La película es un destello de comicidad y buenas actuaciones. No solo del genial Jack Lemmon, también de Tony Curtis y de la escultural Marilyn Monroe. Los diálogos son de vodevil. La peli parodía, no solo al espíritu comediante del cine mudo, también a las pelis de gangters. En guión y dirección estaba el maestro Billy Wilder.
Curtis y Lemmon son dos músicos en apuros por haber sido testigos involuntarios de la famosa matanza de San Valentín. Claro, bastante tiempo antes de que la fecha pasara, sincretismo mediante, a ser día de los enamorados. En plena huída, no tienen mejor idea que vestirse de mujer, previo afeitado de las piernas, e integrarse a una orquesta de señoritas rumbo a las cálidas costas de la Florida. Uno de los problemas, nada menores, es que la compañera más cercana resulta ser la exhuberante Marilyn.
El otro problema es que Tony Curtis se enamora de ella. Pero los problemas con los enamoramientos no terminan allí. Al llegar a la costa donde retozan viejetes millonarios, es uno de ellos, un inolvidable Joe E. Brown en el papel de Osgood Fielding III, el que cae rendido a los pies de Dafne, quien no es otra, mejor dicho, otro, que Jack Lemmon con tacos. Claro que detrás de ese esperpento grotesco, el gran Jack construye un personaje desopilante.
Ella (él) lo rechaza pero el cortejo del millonario ya casado y divorciado varias veces es incesante. Luego de la escena del baile donde una extraña orquesta aparentemente cubana toca con los ojos vendados lo que se supone son tangos, Jack está entra en la habitación moviendo las maracas que le regaló su galán y tarareando La Cumparsita.
El diálogo entre Tonny Curtis y Jack Lemmón en sus personajes de Joe (Tonny) Y Jerry (Jack) :
Joe: Qué hay, Jerry ¿Todo correcto?
Jerry: Tengo algo que contarte.
Joe: Qué pasó?
Jerry: Me caso
Joe: Felicidades. ¿Quién es ella?
Jerry: Yo.
Joe. ¿Cómo?
Jerry: Osgood se me declaró. Nos casamos en junio.
Joe: ¿Qué cosas dices? ¡No te puedes casar con Osgood!
Jerry: ¿Lo consideras muy viejo para mí?
Joe: Jerry! ¿Tu no estás hablando en serio?
Jerry: ¿Por qué no? Se pasa la vida casándose.
Joe: Pero tu no eres mujer, Jerry. ¡Eres hombre! ¿Para qué se va a casar un hombre con un hombre?
Jerry: Por conveniencia.
Joe: Jerry, más vale que te acuestes. Tú no estás bien.
Jerry: Basta ya de tratarme como un niño. No soy tonto. Sé que habrá problemas.
Joe: Ya lo creo!
Jerry: Su madre... necesitamos su aprobación. Pero no me preocupa: ya no fumo.
Joe: Jerry... hay otro problema.
Jerry: ¿Cuál es?
Joe: ¿Y la luna de miel?
Jerry: Ya discutimos eso. Él quiere ir a la Riviera, pero a mí me fascinan las cataratas del Niégara.
Joe: Estás loco! Cómo vas a salir del aprieto?
Jerry: Oh! no espero que dure, por supuesto. Le diré la verdad cuando llegue el momento.
Joe: ¿Y para cuándo?
Jerry: Después de la ceremonia.
Joe: Ah.
Jerry: Conseguiremos una anulación rápida. Me pasará una buena pensión. Y los cheques caerán bobitos cada mes...
Joe: Jerry, óyeme, por favor. Hay leyes, convenciones... ¡Simplemente no puede ser!
Jerry: Pero Joe, por tu madre, ¡Ésta puede ser mi última oportunidad de casarme con un millonario!
El filme es de 1959 y es un clasico. Si nunca la viste, vete al video club y siéntate frente a la tele. No te arrepentiras.
