Semanario Voces hoy jueves 5 de 2009)</span></span></span></span></p>
<p class="large"><strong style="font-weight: bold;"><span style="color: #993300;">El título podría aludir a este 2009, por las invocaciones a un extraño equilibrio en contra de la supuestamente terrible mayoría parlamentaria en manos del gobierno del FA. Sin embargo, refiere a 1999, cuando blancos y colorados llamaban a darle estabilidad al país votando a Jorge Batlle, precisamente por lo opuesto.</span></strong></p>
<p class="large"> </p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx"><span class="ecx"><span class="large"><strong style="font-weight: bold;"><span style="color: #993300;"><span style="color: #000000; font-weight: normal;">Dicen que en política nadie resiste un archivo, pero la actual campaña de Lacalle y Larrañaga, fielmente secundada por Bordaberry, parece llevarse todos los premios en materia de contradicciones. Y no es necesario ir muy atrás en el tiempo. Basta recordar la campaña hacia el primer balotaje impuesto por la reforma constitucional de 1996, que logró cumplir con su principal objetivo: impedir, en realidad tan solo retardar, el triunfo de la izquierda en nuestro país.</span></span></strong></span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="ecx"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">A inicios de noviembre de 1999, pocos días después de las elecciones, Jorge Batlle pidió una reunión con la Dirección del Partido Nacional para efectivizar el pedido de apoyo de la dirigencia blanca para que</span></span></span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">lo votaran en el balotaje del 28 de noviembre.</span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="ecx"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">El 8 de ese mes, el Directorio nacionalista pacta con Batlle poniendo como “condiciones”, para el llamamiento a votar por un colorado, </span></span></span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="large">“</span><span class="large">la exigencia de la reactivación productiva, el empleo y la reducción de la pobreza y la marginalidad”</span></span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">. La letra chica de los cargos a repartir en el futuro gabinete de la coalición rosada quedó sepultada por los inflamados discursos sobre los altos intereses de la patria. Ya sabemos cuánto importó en aquel gobierno coaligado que nos llevó a la crisis del 2002, la pobreza, el empleo y la reactivación productiva. </span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="ecx"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">Y eso que la condición última esgrimida para sellar aquel pacto fue la de resolver urgentemente el endeudamiento de los productores agropecuarios, que según el PN no podía demorarse más allá de marzo del 2000, y a lo que Jorge Batlle comprometió su palabra de Estadista, según los cronistas de la época. También sabemos cuánto se cumplió de todo aquello y cuánto importaron los cargos en beneficio de la mayoría parlamentaria para darle el voto a Jorge Batlle en función de la estabilidad tan proclamada. Una estabilidad que se esfumó cuando los blancos huyeron del gabinete ante la crisis del 2002. Con amigos así…</span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="ecx"><span class="large"><strong>Diario El País: Todos los hombres del Presidente</strong></span></span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="ecx"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">El leit motiv de la campaña hacia el balotaje del 99´ fue la profusa y persistente argumentación blanquicolorada sobre la capital importancia de una mayoría parlamentaria en manos del poder ejecutivo a elegir. El Diario EL PAÍS fue uno de los epicentros de tales argumentaciones. Tanto en sus editoriales, como por voceros oficialistas que escribían, un día sí y otro también, machacando sobre la imperiosa necesidad de la mayoría parlamentaria en manos del gobierno. Era eso o el caos. Y el caos no era otro que El FA, que llevaría al país por el camino, no ya de la incertidumbre, sino por el despeñadero. A tal punto que el Dr. Gonzalo Aguirre escribía el 8 de noviembre en la página 8: </span></span></span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="ecx"><span class="large">“</span><strong style="font-weight: bold;"><em style="font-style: italic;">El FA es una coalición de izquierda similar a la que llevó al gobierno a Salvador Allende. Ya sabemos de qué manera trágica concluyó la experiencia chilena. ¿Queremos correr ese riesgo en nuestro Uruguay?”</em></strong><span class="large"> </span></span></span></span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">No se puede negar la coherencia del Dr. Aguirre y lo consecuente que ha sido. Ya en esos años confundía el frasco y se tomaba el perfume.</span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="ecx"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">Volver a hojear aquellas páginas lleva a encontrarse con noticias que bien vale recordar. Por esos días de noviembre EL PAÍS se hacía eco de una noticia que, vista desde la actualidad adquiere otra dimensión: </span></span></span></span><span class="ecx"><span class="large" style="color: #000000;">“Lentillas generan 30 mil denuncias”</span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">, decía el título. Y una escueta crónica daba cuenta de que en los últimos meses de 1999 hubo más de 30 mil pacientes que denunciaron el incumplimiento de las normas ministeriales sobre la implementación de lentillas intraoculares. Aclarando, eso sí, que en ese lapso, 100 personas recibieron una respuesta formal de parte de las autoridades pertinentes donde se les explicaba por qué no fue posible practicar la intervención. Todo un modelo de política y gestión de la Salud que contrasta con el Gobierno del Frente Amplio y los éxitos del Hospital de ojos. No ha peor ciego que el que no quiere ver.</span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">El editorial de ese día acusaba al FA de pretender invertir su derrota, curiosamente cuando había logrado ser la fuerza más votada, recordando que a la salida de la dictadura había accedido, inmerecidamente, según él matutino, a puestos en entes y empresas públicas. Hoy predican todo lo contrario para unos derrotados reales, y por amplio margen. Y remataba textualmente: </span></span></span></span><span class="ecx"><span class="large" style="color: #000000;">“siendo minoría, pretendieron conducir al país”.</span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">También se criticaba a Rafael Michelini, en ese momento con el Nuevo Espacio fuera del FA, por expresar su apoyo a Vázquez en el balotaje con el argumento de que no es serio hacer campaña pidiendo el voto y a la semana salir a decirle a la gente que se vota por otro partido. Sería lindo que los editorialistas de EL PAÍS expliquen ahora la vertiginosa pirueta de Bordaberry. Sobre todo a De León, que jugó al achique contra los blancos</span></span></span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">y ahora parece haber quedado en “orsay”.</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">A su vez,</span></span></span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">un recuadro sintetizaba la opinión de los politólogos, sin mencionar quienes, con títulos como: </span></span></span></span><span class="ecx"><span class="large" style="color: #000000;">“Elogian mayoría parlamentaria para un gobierno con capacidad de gestión”</span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">. Para terminar afirmando:</span></span></span></span><span class="ecx"><span class="large" style="color: #000000;">“Los politólogos lo consideran, técnicamente hablando, una coalición mínima ganadora”</span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">. Por su parte, en la inefable sección titulada SE DICE, en la página editorial, el diario se preocupaba porque </span></span></span></span><span class="ecx"><span class="large" style="color: #000000;">“un informe emitido por el City Bank alertaba que la preocupación por los posibles inconvenientes que pudiera ocasionar el año 2000 en las computadoras presenta una oportunidad para que delincuentes se aprovechen”</span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">. Lo que pone de manifiesto la envidiable capacidad de EL PAÍS de adivinar el futuro, a la par que contrasta con la ineficacia del Banco Central que fue incapaz de prevenir la estafa de los Peirano, aún con una predicción a la altura de Nostradamus.</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">El 12 de noviembre, El País seguía con la manija y publicaba declaraciones de Jorge Batlle, quien cantaba la justa y se despachaba con un inapelable </span></span></span></span><span class="ecx"><span class="large" style="color: #000000;">“Nadie puede gobernar en el Uruguay si no tiene apoyo Parlamentario</span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="ecx"><strong style="font-weight: bold;"><em style="font-style: italic;">”</em></strong><span class="large">. El mismo día, el diario daba cuenta de la inauguración del SODRE. Mejor, dicho, de una pequeña sala, pero destacaba que las obras del complejo marchaban aceleradamente, para poner fin a 28 años de inacción, y serían muy pronto inauguradas. Cinco años después, el gobierno del FA recibió una cáscara vacía.</span></span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">El 15 de noviembre, el editorial, siguiendo las afirmaciones de Guillermo García Costa, aquel ministro de Salud del caso Focoex, decía que la mayoría parlamentaria de un gobierno era… </span></span></span></span><span class="ecx"><span class="large" style="color: #000000;">“Lo único que asegura tranquilidad y gobernabilidad al país”</span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="large">. Y agregaba que </span></span></span><span class="ecx"><span class="large" style="color: #000000;">“lo señalado está asegurado no solo por el respaldo en las cámaras sino que se encuentra amparado por el propio texto constitucional. Hay que desmitificar, por lo tanto, esa errónea y muy anticipada actitud triunfalista prometiendo lo que se sabe no se está en condición de cumplir pasando de lo sublime a lo ridículo. Ni ganaron las elecciones ni tienen mayoría en el parlamento”</span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">. Redondeando con que lo ganado en la primera vuelta es lo que asegura la tranquilidad del país. Un párrafo que pinta, como ninguno, el pasaje de lo sublime a lo ridículo de los festejos del Partido Nacional en la noche del 25 pasado.</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">El 19 de noviembre, Alfonso Lessa declaraba en la Página 8 sobre "el día después", refiriéndose al lunes posterior al balotaje: </span></span></span></span><span class="ecx"><span class="large" style="color: #000000;">“El ganador despertará satisfecho pero también preocupado, para armar un gobierno que pueda efectivamente gobernar y no solo administrar la situación. Esa preocupación será mayor en el Encuentro Progresista, que necesitará de complejos acuerdos para la aprobación de sus iniciativas. Batlle tendrá mayoría automática”</span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">.