La sala estaba repleta media hora antes del comienzo y quedaba gente afuera. Rosario Castellanos era la encargada de presentar el espectáculo. Casi se arma la maroma cuando tuvo que rogar a los que se hallaban sentados en el piso y en los pasillos, para que los dejaran libres por cuestiones de seguridad. Luego anunciaba que en Japón, tango, se dice simplemente... tango, y nos preparaba para ver guapos con cara de samurai y percantas con rostro de gueisha.
Yo, que crecí escuchando de rebote los tangos de Clarin en la radio de mi padre, que me manyé todos los sábados los Grandes Valores del Tango, desde la época de Juan Carlos Thorry con la producción de Hector Perez Pícaro y su trebol de la buena suerte, y que sabía la exacta diferencia entre un Mauré y un Hugo del Carril, entre un Julio Sosa y un Polaco Goyeneche, que a los ocho años estaba enamorado perdidamente de Rosana Falasca, y que a los diez envidiaba a Guillermito Fernández, después no le dí bola al tango.
Vinieron otras músicas: Paul Simon y Eric Clapton, El Darno y Fernando Cabrera, Rada y todo el cantopopu, Silvio y Pablo, Serrat y Aute, Mozart y Mateo. Pasó el tiempo y un día, estando lejos, en las uropas, se me coló por el izquierdo, junto al bobo, un tango de Piazzolla, y me vinieron de un golpe los recuerdos de mi tío tocando el bandoneón en los bailes con piso de tierra de los pueblitos del interior.
Al regreso empecé a escuchar las audiciones de Amilcar Greco y allí descubrí a Grella, a Osvaldo Piro, a Eladia Blazquez. No soy tanguero viejo ni nuevo pero lo de anoche en la Sala Vaz Ferreira fue impagable. El chelista se parecía a un ejecutivo de la Toyota Motors Corporation. La pianista y las tres violinistas parecían escapadas de un filme de Kurosawa. Y el contrabajista rompía todos los dogmas: tanguero, japonés y negro. Parecía más un cantante de blues o un músico de jazz de Nueva Orleans, incluso un compadre de Michael Jordan en los Chicago Bulls, pero razgaba su instrumento como todo un maestro de la orquesta de Pugliesse.
El bandoneonista tenía cara de profesor de historia o de arqueólogo. Sabido es que no hay nada más anunciado que el final de un tango, pero el ponja se arqueó con tanto sentimiento sobre el fueye que yo no tuve más remedio que piantarme un lagrimón. Luego, una japonesita cantó Sur, hasta con nostalgia, y después Caminito. Una sombra ya pronto serás, decía, arrastrando la ese como en los arrabales portuarios de Yokohama.
Más tarde, una pareja, él de Los Cerrillos y ella de Kioto, hicieron figurines, cortes y quebradas. Después pasaron cordobeses de Argentina bailándose todo en clave de piringundín, canyengue y danza moderna. Por último, el uruguayo Pasarella, al frente de una orquesta de jóvenes tanos con directora y todo. Empezó con Adios Nonino, siguió con Lamarque Pons y arremetió con tres temas suyos llamados Suites rioplatenses. Terminó con más Piazzolla y con una versión de El Choclo que rompió todos los moldes.
Ya eran las O:30 de la madrugada. El veterano junto a mí se moría por bailar, pero no había espacio, y la bataclana de al lado taconeaba desafinando con el taquito aguja del zapato derecho. Cuando todo terminó, salí ya con la sala desierta. La música seguía flotando en el aire. Afuera, en la Avenida 18 de julio, un guapo compadrito vestido con polainas, recostado a un farolito, reivindicaba la pureza del tango de arrabal y maldecía semejantes atropellos a la razón, mientras evocaba a su madre, a su bulín y su percanta, amagando cada tanto a pelar el facón.
Yo me desanudé la corbata y me la enrosqué al cuello a manera de golilla, me crucé la gabardina y lamenté no haber traído mi sombrero gacho, pa llevarlo con el ala volcada hacia un costado, como El Mago, tarareando por el callejón de la Universidad... Ya sé que estoy piantao, piantao, no ves que va la luna rodando por Guayabo.
Xabier
*PD: Este texto fue lo primero que escribí para radio. En 1996 se realizó la X Cumbre Mundial del Tango en Montevideo. Luego de haberse llevado a cabo en ciudades de real estirpe tanguera como Helsinsky, Tokio o Reijavick. Es increible como gusta el tango en japón o en los países nórdicos. ¿Se imaginan el tango Mano a Mano cantado en sueco? ¿Cómo de pronunciará aquello de percanta que me amuraste en noruego? ¿O aquello de Los morlacos del otario los tirás a la marchanta en japonés?
Lo cierto es que me sugirieron que escribiera algo acerca del evento y allá fui a ver toditos los espectáculos, la mayoría extranjeros, que se daban cita en la ciudad. Pasaban los días y las noches y yo nada, ni una palabra. Llegó el día del cierre de la Cumbre y yo seguía en el llano con la página en blanco. Así fui al último espectáculo. Me senté con el bloc de notas en la mano pero lo disfruté tanto que se me olvidó siquiera tomar algún apunte. A la salida, me senté en un escalón del callejón de la Universidad y allí lo escribí para llevarlo a la radio al otro día.
En el programa RomPKBzas, que conducía Daniel Figares, Daina Rodríguez, la co-conductora, lo leyó con su voz maravillosa, la que escuchan, si es que pueden, en el audio que anexé arriba. En la radio lo musicalizaron con Balada para un loco, de Astor Piazzolla, con letra de Horacio Ferrer, interpretado por el Polaco Goyeneche.
Algunas palabras son propias del lunfardo rioplatense y el final, en tono de juego, mezclé la calle Guayabo, que corre atrás de la Universidad, aludiendo a la calle Callao, en Buenos Aires, que nombra el tango en cuestión. En realidad no sabía cómo diablos terminar la nota y al mirar el cartel de la calle, se me ocurrió.
- Ejem… algunos hablan de un punto de inflexión, otros de una bifurcación, incluso han dicho que representa una ruptura. Yo quiero recalcar, luego de reflexionar acerca de las vicisitudes de todo este proceso de elaboración, que realmente se trata de un cambio radical con lo que venía haciendo.
- ¿Cuénteme ¿qué ha hecho antes?
- Nada
- Me atrevo a decir, si ver aún el filme, que estoy de acuerdo con Usted. Sin temor a equivocarme creo que implica un cambio radical en su trayectoria.
- Bueno, debo decir, sin embargo, que no es tan así. Tal vez debería citar un trabajo previo,una obra experimental de tono vanguardista que, reconozco, pautó mis búsquedas estéticas en torno al lenguaje audiovisual y en la que, modestamente, ya plasmaba algunas de mis influencias fundamentales en mi obra. Analizando en profundidad, tiene evidentes vínculos con este nuevo emprendimiento.
- Se podría hablar de cierta continuidad, entonces. ¿De qué experiencia se trata?
- De la grabación de la fiestita de fin de curso de mi sobrina en el Jardín preescolar. Una obra algo sobrecargada, barroca, si se quiere, con untoque expresionista, sobre todo marcado por una fotografía en blanco y negro bastante contrastada. Ya en ella me planteaba formalmente la importancia de la búsqueda de códigos de comunicación con el espectador sin caer en el didactismo donde dos más dos siempre son cuatro, lo que me llevó a largas discusiones con la maestra y la directora del instituto. En ese sentido, sin pretender ser un martir, puedo asegurar que no he estado al margen de cierta censura. Aclaro que la obra tuvo también ácidas críticas por parte de la parentela en general aunque fue muy aplaudida por la niña en cuestión.
- Es obvio que tiene Ud. Una precoz vocación transgresora en la que ya se perfilaba la creación de un lenguaje críptico que le plantea un reto decodificador al público.