</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">El 22 de ese mes, toda la página 13 estuvo ocupada por una solicitada de particulares llamando a votar por Batlle (ver citas) mientras el SE DICE denunciaba: </span></span></span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">“que publicitarios del FA utilizan declaraciones de gente de campo en avisos televisivos de un partido que esa gente rechaza”.</span></span></span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> No hay caso, a veces hay que recurrir a los miedos de la derecha más rancia para poder valorar la importancia del fenómeno Mujica en los avances conquistados por la izquierda durante la última década en el interior del país, tan difíciles de percibir desde la macrocefalia montevideana.</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"><strong>S</strong></span><span class="large"><strong>emanario Búsqueda: Camino a la perdición</strong></span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">Desde las páginas del Semanario Búsqueda también se hizo campaña en aquel balotaje con varias entrevistas a dirigentes blancos y colorados que alertaban sobre las consecuencias de un gobierno del FA.</span></span></span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="ecx"><span class="large">Algo que había comenzado incluso unos días antes de la primera vuelta. El 28 de octubre Lacalle se despachaba con una definición del balotaje en la que se oponía a que la decisión popular fuera </span><strong style="font-weight: bold;"><em style="font-style: italic;">"solo para elegir entre un candidato contra otro"</em></strong><span class="large">. Algo que tira por tierra lo que hoy dice cuando se desvive por acotar la campaña reduciendo todo a una puja de dos hombres, ni siquiera de dos fórmulas presidenciales, mucho menos de equipos, gestiones concretas y, ni por asomo, programas de gobierno. </span></span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="ecx"><span class="large">Tal es la necesidad desesperada de despartidizar y desideologizar. Una postura, curiosamente, muy ideológica. Y una idea muy apegada a las prácticas de su partido. Sobre todo del Herrerismo. Esa corriente que hoy se llena la boca hablando de Wilson Ferreira Aldunate, cuando fue marcada a fuego por Wilson. Por ejemplo, en su implacable definición de</span><strong style="font-weight: bold;">"Blancos baratos"</strong><span class="large">. Que no eran otros que los Herreristas, entre los que figuraba el entonces diputado Luis Alberto Lacalle Herrera, que en 1971 eran minoría en el PN y votaron por el General Mario Aguerrondo (fundador de la Logia fascista "Los tenientes de Artigas" que luego en 1973 dieron junto con Bordaberry el Golpe de Estado). Herreristas que hicieron un pacto con Bordaberry, lo que se conoce como el “Pacto chico” y motivó el duro calificativo de Wilson.</span></span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">Pero no todo eran declaraciones de</span></span></span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">la dirigencia blanquicolorada. El columnista Daniel Gianelli opinaba el 4 de noviembre en la página 4 que:</span></span></span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="large">"Dada integración de las cámaras, no se visualiza de qué forma la coalición de izquierd</span><span class="large">a </span><span class="large">podrá artícular mayorías legislativas para aprobar sus principales iniciativas"</span></span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">. Y el Jueves 11 le dedicaba dos generosas páginas a los compromisos asumidos por Batlle y Lacalle para mejorar los salarios de los docentes, policías y militares, aparte de rebajar impuestos y tarifas.</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">El 25 de noviembre de 1999, en página 11, se publicaba una entrevista al Sociólogo Jorge Lanzaro, en esa época Director del Instituto de Ciencias Políticas, donde se alertaba sobre las dificultades y peligros de un gobierno que no tuviera mayoría parlamentaria. En aquel caso, era lo que le sucedería al FA si lograba ganar el balotaje. Lanzaro afirmaba: </span></span></span></span><span class="ecx"><span class="large" style="color: #000000;">"Si el mandatario no forma una coalición pos electoral, operará como un gobierno en minoría y como presidencia administrativa actuará por decreto en lo que pueda y lidiará con las Cámaras para obtener apoyo a cada uno de sus productos legislativos. Esta hipótesis de gobierno dividido abre asimismo la alternativa de una política de adversarios en escenarios de confrontación y de bloqueo, admitiendo las coaliciones de oposición y los frentes de veto, con trancas en la producción política y relaciones complicadas entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo"</span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">. Un análisis lúcido que, sin embargo, muchos medios ocultan en la actual coyuntura porque impacta en la línea de flotación del amnésico eslogan del "equilibrio" que el PN ha lanzado como eje de campaña.</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span style="font-size: medium;"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="small">Por último, el 25 de noviembre de aquel año tan olvidado, en la página 28 y 29, Búsqueda publicaba un informe del Ec. Arturo Porzecansky para el Banco ING-Barings que advertía a los inversores sobre los peligros de un gobierno de Tabaré Vázquez. La capacidad del economista le permitía vislumbrar que: </span></span></span></span><span class="ecx"><span class="small" style="color: #000000;">"Un triunfo de la izquierda en el balotaje de 1999 podría llevar al atraso en la recuperación económica del país, ya que muchos inversores esperan a ver cuáles son las prioridades de la nueva administración y, más importante aun, cómo logra gobernar sin siquiera tener una simple mayoría en el Parlamento"</span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="small">. Qué bueno sería poder leer hoy algo parecido a una autocrítica del economista, o que Búsqueda le diera nuevamente el espacio en sus páginas para que pudiera mantener alguna coherencia con sus ideas.</span></span></span></span></span><span class="ecx"></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="ecx"><br /></span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx" style="color: #000000; font-size: x-large;"><span class="ecx">ARCHIVO SOBRE LA MAYORÍA PARLAMENTARIA</span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="ecx"> </span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">“Una de las razones para no votar al doctor Vázquez [es que] no puede asegurar una mayoría parlamentaria que sí tiene el doctor Batlle (…) ese argumento es claramente determinante para que mucha gente no lo vote, porque genera incertidumbre, inseguridad, interrogantes, acerca de lo que podrá hacer”</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"><strong style="font-weight: bold;">Luis Alberto Lacalle</strong></span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="large">10 de noviembre de 1999</span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">(entrevista de Emiliano Cotelo, Programa En Perspectiva, Radio El Espectador).</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">"Todo vale, mentir, disimular, cambiar de oponión para tratar de que la opinión pública se trague la más grande píldora política de la historia".</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"><strong style="font-weight: bold;">Luis Alberto Lacalle</strong></span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">Acusando al FA desde las páginas del Semanario Patria el 5 de noviembre de 1999.</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">"En caso de acceder al balotaje, iniciaría conversaciones para que la decisión de noviembre no sea solamente la decisión de un candidato preferido contra otro sino que se apoye en las urnas a todo un gobierno".</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="large"><strong style="font-weight: bold;">Luis Alberto Lacalle</strong></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">Declaraciones a Búsqueda el 28 de octubre de 1999.</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">"El balotaje es un plebiscito entre dos rumbos del país".</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="large"><strong style="font-weight: bold;">Julio María Sanguinetti</strong></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">11 de noviembre de 1999, Semanario Búsqueda (Página 3)</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="ecx"><span class="large">El Director de Interconsult, </span><strong style="font-weight: bold;">Juan Carlos Doyenart</strong><span class="large">, anunció que votaba a Jorge Batlle en el balotaje. Al fundamentar su voto dijo que "Es una elección con carácter de plebiscito porque en esta instancia están en juego dos modelos de país".</span></span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">25 de noviembre de 1999, Semanario Búsqueda.</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">“¿Cómo será el relacionamiento (de un presidente) ante un Parlamento que tiene mayoría que no le responde?”</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="large"><strong style="font-weight: bold;">Dr. Gonzalo Aguirre</strong></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">12 de noviembre de 1999, Diario El País (Página 9)</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">“El escenario, si gana Vázquez, es muy complejo porque vamos a tener un gobierno sin mayoría parlamentaria. Voto a Jorge Batlle porque va a tener respaldo en el parlamento. Es muy importante poder gobernar con mayorías estables”.</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="large"><strong style="font-weight: bold;">Heber Gatto</strong></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">15 de noviembre de 1999, Diario El País. (Página 7)</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">Ningún festejo con mucha gente y banderas puede ocultar que la coalición de gobierno</span></span></span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">no solo ganó sino puede seguir gobernando, porque cuenta con la mayoría absoluta en ambas cámaras. En cambio, la coalición de izquierda no podría gobernar ni ganando el balotaje, irrimisiblemente es minoría en ambas cámaras y ningún plan ni tampoco el presupuesto pueden aplicarse sin que el gasto autorizado por el Parlamento.”</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="large"><strong style="font-weight: bold;">Carlos Maggi</strong></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">12 de noviembre de 1999. Diario El País (Página 8)</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> “El país progresó como nunca en los últimos cuatros años, cuando tuvo una coalición con capacidad de decidir en el Parlamento. Y este es el quid de las elecciones nacionales del presente año”.