- Exacto. Aunque todo ello dentro de los marcos de una obra personal, original, innovadora. No soy partidario de la copia, de la imitación en el arte, algo que ya es el signo de estos tiempos. Me atrevo a expresar, a denunciar que el género en el que más ha incursionado Hollywood es la secuela.
- ¿Cómo se titulaba ese trabajo anterior?
- La ciudadana y la mejor escena es un plano picado sobre un trineo abandonado en el patio del jardín de infantes. Un gran hallazgo, modestamente hablando aunque por cuestiones de presupuesto el trineo terminó siendo un monopatín, es que tampoco había plata para la nieve.
- Bien ¿podría adelantar algo de su nuevo filme?
- No acostumbro a dar detalles, me gusta mantener la expectatuiva.
- Una pista
- Mire, considerándolo especialmente en virtud de ciertas afinidades y de Usted parece ser un periodista serio, le contaré el mismísimo final. Puede adelantar la primicia de que mi película termina con la palabra FIN.
- Al menos diga el título.
- Se titula La persistencia de la memoria, Un tema, sin dudas, recurrente en mi obra.
- ¿De qué se trata?
- No me acuerdo.
- ¿Piensa tener éxito?
- Sí, estoy seguro.
- ¿Qué haría si le va mal?
- Me dedicaría a la televisión. Si ello falla, intentaría alguna otra forma de suicidio.
- Al parecer, no le gusta la TV
- No crea, también tiene sus méritos. Como dijo Billy Wilder: durante años trabajar en cine fue algo indigno y vergonzoso hasta que inventaron la televisión. Algo le debemos.
- Usted ha remarcado la necesidad de trabajar más con los actores. ¿Qué piensa del teatro nacional?
- Desde la última vez no he vuelto a ir al teatro. Fue una mala experiencia, aunque reconozco que no pude ver la obra en las mejores condiciones porque me sucedió lo mismo que a Groucho...
- ¿Qué le sucedió?
- La ví con el telón subido.
- ¿Qué tipo de técnica trabaja con ellos? ¿Acaso la del Actor´s Studio?
- Nunca entendí eso de meterse en el personaje con lo facil y saludable que resultaría meter al personaje en el actor. Ingrid Bergman cuenta que el mejor consejo que recibió para actuar se lo dio Hitchcock. Cierta vez ella le planteó que no podía darle el sentimiento que él buscaba, que no podía sentir al personaje. Entonces… el gran Director se acercó y le susurró al oído… Finge Ingrid, Finge!
- El cine como gran mentira.
- Si, claro, al menos en un sentido. Es que el cine puede llegar a ser tridimensional si se quiere pero no creo que llegue a ser una radiografía o una tomografía computada. Cuenta Fernando Trueba que algunos actores le dan mucha importancia a lo que hacen pero el les recuerda que el espectador solo verá el exterior. En realidad solo el 50% de ese exterior, a menos que se le muestre la espalda sucesivamente la espalda y eso, siempre y cuando el Director de Fotografía haya puesto un poco de luz allí.
- La actuación tiene como resultado de esa magia especial que se tiene o no se tiene ante la cámara. La fotogenia.
- La actriz Mary Anderson que trabajó en Naufragos, una película de Hitchcock que sucedía prácticamente a bordo de un bote, le preguntó cuál creía que era su lado bueno. Querida…estás sentada sobre el. Respondió el maestro.
- Como admirador declarado de Hitchcock ¿Piensa, como él, que los actores son ganado.
- Esa es una maquinea, falsa y malintencionada interpretación. Nunca dijo que eran ganado, solo que había que tratarlos como tal. Una cosa es una cosa y otra cosa es potra cosa.
- ¿Qué piensa del Rol Fisique por el que estrictamente se elige a los actores?
- Es un método que, como todos, hay que seguirlo siempre que dé resultado. Alguna vez vio a Charles Laughton u Orson Welles hacer de anoréxicos?
Ahí tiene a esos actores modernos con cara de galancitos eternamente adolescentes y una ambigüedad acalambrante. Qué quiere que le diga, como decía Dorothy Parker… Rasca a un actor y encontrarás a una actriz.
- Usted ha sido contratado por los dos principales productores del país. ¿Hay que saber mucho de cine para convencerlos? Qué hay que hacer para que un productor produzca su película?
- Cuenta el Genial Rafael Azcona que lo primero es conseguir una cita. Lo segundo es que esa reunión sea en un restaurante muy fino y caro. Lo tercero es lograr que ellos paguen la cuenta. Lo cuarto es poder llegar a pronunciar entre plato y plato, un título. Si eso se logra, al otro día en su oficina, el productor ordenará abrir una carpeta con ese título y guardará esa factura con el afán de descontarla. Ese es el mejor inicio para realizar un filme.
- Usted es también un autor literario ¿Qué piensa de las adaptaciones?
- Cada vez que me proponen comprar los derechos de una novela para llevarla al cine, siempre me enfrento al dilema de no vender mi obra o agarrar el dinero y correr, como proponía el gran Ben Hetch. Lamentablemente eso no ha ocurrido, y no me refiero a correr o no querer vender mi obra sino a que nunca me han querido comprar una. Sobre las adaptaciones, ya se sabe, es bien conocido el cuento de las dos cabras que están comiendo los rollos de una película. Cuando terminan, una le pregunta a la otra… ¿Qué te pareció? Y ésta responde: Estaba bien, pero el libro era mejor!
- En su próxima película Usted es el guionista ¿Por qué también decidió ser el Director e incluso participar como Productor? ¿Cree que los directores y productores no saben escribir?
- No es que no sepan escribir, lo que no saben es leer. La otra es que el guionista es el ser más maltratado de toda la cadena y el peor pagado en relación al esfuerzo. Incluso de lo que se le paga, cuando se lo hace, la mitad es por hacer su trabajo y la otra mitad es por perder todo control sobre el. Olvidan que hasta que el guionista no hace su trabajo, nadie más tiene trabajo. Como decía Groucho Marx: ¿Quién necesita un guionista? Dadme un Productor con dinero, un Director competente y un par de actores inteligentes y al cabo de ocho semanas les mostraré a los cuatro tipos más nerviosos que jamás se hallan visto.
- ¿Cuál es su relación con los críticos?
- Alguien dijo que lo mejor de un actor es lo que tiene de crítico y que lo peor de un crítico es lo que pretende tener de autor.
- A propósito ¿Qué opina del cine de autor?
- Nada. O como decía Renoir: El verdadero autor de una película es el más fuerte.
- Hablemos sobre su estética ¿Cuál es su estilo?
- Lo que quiero es tener estilo, no un estilo.
- ¿Qué argumentos le atraen más?
- En el cine solo hay un argumento decía Marcel Pagnol: Un hombre encuentra a una mujer o viceversa. Si hacen el amor es una comedia, si no, una tragedia.
- ¿Qué piensa del cine de arte?
- Cada vez más llamo arte a esa cantidad de accidentes que hacen de una obra algo muy diferente de lo que se pretendía hacer.
- Por último ¿Qué piensa de los premios Oscar?
- Es obvio que representan lo más rancio de la industria. Son la mediocridad erigida en aplauso, medalla y beso. Una fachada bastarda de lo más puro del cine en manos de los dictados de los magnates de los estudios, de los gerentes de marketing de las distribuidoras de un puñado de carcerberos de la industria aferrados a sus sillones. Por supuesto, me encantaría que me dieran uno.
Xabier
* Escrita para la entrevista con la periodista Cristina Turini en el programa TEMAS de SBS Radio de Sydney, Australia realizada en enero del 2001. La mayoría de las citas fueron extractadas de la recopilación realizada por Fernando Trueba para su genial Diccionario de Cine, un libro que recomiendo.
Signos inequívocos de que Usted está escuchando una columna de RomPKBzas si son las...