</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">“Nada desmoraliza más a la gente que un Presidente que no puede decidir, que está a la defensiva, maniatado. Por eso, justamente, las elecciones de este año son diferentes a las anteriores: se va a votar explícitamente por mantener la concordia existente o por restablecer la discordia de los períodos anteriores. Pienso que hay que ser muy valiente para elegir un chofer sin manos.”</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="large"><strong style="font-weight: bold;">Carlos Maggi</strong></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">21 de noviembre de 1999. Diario El País (Página 8)</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">“Evalúo positivamente el mantenimiento de la mayoría</span></span></span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">parlamentaria absoluta obtenida. La oposición no tiene mayoría en las cámaras y no está en condiciones, en caso de triunfar en el balotaje, de darle credibilidad al gobierno”.</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="large"><strong style="font-weight: bold;">Alejandro Atchugarri</strong></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">2 de noviembre de 1999, Diario El País (Página 8)</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">“El ganador despertará satisfecho pero también preocupado para armar un gobierno que pueda efectivamente gobernar y no solo administrar la situación. Esa preocupación será mayor en el Encuentro Progresista, que necesitará de complejos acuerdos para la aprobación de sus iniciativas. Batlle tendrá mayoría absoluta”.</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="large"><strong style="font-weight: bold;">Alfonso Lessa</strong></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">19 de noviembre de 1999, Diario El País (Página 8)</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">“El Partido Nacional ha comprometido su apoyo a un futuro gobierno presidido por el Dr. Batlle y eso asegura que el gobierno tendrá mayorías parlamentarias imprescindibles...”</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">“No queremos iniciar un siglo con un gobierno maniatado, y mucho menos con uno en permanente estado de fricción en el Parlamento. Tampoco con uno que asume fórmulas de gobierno perimidas, una y otra vez derrotadas por la realidad”.</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="large"><strong style="font-weight: bold;">Solicitada publicada a página entera en El País el 22 de noviembre de 1999 con las firmas, entre otras, de: Heber Gatto, Carlos Maggi, Cnel (R) Pedro Retamoso, Prof. Reyes Abadie, Dr. Rodolfo Sienrra, Dr. Enrique Véscovi, Dr. Alembert Vaz.</strong></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">“El Presidente nada puede hacer sin apoyo parlamentario. Nadie puede gobernar en el Uruguay sin mayoría parlamentaria”. Un gobierno no puede funcionar naturalmente si no hay entendimiento entre el Poder Ejecutivo y el parlamento.”</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="large"><strong style="font-weight: bold;">Jorge Batlle</strong></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">12 de noviembre de 1999, Diario El País (Página 8)</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">23 de noviembre de 1999 (Página 9)</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">"En caso de ampliarse la coalición de gobierno con el Partido Nacional, allí hay mayorías mayores que las que podría tener el Frente Amplio."</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="large"><strong style="font-weight: bold;">Hugo Fernández Faingold</strong></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">4 de noviembre de 1999 en la Contratapa de Búsqueda.</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">“El presidente necesita mayorías parlamentarias, si no, vamos a estar en un período de confrontación continua durante los próximos años”</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="ecx"><strong style="font-weight: bold;">Luis Pieri </strong><span class="large">(Unión Cívica)</span></span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">23 de noviembre de 1999 Diario El País (Página 9)</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">“Un gobierno contradictorio llevaría al país a una crisis profunda. No hay lugar para titubeos. Una presidencia titubeante y contradictoria afectaría la credibilidad hacia las instituciones. A través de la mayoría parlamentaria hay que liderar las fuerzas creadoras. Batlle tiene, además, una mayoría parlamentaria para que, apoyado en esa estabilidad, el país vuelva a crecer”</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="ecx"><strong style="font-weight: bold;">Alvaro Ramos</strong><span class="large"> (ex Ministro del Partido Nacional)</span></span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">13 de noviembre de 1999, Diario El País (Página 9)</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">“Voto a Batlle porque cuenta por anticipación con las mayorías parlamentarias en diputados y senadores, y por consecuencia, frente a la ambigüedad y la incertidumbre que generan promesas equívocas y cambiantes,</span></span></span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">en principio por las mayorías necesarias, opto por lo conocido, concreto, afirmativo y seguro”.</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="ecx"><strong style="font-weight: bold;">Carta del Dr. Alembert Vaz</strong><span class="large"> (Partido Nacional)</span></span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">12 de noviembre de 1999. Diario El País (Página 8)</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large"> </span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">“Quedó establecida una unión nacional de los partidos tradicionales que podrá aprobar todas las medidas estipuladas, por cuanto reunirá una sólida mayoría parlamentaria.”</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">Wilfredo Pérez en su artículo “El Partido Nacional decide”</span></span></span></span></p>
<p class="ecxMsoNormal"><span class="ecx"><span class="ecx" style="color: #000000;"><span class="ecx"><span class="large">24 de noviembre de 1999. Diario El País</span></span></span></span></p>
<p> </p>
KaosmoShttp://s3.amazonaws.com/lcp/xabier1964/myfiles/Yo65x65.bmphttp://xabier1964.lacoctelera.net/post/2009/07/13/f-rmulasFÓRMULA2009-07-13T07:22:38+00:002009-10-16T11:22:18+00:00
<p><span style="color: #993300;"><em>Por Javier Zeballos</em></span></p>
<p><span class="font-trebuchet-ms" style="color: #330000;"><strong><span class="large"><em>Publicado en el Semanario Voces el jueves 16 de junio de 2009</em></span></strong></span></p>
<p><span class="font-trebuchet-ms" style="color: #330000;"><strong><span class="large">Las hay matemáticas, de la física y de la química. Ahí andan la de la Teoría de la Relatividad de Einstein, la pretendidamente secreta de la Coca Cola, la de algún elixir de la juventud o la mucho más esquiva de la felicidad eterna. En política, la certeza de las fórmulas son una tentación que suele estar en entredicho por la vida, mucho más rica, matizada, contradictoria y diversa. Y no solo los entredichos de dirigentes y militantes sino más bien ante la incertidumbre de lo cierto</span>.</strong></span></p>
<p><img class="imgizqda" src="http://s3.amazonaws.com/lcp/xabier1964/myfiles/Pepe-y-Danilo.jpg" alt="" width="434" height="434" /></p>
<p><span class="font-trebuchet-ms" style="color: #330000;"></p>
<p><span style="color: #660000;"><strong>Certezas</strong><br />Hubo una época, con su épica, en que fundar certezas igualmente supo jugar un papel revolucionario. Ante la cerrazón del poder, la razón de Estado de los poderosos y la sinrazón del estado de vida de la mayoría de la población, la lenta elaboración de la utopía adquirió, en el fragor de la lucha por la libertad y la justicia, un sentido ruptural más all</span></span><span class="font-trebuchet-ms" style="color: #660000;">á de sus acotados horizontes ideológicos de cualquiera de las diferentes vertientes de la izquierda siempre aspirando a cambiar el mundo. Sin embargo, en algo también hay que agradecércelo a la duda. Bertold Brecht ironizaba en un poema titulado <strong>“Elogio de la duda”</strong> sobre las complicaciones de dudar, pero también alertaba sobre los peligros de aceptarlo todo, incluso por comodidad, como esa lógica de los que abrazan una forma de pensamiento para no tener que seguir pensando. Escribió Brecht: <em><strong>“instruído por pacientes maestros, el pobre oye decir que vive en el mejor de los mundos y que hasta la gotera en el techo de su cuarto fue prevista por Dios en persona. Verdaderamente le es difícil dudar en éste mundo...”</strong></em> Y advertía que, así como existen los irreflexivos que nunca dudan, también están los reflexivos que jamás actúan. Sin embargo, no reclama alabanza para cualquier duda, no para la que es desesperación sino, sobre todo, para la que se transforma en esperanza. <strong><em>“Porque la duda más hermosa es cuando los débiles, los desalentados, levantan la cabeza y dejan de creer en la fuerza de sus opresores”</em></strong>.</p>
<p><strong>Líderes</strong><br />En el uruguay </span><span class="font-trebuchet-ms" style="color: #660000;">se pensó la candidatura presidencial en términos típìcamente personalistas centrados en la individualidad del candidato. Una herencia cultural anclada en el caudillismo con el que nació la patria, aunque el Procer no encajara y llevara décadas amoldarlo a la figura funcional del bronce que el poder reclamaba. La derrota de las montoneras gauchas de Saravia desembocaron en el triunfo de otro caudillismo más moderno que diluyó sus componentes colectivos. La figura de Don Pepe Batlle se tragó la riqueza de su propio movimiento en un manejo del poder del Partido Colorado devenido en partido de gobierno que terminó anulando todo dinamismo. Del otro lado, fieles a la mísma lógica, se erigió el liderazgo de Luis Alberto de Herrera. A su vez, la última experiencia colegiada a inicios de los 60 estuvo pautada por la inoperancia blanqui-colorada y sus juegos de reparto y quedó devaluada rápìdamente en una sociedad que entraba en crisis. Un movimiento pendular inclinó la balanza hacia el opuesto y la Reforma Naranja cristalizó un fuerte presidencialismo que incluso llegó a modelar la propia unidad de la izquierda naciente. La figura referente de Seregni nació en ese contexto, más allá que el tránsito de la lucha contra la dictadura y su rol en la salida democrática y de zurcidor de la trama frenteamplista la revistieron de otros elementos componentes.</p>
<p><strong>Candidatos</strong><br />Hay que recordar que cuandoTabaré Vázquez fue ungido candidato a intendente en 1989, muy pocos le asignaban posibilidades de triunfo. Sin embargo, allí comenzo una etapa fundamental de la construcción de la identidad de quien se transformaría en el líder de la izquierda hasta conducirla a la conquista del gobierno. Pero esa compleja elaboración en la que una figura va adquiriendo las dotes de un líder, de un candidato y, a la postre, de un estadista, también recibió una andanada de críticas de esa derecha que se creía la única predestinada para gobernar y aún hoy se piensa como el único orden posible, ella o el caos. El rimer gobierno de izquierda en el Uruguay ha demostrado todo lo contrario.</p>
<p><strong>Fórmula</strong><br />El FA tiene por delante el desafío de instalar en el país una noción de fórmula presidencial cuyo presidente, fuerte, capaz de ser el gran director de orquesta, habilite un rol de vice que no está en función de ser un segundón; una pareja política capaz de aunar diferentes personalidades que se expresen en una mayor protagonismo conjunto y una mayor riqueza de aportes. Analistas de todo tipo, marca y señal se empeñan en presentarlos como contrarios. En el plenario del sábado emergieron como lo que son y todos los frenteamplistas deseamos que sean, activamente complementarios. Y ese sería un importante aporte político a la sociedad uruguaya. Un aporte que movilice ciertas dinámicas de la gestión de gobierno, del manejo del Estado y hasta de las propias estructuras partidarias. Si, además, se trata de una fórmula arrolladora capáz de movilizar y entusiasmar, entonces podemos dedicarnos a afinar el programa que tanto necesitamos para continuar cambiando sobre una realidad cambiante que si bien ya no nos es ajena, aun en muchas áreas todavía nos es poco conocida y sin demasiadas capacidades transformadoras. La cuestión generacional y de género expresan nuestras inercias. Pero en el plenario del sábado quedó demostrado que el órden de los factores no altera el producto, como lamentablemente algunos compañeros se empeñaron en alertar, mucho más cuando es fruto de la participación ciudadana y de un acuerdo trabajosamente buscado. Se trata de saber si somos capaces de instalar esa noción de fórmula o seguir formulando una noción personalista y patriarcal de un candidato y un presidente. La derecha los sigue fomentando, no ya en esa visión de "jefe" para la que supuestamente se nace, al uso de la campaña de in Bordaberry que sabe que no corre, sino sobre todo por la vertiginosa <em><strong>"Mise-en -escène"</strong></em> que viene bien a cuento del conservador catolicismo nacionalista y sus necesidades teatrales con esa presencia decorativa de un apocado "guapo" Larrañaga tras el "pedigree" presidencial Lacallista y toda su corte.</p>
<p><strong>Personalidad</strong><br />Mucho se habló de los peligros de la candidatura y del liderazgo de José Mujica, más de un desnorteado hasta deslizó un exceso de adoración popular y no faltó alguno que ensayara el alerta sobre el culto a la personalidad. Nadie quien conozca hasta de lejos a Pepe puede llegar a creer semejantes ambiciones ni delirios protagónicos. Sin embargo, contra tantos de esos pronósticos, Pepe vuelve a demostrar su coherencia personal y una humildad que no es acomodar el cuerpo para esquivar nada, sino una fuerte personalidad que se anima a propiciar protagonismos colectivos y que tampoco le teme al crecimiento de los que marchan a su lado. Y a la vez, y para alegría de todos los frenteamplistas, también hay que agradecérselo a Danilo, sobre quien también solemos, casi todos, tener, y a veces temer, esa distancia que su propia figura genera y muchos reproducimos. Contra pronósticos agoreros, incluso bajoneantes en nuestras propias filas, ha vuelto a demostrar su estatura política y personal y, sin dejar de ser él mismo, muchos lo volvimos a sentir como tanto lo queremos.<br /></span><span style="color: #660000;"><br />Nada está escrito, la vida es un constante desafío y la realidad una construcción que nos exige una actitud transformadora día a día. El Frente todo se ha movido y conmovido. Octubre está en la mira, depende de todos, porque como canta Serrat... <em><strong>si falta Usted, no habrá milagro</strong></em>.</span></p>
KaosmoShttp://s3.amazonaws.com/lcp/xabier1964/myfiles/Yo65x65.bmphttp://xabier1964.lacoctelera.net/post/2009/06/28/preguntas-un-transeuntePREGUNTAS DE UN TRANSEUNTE2009-06-28T13:45:24+00:002009-10-16T11:22:18+00:00
<p> </p>
<p class="EC_MsoNormal"><strong style="font-weight: bold;"><em style="font-style: italic;"><span style="color: #cccccc;"><span style="color: #cc9933;">Por Javier Zeballos</span></span></em></strong></p>
<p class="EC_MsoNormal"><strong style="font-weight: bold;"><em style="font-style: italic;"><span style="color: #cccccc;"><span style="color: #cc9933;">Publicado en el Semanario Voces el jueves 25 de junio de 2009</span></span></em></strong></p>
<p class="EC_MsoNormal"><span class="EC_"><span style="color: #330033;"><br class="EC_" /></span></span></p>
<p class="EC_MsoNormal"><span><span style="color: #330033;"><span style="color: #663333;"><span style="color: #660000;"><span style="color: #660000;"><span style="color: #993300;"><span style="color: #660000;">En plena campaña electoral, me venía desempeñando en un comando unipersonal encargado de recorrer todos los días, una y otra vez, la Avenida 18 de Julio de una punta a la otra aceptando todas las listas de los candidatos de la oposición para, no digamos tirarlas a la marchanta, sino dejarlas caer al piso como quien no quiere la cosa. Ver una lista tirada, pensaba yo luego de profundas cavilaciones semióticas, es la peor imagen institucional para el marketing político de un sector, un partido y, de rebote, para el candidato en cuestión. Eso sin contar la incidencia en el derroche financiero que implica la imprescindible impresión de listas. Así venía cumpliendo mi tarea revolucionaria de todos los días hasta que me avivé que los uruguayos andamos cabizbajos, mucho más con los fríos del invierno. Fue entonces cuando paré en seco y reflexioné en voz alta: ¿por qué carajo colgamos alto los carteles de la propaganda?</span></span></span></span></span></span></span></p>
<p class="EC_MsoNormal"><span style="color: #330033;"><span style="color: #663333;"><span style="color: #660000;">Semejante contradicción me llevó a modificar radicalmente mi tarea militante. Por decisión unánime de la Asamblea General Extraordinaria del comando unipersonal que integro, ahora me dedico a levantar todas las listas opositoras que encuentre en el piso a fin de impedir su primacía visual en las calles de la ciudad impactando en la retina de los ciudadanos y dejando un rastro indeleble en la memoria, matrizando vaya a saber qué procesos cognitivos subliminales.</span></span></span></p>
<p class="EC_MsoNormal"><span style="color: #330033;"><span style="color: #663333;"><span style="color: #660000;">En esa tarea revolucionaria, si las hay, ya en el cierre de campaña y ante la proximidad de la veda (que si le prohíben caminar por la calle al Pepe, lo que me harían a mí) fue que salí a recorrer más áreas de la ciudad y me percaté de otras contradicciones del nomenclator montevideano que paso a enumerar.</span></span></span></p>
<p class="EC_MsoNormal"><span style="color: #330033;"><span style="color: #663333;"><span style="color: #660000;">¿Por qué le cambian los nombres a las calles si las seguimos nombrando por su antigua denominación? Basta escuchar a esos transeúntes que aún inquieren por la calle Médanos, y uno, despistado aunque este parado junto al monumento a El Gaucho, los termina mandando para algún balneario de la Costa de Oro. O los que todavía insisten en llamar Sierra a Fernández Crespo, que son muchos y no solo la vieja guardia que sigue yendo a la sede central del PCU.</span></span></span></p>
<p class="EC_MsoNormal"><span style="color: #330033;"><span style="color: #663333;"><span style="color: #660000;">Otras de las paradojas en las calles de Montevideo tienen que ver con cruces que, a fuerza de olvidos, se imponen como normales cuando en lo simbólico no son poca cosa. Así, la Avenida Sarmiento, puente y “leyenda negra” mediante, es la única que le pasa por arriba al Boulevard Gral. Artigas. Lo político partidario también se inmiscuye y no deja de ser curioso que Luís Alberto de Herrera y José Batlle y Ordóñez sean dos de las más largas avenidas que atraviesan la ciudad sin cruzarse, todo un modelo de coalición. Pero en ello también hay paradojas pues precisamente en Piedras Blancas la mayoría de las calles llevan nombres colorados. Claro que los nombres de las calles no pueden quedar en manos de los puristas que pretenden que la Avenida Aparicio Saravia nazca en Cerro Largo y muera en la calle Masoller.</span></span></span></p>
<p class="EC_MsoNormal"><span style="color: #330033;"><span style="color: #663333;"><span style="color: #660000;">Para el que crea que esto es solo un juego de palabras basta recordar que en épocas del gobierno militar, a la Dictadura, alguna gente la llamaba Arenal Grande, porque en ella morían República, Constitución, Justicia y Democracia. Pero el colmo del militarismo en la nomenclatura montevideana no solo se expresa en la glorificación de batallas, coroneles y generales a diestra y siniestra, incluso hasta las callecitas sin nombre se las denomina Oficial 1, Oficial 2 u Oficial 3.</span></span></span></p>
<p class="EC_MsoNormal"><span style="color: #330033;"><span style="color: #663333;"><span style="color: #660000;">Quedan en el recuerdo la imposición burocrática militar de nombrar como Coronel Lorenzo Latorre a la calle que casi todos seguíamos llamando Convención, o la vez en que un grupo de personas cambió por la noche el nombre de la Avenida Rivera por el de Salsipuedes, en recuerdo de la masacre de los Charrúas en las márgenes de aquel arroyo de nombre tan elocuente. Más allá de la justa reparación histórica, hay que reconocer que Salsipuedes debería figurar en algún callejón sin salida y, además, flechado.</span></span></span></p>
<p class="EC_MsoNormal"><span><span style="color: #330033;"><span style="color: #663333;"><span style="color: #660000;">La historia de los cambios en los nombres de las calles, como no podía ser de otra manera, está plagada de marchas y contramarchas pero sería bueno poner freno a tanta poda de bellísimos nombres indígenas o recuperar su significado. Por ejemplo, la callé Batoví alude a un pequeño cerro situado en Tacuarembo al borde de la ruta 5. En la ignorancia sobre la toponimia nacional, se pierde el significado de esa poética palabra guaraní. Batoví quiere decir </span></span></span><strong style="font-weight: bold;"><em style="font-style: italic;"><span style="color: #330033;"><span style="color: #663333;"><span style="color: #660000;">“pezón de india joven”</span></span></span></em></strong></span><span><span style="color: #330033;"><span style="color: #663333;"><span style="color: #660000;"> y todo el que mire el cerro desde la ruta admitirá la capacidad erótica los charrúas para nombrar acertadamente las cosas. </span></span></span></span></p>
<p class="EC_MsoNormal"><span style="color: #660000;"><br /></span></p>
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KaosmoShttp://s3.amazonaws.com/lcp/xabier1964/myfiles/Yo65x65.bmphttp://xabier1964.lacoctelera.net/post/2009/06/01/puede-haber-m-s-participaci-n¿PUEDE HABER-MÁS PARTICIPACIÓN?2009-06-01T11:49:08+00:002009-10-16T11:22:18+00:00
<p><em>Por Javier Zeballos<br /></em><span class="default;Peque&#xf1" style="font-family: 'times new roman';"><span style="color: #666666;">Publicado en el Semanario Voces el jueves 11 de junio de 2009</span></span></p>
<p><em><strong>“Las instituciones de la libertad constitucional <br />no son más valiosas que lo que la ciudadanía <br />haga con ellas”.<br /> </strong></em><strong> Habermas</strong></p>