...17 horas de un lunes y el gurí te explica con lujos de detalles unos juegos en PC donde eres el piloto de una nave espacial que se enfrenta sola a un ejército de seres tridimensionales de ocho cabezas provenientes de un planeta lejano que disparan un rayo laser ultradestructivo en tu mismísima nuca y vos, experto en el uso del trompo, el balero y la bolita con gañota, recuerdas tus inicios con los videogames, cuando te creías Flash Gordon aferrado al joystick de aquellos obsoletos ATARI en los que el tanque del Combat pedía permiso para dar vuelta o los asteroides bajaban más lento que pompitas de jabón. A la hora de los requerimientos, más que un 486 y tarjeta Sound Blaster, habría que usar una armadura con yelmo y todo. ¡¡¡AFLOJÁ MATIAS!!! (columna de Juegos en PC por Matías)
...las 15 horas de un martes y el tipo habla holográficamente sobre la importancia del metamensaje comunicacional de tono vanguardista del reclame de los calzoncillos Gino Paoli viste su intimidad y su incidencia rupturista en la tanda uruguaya y, epigonalmente, en la publlicidad mundial. O te analiza las pulsiones en la memoria afectiva del imaginario colectivo que tocaba la melodía de Paterson y yo vamos a la playa en sus emisiones intermitentes en el Estadio Centenario de Montevideo los domingos a la tarde. Inmenzo introzzi, digo Macu. Si precisa algo, avise! (Columna de Publicidad a cargo de Atilio Duncan Perez -Macunaima-)
...las 17 horas de un martes y se te aterran los gametos o se te alteran los espermatozoides cuando el tordo te cuenta lo bien que te vendría una penescopía sin anestesia mientras cita a Master y Johnson y hace referencias al pasar sobre la pesca recreativa en los márgenes del Dayman Chico y su influencia sobre el apetito sexual del pitecantropus. A uno le queda claro que si te encuentra alguna anomalía, te la cura, pero si te encuentra un prejuicio, te fusila.
(Columna sobre Sexología del Dr. Gastón Boero)
...las 15 horas de un lunes o miercoles y el tipo habla, habla y habla sobre la teoría del rumor en la sociedad moderna haciendo referencia a un estudio comparativo sobre la tergiversación de la función significante de la palabra en el juego del teléfono descompuesto basado en investigaciones de Lipovetski, Mc Luhan y Deleuze, con citas infaltables a Max Weber y Durkheim, más un análisis pormenorizado de El origen de la familia, la propiedad privada y el estado de Engels con los agregados de los comentariops de Marx en el prefacio de la edición renana de la Contribución a la Filosofía del derecho de Hegel y su incidencia en la filosofía clásica alemana según la recapitulación realizada por Ernst Bloch sobre la amputación establecida en el histórico pasaje de la religión es el opio del pueblo y su influencia en el desarrollo de la Teología de la Liberación latinoamericana en el Padre Gutierrez. Todo eso mientras Daniel dice...ajá-ajá, cuando apenas lo deja meter la cuchara y a uno le queda claro que: el tipo estudió, que leyó algun que otro librillo y que no queda títere ni tamagotchi con cabeza en este mundo posmoderno finisecular que habitamos. Grande Profe ¿Para cuando el Pequeño Bayce Ilustrado?(Columna de Sociología del Dr. Rafael Bayce)
...son las 17 horas de un jueves y el tipo habla del surrealismo horticultural adelantado de Arcimboldo, de la influencia de los coleópteros en las imágenes de El Bosco, de la alquímica ruptura de la relación pintura-mano-pincel en el método del Action Painting del abstracto Jackson Pollock o de la incidencia aleatoria de la miopía de Cezanne como elemento catalizador del tránsito del post-impresionismo al cubismo en los albores del siglo XX y vos quedás tan empapado de arte como cuando salís de la Bienal de Venecia y tropezás con uno de los leones alados del Rialto y te vas de cabeza al agua de un canal. Fernández, estás Pintado! (Columna de Artes Plásticas a cargo de Gustavo Fernández)
...son las 17 y 30 horas de un viernes y el tipo dice Buenas tardes país con la misma cancha que un relator de futbol al comenzar un partido y te recomienda una película iraní que recrea la estética de Bergman con alguna guiñada sutil al expresionismo alemán de Murnau o de Fritz Lang y que investiga la atmósfera psicológica y la relación dialéctica de texto-subtexto y contexto en la gran cadena sintagmática de la narración audiovisual en una escena de 2 horas y media de duración con un primer plano fijo de un hombre quieto y callado en una sala vacía. Eso sí, después regala entradas para ver Titanic, El Chacal y la última de Steven Seagal ¿¿¿Grande Iribarne!!!(Columna de cine por Gustavo Iribarne)
Posdata: Si alguna vez necesitan un columnista suplente, a las órdenes.