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<p class="MsoNormal">La derecha se desespera por introducir dos o tres “ideas fuerza” que dejan muy claro la poca fuerza de algunas de sus ideas. Pero cuidado, porque no implica que no tengan ideas ni fuerza. Algunos levantan el fantasma del populismo, otros agitan la sábana del voluntarismo como el peor de los males de un segundo gobierno de izquierda, sin avisparse de que la misma táctica le ha dado pésimos resultados electorales en el continente.</p>
<p class="MsoNormal"> Una pregunta inevitable es si los uruguayos debemos aprender de aciertos y errores de experiencias ajenas. Alejada cualquier soberbia negadora, otra pregunta es si acaso alguna sociedad avanzó solo por la vía de la sensatez de las reformas impuestas por el buen hacer de los procesos gubernamentales o por el exclusivo papel de la pasión combativa de su vanguardia dirigente apelando a la emulación constante. Esa antinomia es falsa, tanto como falsas son tales vías vistas como único instrumento y motor de los cambios. La experiencia indica que no pueden existir una sin la otra. Y no solo la experiencia de otros sino la nuestra en el gobierno. Mucho más cuando no solo implica mover la estructura estatal sino a toda la sociedad en su conjunto.</p>
<p class="MsoNormal"> Pero eternos analistas de todo tipo, marca, pelo y señal giran entorno al peligro del voluntarismo sin entrever que tal vez uno de los peores voluntarismos es pretender hacer todo según lo marca el manual, la norma y la costumbre y el protocolo. Los perfectos y más bellos planes sucumbieron atrapados en la inercia burocrática. Algo que no solo frenó el impulso de gobiernos conservadores y reformistas sino que llegó a empantanar procesos revolucionarios. Si la voluntad de quienes pregonan los cambios sigue andando, entonces ensayan la contraposición entre el deseo de cambiar etiquetado rápidamente de voluntarismo en oposición a las imprescindibles políticas sistemáticas para su ejecución. Si eso falla, se asustará con la violación a las instituciones y su manejo sabio y prudente, al parecer predestinado solo a algunos. Así están las cosas. </p>
<p class="MsoNormal"> Hubo momentos en que el concepto de ciudadanía parecía haber pasado de moda y otros en que volvía a estar en el calderero. Semejantes idas y vueltas ponen de relieve el corto alcance de miradas lineales sobre la participación ciudadana y revalorizan un modelo de <strong>“flujo y reflujo”</strong>, tal como lo planteó Derek Heater en 1990 en contra de un análisis dominado por un esquema lineal en lo referido a la expansión y conquista de derechos civiles, políticos y sociales de los ciudadanos.</p>
<p class="MsoNormal"> Esta noción de flujo y reflujo en los niveles de participación implica una pregunta pautada por la lúcida afirmación de Habermas frente a la observación de las carencias de virtudes ciudadanas en la participación de las democracias: <strong><em>“Las instituciones de la libertad constitucional no son más valiosas que lo que la ciudadanía haga con ellas”</em></strong>. Una observación que pone en evidencia hasta que punto fueron desatendidas ante el excesivo énfasis puesto en estructuras e instituciones y su manejo tecnocrático. Otra pregunta es: ¿Se puede medir la participación ciudadana solo en relación a hechos históricos como la resistencia a las dictaduras y la recuperación democrática o debemos adentrarnos en los períodos “normales” del ejercicio del sistema democrático para auscultar las múltiples causas que inciden en la participación, sus altibajos, degradación o su ausencia?</p>
<p class="MsoNormal"> En la actualidad uruguaya asistimos a una explosión de los llamados a la participación electoral opacando posibilidades relativas de diferentes esferas del quehacer ciudadano en torno al Estado, por ejemplo, a nivel de la descentralización municipal, que ponen el acento en lo local, al punto que se ha ido acuñando la palabra <strong>“glocal”</strong> para intentar sintetizar esa importancia en medio de la globalización. También en lo referente a múltiples iniciativas de la Sociedad Civil ocupando actividades antes centralizadas por el Estado. Sin embargo, las estructuras partidarias conservan dinámicas orgánicas que suelen fagocitar esa participación tan reclamada, a menudo solo proclamada, tal vez como un ejercicio de autoglorificación y reafirmación de la centralidad política de los partidos en la regulación de la relación entre Ciudadanía y Estado. Una centralidad nada desdeñable, a juzgar por nuestra historia, pero poco confiable como único canal de expresión. </p>
<p class="MsoNormal"> La pretensión de excesiva centralidad de los partidos ya no solo es funcional a la derecha, incluida cierta “nueva” derecha bastante vieja que habrá que ver cómo se comporta, sino también a una izquierda en el gobierno enredada con la gestión de un Estado obsoleto producto de otra época, y con dificultades para observar y entender la diversidad de reivindicaciones de sectores y grupos sociales y los ritmos y énfasis que reclaman para alcanzar sus objetivos. Esa es una de las causas fundamentales para que el gobierno, esa nueva vanguardia dirigente que no pudo, no supo, y a veces no quiso, escapar de una autolegitimación al uso de discursos dominantes tradicionales y su manejo simbólico (más allá de lo bien que ha hecho muchas cosas) se tragara a la fuerza política en éstos cinco años. A veces con la excusa simplista de oponer tiempos de gobierno a tiempos de análisis, elaboración, discusión y propuesta de la orgánica pero, sobre todo, por no apelar a otras formas de participación popular generando un escenario bastante estático en el que unos dirigen y hacen y otros miran hacer y donde los sujetos son objetos del cambio.De ahí a creer que <strong><em>"el cambio soy yo" </em><span style="font-weight: normal;">metamorfoseando aquella frase de un rey de Francia que creía que el Estado empezaba y terminaba en él. </span></strong></p>
<p class="MsoNormal">Semejante desfasaje es uno de los desafíos para un nuevo gobierno frenteamplista. La imprescindible construcción constante de la izquierda, también de la participación ciudadana, lo exige. Lo otro es dormirse en los laureles. Aunque ganemos. Porque el desafío no puede ser solo mantenerse en el gobierno, con lo importante que es, aunque más no fuera por impedir el regreso de unos partidos tradicionales obsesionados con la restauración de sus prácticas políticas en la supervivencia de la teta del Estado. El Partido Colorado encarna dramáticamente tal dilema pero en los blancos no es menor. Tal vez sea una de las explicaciones de su dependencia del aparato herrerista que ha podido entronizar nuevamente a su líder apelando a tales fortalezas económicas, traducidas en orgánicas cuando parecía moribundo, e ideológicas cuando precisamente su visión neoliberal se acaba de derrumbar en el mundo. Auque sería bueno recordar que la política uruguaya no es la primera vez que parece ir a contramano. Remember 1989.</p>
<p class="MsoNormal"> El FA tiene el desafío de apostar a la participación aportando viejas y nuevas formas de hacer política no solo en el período electoral. La mayoría de su electorado sintoniza con esa idea pero algunos se desviven por etiquetarlos como seres subnormales que lo esperan todo del líder. Y la derecha le teme, como a casi nada, a semejante participación. Pero para algunos compañeros, apelar a la construcción de esas fuerzas latentes, apostar al entusiasmo, la creatividad y la capacidad de inventar (lo que no se opone a construir colectivamente políticas eficientes que lo implementen de manera sustentable) es caer en la improvisación y todo lo que salga de SU lógica y del discurso establecido en SU continuidad sea estigmatizado como un mero voluntarismo. Tal vez eso ayude a entender algunos problemas de ese discurso correcto con el imaginario de izquierda que, sin embargo… <em>si muove.</em></p>
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<p> </p>
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KaosmoShttp://s3.amazonaws.com/lcp/xabier1964/myfiles/Yo65x65.bmphttp://xabier1964.lacoctelera.net/post/2009/05/28/asi-titul-prensa-visita-tabar-v-zquez-danilo-astoriASI TITULÓ LA PRENSA LA VISITA DE TABARÉ VÁZQUEZ A DANILO ASTORI2009-05-28T01:54:40+00:002009-10-16T11:22:18+00:00
<p>Y... la prensa es la prensa, viste...</p>
<p>La visita del presidente Tabaré Vázquez al pre candidato Danilo Astori durante su internación en el Sanatorio del Casmu producto de la neumonía que lo aqueja fue titulada de manera diferente por distintos medios y periodistas</p>
<p>Según:</p>
<p>Diario LA REPÚBLICA</p>
<p><strong>Tabaré visitó a su candidato</strong></p>
<p>Diario EL PAÍS</p>
<p><strong>Astori tiene cáncer, hoy lo visitó un oncólogo</strong></p>
<p>Diario LA JUVENTUD</p>
<p><strong>Astori y Vázquez en el CTI</strong></p>
<p>Diario ÚLTIMAS NOTICIAS</p>
<p><strong>Astori y Vázquez desayunarán en el Rádisson durante convalescencia</strong></p>
<p>Semanario EL BOCÓN</p>
<p><strong>Aplican quimioterapia a la campaña de Astori</strong></p>
<p>BÚSQUEDA</p>
<p><strong>Conversación en el hospital</strong> (transcripción de la grabación exclusiva de la charla, parte médico reservado y toda la historia clínica del Cr. Astori desde la rubiola de su infancia hasta la neumonía actual)</p>
<p><strong><br /></strong></p>
<p>TRABAJO & UTOPÍA (Mensuario del PIT CNT)</p>
<p><strong>Vázquez se acerca a intervenir el CASMU</strong></p>
<p>Semanario BRECHA</p>
<p><strong>Vázquez colabora en la interna-ción de Astori</strong></p>
<p>Semanario VOCES</p>
<p><strong>Vázquez en sala de espera</strong> (la entrevista central que nunca nos dio)</p>
<p><strong>El frente en terapia intensiva </strong></p>
<p><strong>Reforma de la salud o la salud se deforma </strong></p>
<p><strong>Cirugía o paños fríos </strong></p>
<p><strong>El diagnóstico que nadie quiere escuchar </strong></p>
<p><strong>Rayos X a la interna</strong> (informe exclusivo)</p>
<p><strong>Aparatos y nuevos Equipos </strong></p>
<p><strong> Vitaminas para los Comité de Base </strong></p>
<p><strong>Una inyección de esperanza</strong></p>
<p>Sergio Gorzi</p>
<p><strong>Mi amigo Tabaré Vázquez visitó a mi amigo Danilo Astori</strong></p>
<p>(Primero lo dijo en Buscadores, y después en Kapos, Verano a la carta, Pasión, La cámara celeste y en La hora de los deportes donde se peleó con Etchandi y discutió con Julio Ríos mientras Da Silverira metia el chivo de portones PPA y Julio Cesar Gard recordaba lo Bien que se movía Conchita Martínez con las pelotas...de tenis)</p>
<p>Xabier</p>
KaosmoShttp://s3.amazonaws.com/lcp/xabier1964/myfiles/Yo65x65.bmphttp://xabier1964.lacoctelera.net/post/2009/05/19/campo-y-poblaci-nCAMPO Y POBLACIÓN2009-05-19T04:10:34+00:002009-05-24T23:02:39+00:00
<div class="contenidoSeccion">
<div class="articuloSeccion izqDer"><strong class="xlarge">¿Jíbaros en el Uruguay?</strong></div>
<div class="articuloSeccion izqDer"><em>Por Javier Zeballos</em></div>
<div class="articuloSeccion izqDer"></div>
<div class="articuloSeccion izqDer"><span class="textos"><br />* Texto publicado en el Semanario Voces el 30 de abril de 2009.</span></div>
<div class="articuloSeccion izqDer"></div>
<div class="articuloSeccion izqDer"></div>
<div class="articuloSeccion izqDer">
<div id="foto_articulo"><img src="http://www.pepetalcuales.com/site/articles/photos/Pepe_y_Luca_.jpg" alt="foto de artículo" /></div>
<p> <span class="textos"><strong>Proponer ideas es estar expuesto a la crítica. Fomentar el espíritu crítico es aportar a una sociedad sana capaz de ampliar sus horizontes, pero caer en la reducción de ideas es no querer ver más allá de los propios ojos. <br /></strong> <br />Chanás, yaros, bohanes, guenoas, minuanes, arachanes y charrúas son nombres conocidos en manuales escolares. Después aprendimos que aquella representación que los definía con dos párrafos, y donde no eran mucho más que pómulos salientes y emisores de extraños sonidos guturales, no era inocente. Una mirada reductora a caballo del colonialismo antropológico. Hoy tengo dudas de si aquel recuento omitió a los jíbaros (nombre dado por los conquistadores a la tribu Shuar) que tal vez no habitaban la espesura amazónica y acechaban en nuestros montes autóctonos. </p>
<p>Sospecho que no hay hallazgos arquelógicos de reducciones de cabezas por estos lares pero sí muchos reducidores de ideas. Basta ver Búsqueda y El País o haber escuchado la tertulia de El espectador con Esteban Valenti y el Dr. Mercader haciendo su puesta en escena a duo sobre la alusión a los Kung San o despachándo sus críticas a la posibilidad de atraer inmigrantes a nuestro campo, como si la idea de Pepe fuera que todos seamos bosquimanos o que hay que importar indios latinoamericanos. </p>
<p>A Mujica se le puede criticar de todo pero, curiosamente, muchos que teorizan sobre su tendencia a la metáfora o al refrán caen en una hipertrofia de literalidad con sus palabras. Los mismos que se quejan del simplismo en los mensajes electorales reducen toda enunciación de complejidad para aferrarse a tal o cual frase y así ejecutar su implacable y conveniente rigor crítico. En esta campaña Mujica propuso un tema interesante, el de la población en el campo. Resta saber si somos capaces de tratar ideas y elaborar políticas o algunos se dedicarán reducir pensamientos y, de paso, intentar cortar cabezas con o sin cuero cabelludo. </p>
<p>Nadie puede negar la importancia del desarrollo productivo incorporando conocimiento. No solo tiene que ver con un mayor valor agregado en la industria sino también en el campo a través de toda la cadena agroindustrial. Quien quiera desarrollar el agro con los insumos teóricos y materiales del siglo XX está atrasado, pero quien pretenda hacerlo creyendo que el conocimiento solo viene de las nuevas tecnologías en manos de las grandes transnacionales puede quedar entrampado en sus lógicas e intereses. Conocimiento también es el conjunto de saberes acumulados por quienes trabajan la tierra. </p>
<p>Para un país como Uruguay, en el que se dan las tendencias mundiales en su demografía, el desafío de mantener y afincar población en el área rural pasa por la integración de un sistema de políticas demográficas y no por decisiones aisladas. Cuando se plantea la posibilidad de atraer inmigrantes, y se menciona el ejemplo de campesinos de otros países latinoamericanos, no se pretende importar personas a granel o arriar gente para sustituir o quitar trabajo a nuestros compatriotas, por cierto, un argumento esgrimido que tristemente roza la xenofobia. Porque no se trata de sustituir sino de atraer e integrar en un país que bien puede generar la necesidad de trabajadores, lo que ya sucede en algunas profesiones donde no alcanza la mano de obra especializada. Algo impensado apenas pocos años atrás antes del gobierno del Frente Amplio. </p>
<p>El campo uruguayo necesita incorporar conocimiento pero también gente dispuesta al trabajo duro de la tierra. Para ello tenemos tomar muy en cuenta la importancia, también los costos, de las políticas sociales que estemos dispuestos a asumir para aprovechar los beneficios de ellas. Uruguay ha sido un país urbanizado pero profundamente vinculado a la actividad agropecuaria. La sociedad uruguaya debe determinar qué volumen de población deseamos mantener en el campo, por qué y para qué. Tiene una gran importancia productiva, pero también tiene una importancia cultural. A su vez, no se puede realizar al margen de las condiciones de vida y de los derechos de las personas que trabajan y viven en el campo. Un campo que no debe ser un sector aislado sino capaz de integrar a la vida cotidiana parte de la revolución de las comunicaciones y el manejo de tecnologías alternativas de energía que impactan sobre el nivel de vida así como aportan a una economía con desarrollo sustentable, al igual que vincularse profundamente con la investigación académica impulsada capaz de adaptar experiencias internacionales pensadas con cabeza nacional. </p>
<p>Porque el desafío no pasa solo por tener gente trabajando la tierra sino generar condiciones de vida dignas que, a la vez que recuperan la relación con la naturaleza y sus ciclos, aportan una dieta diversificada para nuestra población, crean condiciones para exportar productos de alta calidad que nos permiten diversificar mercados y penetrar en los de alto poder adquisitivo e interactúan culturalmente venciendo viejos desequilibrios entre el campo y la ciudad. No se puede pensar en el desarrollo agrícola ni ganadero con ciudadanos de segunda y condiciones de vida mantenidas en el atraso secular. Por otra parte, si creemos firmemente en las posibilidades de desarrollo de nuestro país, entonces es factible que tal éxito sea un polo de atracción para poblaciones de la región e incluso de otras partes del mundo. Aunque no lo busquemos, se puede dar como se han dado migraciones constantes. Nuestro país ya supo ser un crisol de razas y culturas. Las grandes ciudades de la región, que poco y nada ofrecen, son un imán, solo que formando cinturones de miseria en sus periferias y generando mayores asimetrías. Mucho más atracción se dará si tenemos éxito en el mejoramiento del país y en construir una sociedad mejor. </p>
<p>No pasa por imponer medidas aisladas ni apresuradas sino tomar en cuenta la opinión de los demógrafos que ya le han aportado innovadores estudios a nuestro gobierno para el diseño de políticas públicas referidas a la población. Se trata entonces de escuchar, estudiar, debatir y tomar decisiones pensando no en el país del corto plazo, tantas veces el único horizonte de los políticos, sino en el mediano y en el largo plazo vislumbrando el país que queremos. Lo que parece y ha sido criticado como un planteo sin sentido, es una propuesta pensada que se basa en criterios técnicos que lamentablemente muchos ignoran y no toman en cuenta cuando han sido presentados en diferentes áreas y proyectos del Estado por nuestro gobierno y son parte de la matriz de políticas públicas que se han ido elaborando y que, como fuerza política, debemos atesorar, desarrollar e impulsar. </p>
<p>Tenemos el desafío duro, pero hermoso y esperanzador, de construir un país mejor en el que los beneficios del desarrollo alcancen a todos los sectores sociales, a todas las personas. Mucho de ello depende de nuestras capacidades productivas y de la innovación tecnológica, de la educación y la capacitación, pero nada se podrá realizar sin la participación y el trabajo de la gente. Pensar un Uruguay mejor es también imaginarlo y construirlo con una población cosmopolita. Oponer la antinomia entre uruguayos e inmigrantes es un recurso simplista que no solo desestima los mejores aportes científicos elaborados, implica negar visiones humanísticas que siempre defendimos pero, sobre todo, significa negar nuestras posibilidades de crecimiento y desarrollo para dejar de ser un país expulsor de gente. Más que una utopía destinada a un futuro imposible, es una idea presente profundamente vinculada con nuestra mejor historia. <br /> </span></div>
</div>
</p>
KaosmoShttp://s3.amazonaws.com/lcp/xabier1964/myfiles/Yo65x65.bmphttp://xabier1964.lacoctelera.net/post/2009/04/30/tema-vacaTEMA: LA VACA2009-04-30T18:43:39+00:002009-05-01T02:18:52+00:00
<p><span class="large"><strong>Crónica de la campaña electoral uruguaya</strong></span></p>
<p>Por Javier Zeballos</p>
<p><em><strong>Publicado en el Semanario Voces el 2 de abril de 2009<br /></strong></em></p>
<p><img class="imgizqda" src="http://s3.amazonaws.com/lcp/xabier1964/myfiles/100_9803.jpg" alt="" width="438" height="486" /></p>
<p><strong><span class="large">La ruta serpea sobre la penillanura suavemente ondulada. Los campos recuperan con las últimas lluvias la infinita gama de los verdes. Seguíamos a una delegación que marchaba a un acto tierra adentro y paró un momento para estirar las piernas (un eufemismo para evacuar otro gesto bastante más prosaico). Bajamos de los autos a la vera del camino.</span></strong></p>
<p>Tras el alambrado, una vaca Holando rumiaba su dosis de pastura y nos miró con ese gesto cansino tan característico. Un vaqueano a caballo andaba cerca y se arrimó despacio a vichar quiénes eran. Cuando llegó, se pegó al alambrado y extendió la mano al candidato. Fue un gesto simple y sin aspavientos, con esa misma serenidad que mostraba el animal que nos seguía observando. La charla se instaló y el hombre, uno de esos pobladores de nuestra campaña que seguramente en los folletos turísticos figura como “gaucho típico” entabló un diálogo inmediato. Yo los miraba admirando ese click instantáneo de comunicación que no obedece a los cánones de los usos y costumbres del marketing electoral ni del gesto de los políticos profesionales aunque lo sea.</p>
<p>En determinados lugares y círculos, la buena presencia, la impostación y un léxico adecuado abren puertas y contactos imprescindibles, no solo para ascender sino siquiera para codearse. En otros, en cambio, aún la mejor imitación más verosímil, si no hay esa credibilidad que no se compra en ningún lado, no hay química y no hay caso. Como bien dicen del amor. Y es que la política también es un acto de seducción. Chocolate por la noticia dirán algunos. Las maneras de seducir cambian, la autenticidad no.<br /> El tema derivó hacia la situación de la lechería y los dos hombres hablaban como si se conocieran de toda la vida aunque nunca se habían encontrado. Aunque lo había, no había alambrado entre ambos. Yo, puesto a oficiar de cronista privilegiado, escuchaba y los miraba algo fascinado, lo confieso. Toda mi familia es del campo pero nací en Montevideo. Sin embargo, todos los veranos volvía al pueblito de mis antepasados. No me sale pero me conozco de memoria esos gestos, los tonos y la pronunciación de la gente de campo y juro que no podía diferenciarlos. Hice el ejercicio mental de salirme de la escena pero, si no lo conociera y tuviera que optar, me sería difícil decir quién era quién y cuál era cuál. Como no tengo esa paciencia de las vacas, metí la cuchara y en un momento se me ocurrió decir: “Pensar que en la India, con el hambre que hay, las vacas son sagradas y no las comen”.</p>
<p>Yo nunca estuve en la India, aclaro. Digamos que mis palabras fueron un fiel representante de nuestra clase media con algún roce intelectual que a veces repite acríticamente esa visión sobre el oriente que la Europa etnocentrista recicló cuando salió de su ombliguismo y elaboró el catálogo de exotismos para explicarnos el mundo. Y de paso armarlo a su manera. Si a eso le agregamos esa mirada del turismo antropológico salpicado con una pizca de new age, la superioridad occidental acostumbrada al mirar de reojo o por arriba del hombro se hace patente en la mentada estupidez de los pobres muertos de hambre que son capaces de respetar un tabú de andá a saber cuándo.</p>
<p>El hombre de campo, el otro, no el candidato, me miró y asintió diciendo que algo de eso había escuchado. El hombre de campo, el otro, el candidato, me miró con esa sonrisa pícara y ese brillo en los ojos y nos contó, a los que allí estábamos en rueda, una de esas historias que provocan asombro. Por lo menos fue lo que sentí, aunque me atrevo a decir que todos. Contó que ese tabú aparentemente irracional producto de algo místico y mítico, tal vez tenga un origen mucho más vinculado a la realidad que a la fantasía, más cercano a las condiciones materiales concretas de la vida antes que a la abstracción religiosa de la que el saber moderno y urbano (eso fue para mí porque me volvió a mirar con picardía) a veces subestima.</p>
<p>Primero, dijo con énfasis y haciendo el gesto con el dedo en alza, no es cierto que a las vacas no las comen. No comen a las vacas vivas. Pero a las que se mueren se las morfan sin tabúes. ¿Ta? Es más, y aquí se tentó con esa rísa típica, a las que se están por morir ya no las curan, para que se mueran rápido y comerlas. Pero a las otras las cuidan como princesas. Pero no falta ese turista que pasa y comenta lo giles que son los pobres con tanta carne sagrada sin carnear.</p>
<p>Ahí agarró viento en la camiseta. Porque resulta que aquel tabú originario tiene una dosis de sabiduría milenaria que no todos entienden mirando desde fuera, aunque hagan turismo étnico por las grandes urbes de un país que es casi un continente. Algo que también les pasa a muchos que miran el mundo por el ojo de la cerradura de las pampas que habitamos, al menos desde Hernandarias para adelante, impregnados de ese aroma del asadito ancestral que nos hace agua la boca pero también nos nubla un poco la mente.</p>
<p>Aquí pido que se imaginen el tono y los gestos. ¿Por qué no se comen la carne de las vacas los indios? nos preguntaba. Los indios y no los hindúes, como confunden muchos, que son solo los que profesan el hinduismo (esto lo pensé yo en el momento porque lo aprendí en un documental del History Channel).<br /> ¿Por qué no comen esa carne? ¿eh? insistió el candidato. Porque resulta que en su modestas condiciones de vida, su dieta está basada en la combinación de granos y otras yerbas, con lo que les da la vaca. Pero no la matan para comerse la carne, sino que las mantienen para que les dé, de a poquito, esa dósis imprescindible de proteina a través de la leche. Una decisión sabia antes que un tabú. Y por eso tienen el stock más grande de vacas lecheras del mundo que alimenta a cientos de millones de personas. Y no estoy elogiando la pobreza ni ningún atraso secular de nada.¿Ta?</p>
<p>Estoy aprendiendo de una sabiduría humana capaz, en condiciones muy difíciles, antes y ahora para muchos, de encontrar complejos equilibrios dentro de los desequilibrios de un mundo injusto y desigual. Incluso más, tal vez ese tabú que parece a simple vista tan retrógrado, cuando no tonto para algunos, antes que pasividad y resignación o refugio místico, sea probablemente una estrategia de supervivencia y transformación de una realidad dura y dolorosa que golpea los ojos.</p>
<p>Después, más tarde, me tiró al pasar una referencia culta que me encargué de seguir. Estaba hablando de aquel aporte del antropólogo Marvin Harris que en 1975 publicó un libró removedor: “Vacas, cerdos, guerras y brujas” donde decía cosas como:</p>
<p><em>“...no estoy de acuerdo en que los tabúes que prohiben sacrificar y comer la carne de vaca tengan necesariamente un efecto adverso en la supervivencia y bienestar del hombre. Lo que afirmo es que el amor a las vacas es un elemento activo en un orden material y cultural complejo y bien articulado. El amor a las vacas activa la capacidad latente de los seres humanos para mantenerse en un ecosistema con bajo consumo de energía, en el que hay poco margen para el despilfarro o la indolencia. El amor a las vacas contribuye a la resistencia adaptativa de la población humana conservando temporalmente a los animales secos o estériles, pero todavía útiles, desalentando el desarrollo de una industria cárnica costosa desde un punto de vista energético”.</em></p>
<p>La charla siguió con datos del rendimiento lechero en nuestro país y otras cuestiones, entre aquellos dos hombres de campo. Los demás nos miramos cómplices de haber aprendido algo con esa felicidad simple con la que alguna vez volvíamos de la escuela. La charla terminó con un medio abrazo en el hombro por encima del alambrado. No hubo alusiones sectoriales, ni siquiera sobrevoló el pedido del voto. Sospecho que no hacía falta. Uno de los hombres de campo volvió a su caballo y se fue al tranco. El otro se subió al auto y todos seguimos viaje. La vaca nos seguía mirando. Al irnos juré que en mis crónicas, tan deudoras aun de aquellas mis torpes redacciones escolares, extirparía para siempre el adjetivo inmutable para designar el comportamiento de esas vacas que nos miran pasar y que ahora yo las miro mutando como verdaderas fábricas con patas. Sospecho que no tengo que nombrarle al candidato. ¿Ta?</p>
<p><strong><em><br /></em></strong></p>
KaosmoShttp://s3.amazonaws.com/lcp/xabier1964/myfiles/Yo65x65.bmphttp://xabier1964.lacoctelera.net/post/2009/03/26/la-mosca-la-lecheLA MOSCA EN LA LECHE2009-03-26T02:40:24+00:002009-05-28T03:37:41+00:00
<p>Por Javier Zeballos</p>
<p><em>Publicado en el semanario Voces en una versión reducida.</em><br /><strong></strong></p>
<p><strong><span style="font-size: medium;">El contraste de fondo y figura es tan tentador que algunos se metamorfosean en mosca y se lanzan a la leche. Si es buena o mala leche poco importa. El punto es que se note aunque todo se mire en blanco y negro. En esos destellos retóricos la investigación brilla por su ausencia pues se quedan en el perímetro.</span></strong></p>
<p><span style="font-size: medium;">Y tratándose del anillo perimetral, tal vez fuera una síntesis de contenido y forma adquiriendo un sentido estético profundo y admirable. Pero no. La nota de Pedro Mosca en la página 2 del número anterior del <strong>Semanario VOCES</strong> se queda en el borde sin acercarse al centro de la cuestión, embriagada por sus cuestiones. ¿Ignorancia? Lo descarto. He leído otras notas suyas muy interesantes. ¿Pereza intelectual? Creo que es un problema de pose. En la derecha vernácula se lo ve a diario pero en la izquierda también hay tradición. Posar de crítico es algo valorado, sobre todo muy autovalorado. Pero ¿qué es ser crítico desde una perspectiva de izquierda?</p>
<p>Participé con muchos otros periodistas de la recorrida propuesta por el MTOP en las obras del anillo perimetral y no escribí nada para Voces. ¿Por qué? Porque estoy convencido que la función de nuestro semanario no consiste en repetir lo que dijeron otros medios. Mucho menos intentar un "análisis crítico" a partir de la lectura de una escueta crónica realizada por otro, como hizo Mosca. Guardé insumos para investigar y ofrecer elementos para escapar de la noticia coyuntural, esa enfermedad mediática. De ahí tantas postales con gente en obra, paneos de cámara desde el terraplén, comentarios radiales leyendo la carpeta, preguntas intrascendentes a bocajarro sobre el jerarca de turno en medio del enjambre de micrófonos o crónicas pedestres con datos acumulados en el intercambio mercantil mass-mediático. ¡Ah! también llenar huecos de páginas con lo que venga. Nada de lo humano nos es ajeno. </p>
<p>Confieso que llegué a la obra con prejuicios como piedras en los bolsillos. No me gusta el carnaval electoral venga de donde venga. Pero lo que vi fue un austero intento de comunicación. Un tema que casi todos hemos cuestionado al gobierno. La primera intención fue ver si no asistimos a un efecto publicitario a caballo de la campaña en un país que supo ver tantos cortes de cinta antes de terminar obras. La sospecha es válida frente a cualquier gobierno y soy de los que prefiere estar alerta. Sin embargo, me encontré con información y opiniones de primera mano y en el lugar con el objetivo de jerarquizar la noticia. Sucede que la comunicación es un proceso de ida y vuelta, pero aun en un solo sentido, implica diversos actores. Habrá quienes oculten, rebajen, tergiversen y un largo etc. que también incluye a los que dicen a todo que si. La media es quedarse a mitad de camino, aunque algunos ni siquiera se mueven.</p>
<p>El proyecto de completar un anillo perimetral comenzó en los 90 y quedó plasmado en el Plan de Ordenamiento Territorial de Montevideo de 1999. Consistía en un tramo que uniera la Ruta 5 con la 8. En aquella época el MTOP también estudio el anillo. La broma con el colector, como chiste huele mal, y como trasgresión ya es inodora. Pero anillo también puede ser objetado ya que debe completar una circunferencia. Se podría esgrimir que si se suma la rambla y las avenidas que llevan al Aeropuerto, más la 101 y la 102, al tramo en obra junto con la Ruta 5 y los accesos se completaría una suerte de anillo pero técnicamente no es válido, no todos pueden incluir los diversos tipos de transportes en su circulación. La rambla no permite camiones.</p>
<p>Aquel MTOP dirigido por Lucio Cáceres tenía tres proyectos posibles para ese tramo entre la 5 y la 8 pero no construyó ninguno. ¿Por qué? Porque la IMM era del FA pero el gobierno nacional era colorado. ¿Y a qué no saben por dónde pasaban cualquiera de esos proyectos? Ninguno por Montevideo. Y en Canelones estaba Hackembruck. Pavada de coincidencia. Pero ni el sectarismo institucional, ni el clientelismo político o el circo electoral pudieron motivar tanto como para invertir en alguno de ellos. Quedó archivado. Cuando asumió este gobierno, el MTOP definió como prioridad la construcción del famoso tramo. Se estudiaron los caminos posibles y se firmó en junio de 2005 un convenio con la IMM que aprobó el trazado. Se llamó a licitación y se adjudicó. Hoy están los primeros resultados. Una obra en marcha, hasta con adelantos en su cronograma, prevista la finalización de su primera etapa para setiembre. Incluso con algunos trabajos de movimiento de tierras y alcantarillado de la segunda etapa que comenzará enseguida porque ya está presupuestada. No tardíamente prometida como se apura a definir Mosca. </p>
<p><strong>EL PRISIONERO DE SENDA</strong><br /></span></p>
<p><span style="font-size: medium;">El MTOP decidió que todo el recorrido tenga doble vía, aunque en la primera etapa funcionará una sola, salvo en el tramo cercano al empalme elevado con la 8. El proyecto final es de dos sendas de 7,20 metros, dos banquinas de 2,40, calzada de servicio de 6, más una vereda. En uno de los tramos habrá doble vía con cantero central. En el futuro tendrá pasajes a desnivel en los cruces principales. El ancho de 7,20, que es la senda que funcionará en dos sentidos en la primera etapa, obviamente no es lo mejor, pero no viene mal recordar que es el mismo que tuvo la Ruta 1 entre Tomkinson y Santiago Vázquez mientras no se construyó la otra senda. Y esa sí que demoró. Por no preguntar y conjeturar sobre la segunda senda, Mosca queda prisionero. La referencia a la novela, también llevada al cine con la actuación de Peter Sellers, aunque se escriba con z, trataba sobre el ocultamiento y la confusión de identidad. ¿Quién es aquí el paranoico? Porque resulta que Mosca es un seudónimo. <br /></span></p>
<p><span style="font-size: medium;"></p>
<p>El objetivo es unir el Este con el Oeste pero además poder ordenar el transporte pesado para restringir su circulación por la ciudad. Con este tramo se podrá prohibir eso. Obvio que hay que legislar y trabajar coordinadamente. Chocolate por la noticia. La duda sobre si será aceptado queda despejada porque será obligatorio. Zonas de exclusión existen desde hace tiempo en la ciudad. Claro, hay que hacerlas respetar y respetarlas. Pero Mosca prefirió posarse en el coloquialismo de las declaraciones transcriptas en un artículo en vez de llamar y preguntar.</p>
<p>El anillo perimetral no tendrá un solo tipo de transporte pero será la única opción para el transporte pesado. La discusión sobre si debería ser exclusivo es válida. Creo que no es pertinente, tal obra no el debate, a menos que uno pretenda mantenerse en el limbo de lo deseable sin jamás rozar lo posible. Será para el transporte pesado, para el liviano y hasta para alguna línea de transporte colectivo. ¿Enlentece y no es tan seguro? Sí, lo que no necesariamente quiere decir inseguro. Depende de políticas de educación y control vial. Por ejemplo: tendrá iluminación, los cruces importantes que no queden a desnivel tendrán semáforos y las entradas a la ruta serán a través de tales avenidas o por la calzada de servicio. Pero además, si es multimodal en cuanto a transportes vehiculares, y un automovilista puede usarlo para ahorrar tiempo y recorrido ¿no sería injusto que quienes no tienen auto no puedan tener alguna línea de transporte colectivo que les permita lo mismo? Hoy esa gente debe tomar dos ómnibus y perder tiempo y dinero. La IMM tendrá que analizar cómo y cuales. Y volviendo a la seguridad, la posible inseguridad del tramo tal vez esté algo compensada por todo lo que se quitará de camiones que hoy andan por la ciudad para cruzar de un lado a otro. Esto no es la perfección pero es una mejoría concreta y viable que Mosca, a pesar de su ojo compuesto, oculta y simplifica.</p>
<p>En el tema social se actuó explicándoles a los vecinos qué es lo que se iba a hacer, como y cuando se harían las expropiaciones etc. Las expropiaciones siempre son complejas porque alguien siempre pierde algo. Aquí no fueron totales sino parciales. Algunas expropiaciones implicaron el realojo de familias permitiendo construir otra vivienda en la parte del terreno que les quedaba. Lo que no quiere decir que todo fue perfecto. Incluso la presencia de jerarcas en las reuniones, como Hiara Rodríguez o el Ing. Lazo, motivó el recibimiento de denuncias por malos tratos de funcionarios que fueron resueltas. Vaya y pregunte a los vecinos. Y también hubo algunos casos, muy pocos, de construcción de viviendas para gente que estaba asentada en tierras del Estado en carácter de ocupantes. Esos mejoraron su situación. O sea que lo de los asentamientos en masa que se vienen, como le gusta dejar sobrevolando a Mosca, parece una pirueta en el aire. Tal vez sea otra frase de esas que asustan octogenarias, para no usar una voz popular. La IMM deberá desplegar políticas específicas, lo mismo que el gobierno. Pero la obra también puede operar proactivamente para delimitar la zona urbana de la sub-urbana y, si hay directivas claras y políticas eficientes, la asonada alarmista no será tal. </p>
<p>Es cierto que una cuestión muy importante es si se debió construir el tramo con todos los cruces a desnivel como una suerte de autopista. El tema amerita el debate. Pero habría que Informar lo que costaría tal opción, los plazos etc., y hacer un comparativo. Costos y beneficios. Y para quienes. Aterrizar la política y la gestión del Estado sobre la realidad a transformar. Y sin dejar que unos pocos definan qué es lo uno y lo otro y se imponga el posibilismo. Tomar en cuenta una realidad mayor con sus condicionamientos pero también ponerlos en cuestión sin dejar de hacer, ni hacer cualquier cosa con tal de hacer algo. Gobierno y ciudadanía actuando. Para eso se necesita algo más que la pose crítica. Pero además ¿tiene sentido un tramo así con los altos costos cuando otros tramos que forman este anillo no tienen tales características? Por ejemplo la Ruta 102. </span></p>
<p><span style="font-size: medium;">Hay que saber que los cruces elevados son lo más caro de la obra. Y los que están con anteproyecto para el futuro, después que se complete la doble vía, dependerán de los presupuestos y decisiones que aprueben quienes dirijan el ministerio. Un ejemplo, otro, de la importancia de la continuidad del gobierno frenteamplista en el país y de la población exigiendo su cumplimiento.</p>
<p><strong>EL CUENTO DEL DRAGÓN</strong><br /></span></p>
<p><span style="font-size: medium;">Tengo una discrepancia con la denominación de la obra. No se está completando lo que sería el verdadero anillo perimetral que Montevideo debe encarar sino el entronque que faltaba y jamás se había hecho. La historia de un anillo así es de larga data, antes de los proyectos citados. Hay una anécdota que pinta bien esa historia de promesas incumplidas. Hoy la obra está a unos cientos de metros de la Ruta 5. Allí hay una cañada llamada Del Dragón. Curiosamente era la excusa esgrimida por algunos ingenieros y políticos del pasado que argumentaban que era imposible de pasar sin invertir mucho. Es decir, un puente. Parece que el dragón era bravo. Digamos que muy voraz, para identificarlo con algunas prácticas non santas. Parada la delegación en ese punto, el ministro Rossi contó la anécdota del dragón todopoderoso pero se permitió la duda: "che, después de todo, todavía no la cruzamos, ¿será que tenían razón los que asustaban con el dragón?".</p>
<p>Estoy convencido, después de investigar preguntando aquí y allá, que Montevideo debe empezar a planificar hoy mismo un verdadero anillo perimetral, tal vez exclusivo y a desnivel con las características que aporta Mosca. Hace unos meses entrevisté para Voces al demógrafo Juan José Calvo. Para tal entrevista de un tema que sabía poco y nada, como éste, participé de algunos seminarios del Mides y recuerdo una conferencia brillante de Cesar Aguiar. Entre otras cosas, enseñó dónde y cómo se afincará la población en el área metropolitana, que seguirá creciendo, y en una línea continua por la costa. Tomando en cuenta ello, sería un error pretender construir tal anillo por el trazado actual. Lo mejor será pensar prospectivamente y que lo hagamos en el futuro en un arco más lejano y ahí sí invertir todo lo necesario para cumplir su verdadera función que aquí, dentro de no mucho, quedaría tragada por la ciudad, aunque ahora resuelve varios aspectos. No faltará alguno que diga que Lucio Cáceres y los colorados tenían razón. Aquellas "razones" no eran las de la justeza técnica sino las de la injusticia polítiquera. Aparte de la fantasía que jamás se concretó. Mosca, tan hipercrítico ahora, ¿acordaría con las perfecciones técnicas de aquellos bellos proyectos? No lo sé. No parece preocuparle el de dónde venimos para tratar de entender dónde estamos y adonde vamos. Criticar así es fácil.</p>
<p>Otro de los temas a recordar son los recortes presupuestales que se han tenido que hacer. Porque es muy lindo decretar lo deseable o lo imprescindible, pero hay que realizarlo. ¿Alguien puede estar al margen de las prioridades determinadas por negociación política? Tal vez algunos olvidan recortes producto de la partida extra de 30 millones para la enseñanza. Claro que no es lo que impidió manejar otro presupuesto para esta obra, simplemente es un ejemplo de la realidad real tan fácilmente olvidable en algunos ejercicios retóricos, más allá que siempre hay que alertar sobre las justificaciones. Así como hubo opciones a la baja, también hubo opciones en alta que podrían haber tocado otros rubros asignados, por ejemplo el pago de la deuda externa.</p>
<p>Para las empresas que ganaron la licitación, esta obra implica desarrollo empresarial, cierto avance tecnológico, como la pavimentadora que se compró especialmente y es la que construye hasta algo más de 500 metros por día. También implica desarrollo profesional. Pero también está la cuestión de los trabajadores. Porque no es lo mismo hacer obra pública, con lo que hoy impacta ante una recesión, sin que llegue a los trabajadores implicados. Es interesante saber qué nivel salarial tienen, qué tipos de convenios han negociado, si se respetan o no, qué seguridad laboral se aplica, cómo son las jornadas de trabajo y si están sindicalizados. Porque en este país, antes, la inversión pública casi nunca llegaba abajo, a pesar de los discursos neoliberales que hablaban del famoso derrame. También sería interesante saber si existe una coordinación con el MTSS en el control de la realidad laboral aunque me animo a decir que es la organización y lucha de los trabajadores de lo que depende que se respeten sus derechos y mejore sus condición. </span></p>
<p><span style="font-size: medium;">Son las preguntas que me hice durante la recorrida, algunas conversadas con los propios trabajadores, pero que parece que para algunos no figuran siquiera dentro de lo que el espíritu crítico dicta. ¿O los trabajadores solo deben contentarse con tener empleo? Vale la pena darse una vueltita, embarrarse un poco, preguntar y aprender. Descarto, por las dudas, bellas postales con obreros posando para el concurso de la emulación en el trabajo organizado por el Konsomol. Nada es perfecto.</p>
<p>Sobre ésta obra bien se puede y deben debatir muchas otras cuestiones. ¿Qué impactos tendrá? Mi queja para con Mosca es su poco vuelo, o tal vez demasiado. No pretendo restringir opiniones e ideas, tan solo huir de la pose en beneficio del intercambio, la participación y la elaboración colectiva. Lo individual puede aportar mucho, el individualismo, más bien poco.<br /> </span></p>
<p><span style="font-size: medium;">¡Ah! Por cierto, el lazo no enlazó. El Ingeniero Lazo se llama Luís, no Jorge. Son los problemas de opinar leyendo crónicas ajenas. Si al menos hubieran sido las marcianas, curiosamente, tal vez habría menos ficción y algo más de ciencia. </span></p>
KaosmoShttp://s3.amazonaws.com/lcp/xabier1964/myfiles/Yo65x65.bmphttp://xabier1964.lacoctelera.net/post/2009/03/26/crisisCRISIS2009-03-26T02:29:04+00:002009-04-09T13:03:27+00:00
<p>¡Che! ¿Y si asustar con la crisis entra en crisis?</p>
<p>X</p>
KaosmoShttp://s3.amazonaws.com/lcp/xabier1964/myfiles/Yo65x65.bmphttp://xabier1964.lacoctelera.net/post/2009/03/25/curiosidadCURIOSIDAD2009-03-25T23:54:26+00:002009-03-26T02:27:50+00:00
<p>Es curioso: los dirigentes blancos y colorados se olvidan que la gente tiene memoria.</p>
<p>X</p>