Xabier del Cordón.
* Emitido en algún día del 97 y repetida el en último programa en diciembre del 2000. RompeKBzas fue un sensacional programa radial en las tardes de Radio El Espectador de Uruguay conducido por Daniel Figares junto a Daina Rodríguez.
“…Al que extraño
es al viejo león del zoo…”
Juan Gelman
Tras el cerco que delimita su jaula, una minúscula parcela rodeada por un tejido fuerte y alto, hay un frondoso árbol y una casilla donde seguramente duermen en las noches. Los otros dos corren por el perímetro, agazapándose aquí y allá cómo detrás de imaginarias presas.
Él está echado en el suelo frente a mí con las patas delanteras cruzadas y la mirada perdida como cuando uno mira lejos. Es el más viejo. Lo deduzco, no por el cuerpo ni la piel sino por el color de sus ojos, por ese dejo de paz o de nostalgia. Por un momento posa su mirada en la mía y luego habla. Tiene cierta ronquera y un marcado acento que intuyo es de algún punto más allá de los Urales. Pregunta ¿Cómo es éste lugar más allá de los muros? Dudo un instante y balbuceo unas palabras pero interrumpe ¿Por qué todos parecen levemente aburridos? En verdad, dime ¿Qué hay detrás de los muros?
Respiro hondo, pienso, trato de no caer en generalidades, me encojo de hombros y exhalo lentamente el aire. Cómo explicarte, le digo y mi cara ensaya una mueca de disculpa o remordimiento. Él mira como asintiendo con un gesto de comprensión y luego dice, meneando la cabeza y sacudiéndo la melena de su pelo… Tal vez sea cierto, entonces, eso de que todos, también ustedes, añoramos algún lugar, a alguien, un color, un sonido, algún aroma, a una suerte de patria secreta e íntima del alma. Su mirada se tiñe con un brillo especial y hasta podría jurar que le ví dibujar una sonrisa en las mandíbulas mientras me contaba de unas praderas y de las montañas en donde creció con sus hermanos. Ah! … Suspira y dice, no sabes lo que eran esos veranos, aquellas ganas locas de correr por todos lados, esa maravillosa manera de vagar. Al principio no me adaptaba, no podía comprender esta idea de límite. Después, con el tiempo, me he ido acostrumbrando. Míralos a ellos, yo fui igual, ahora ya han entendido lo del cerco pero no pueden frenar sus instintos cazadores. Cuando éramos cachorros, nos enseñaron muchas cosas y muchas más, luego, después, con la manada en los inviernos, pero jamás me dijo nunca nadie de estos alambres y esos muros. No lo sabían y sospecho que allá, aún hoy, todavía no lo saben.
No es tristeza lo que reluce ahora en sus ojos. No sé lo que es pero lo siento. Quizá sea una extraña mezcla de sensaciones y sentimientos. Algo muy parecido a la felicidad, incluso amor o tal vez solo nostalgia. No sé lo que es pero lo siento cuando me mira y apoya la pata derecha sobre el cerco como si fuera mi hombro, acerca el hocico hasta mi oído y me dice bajito, como en un susurro o la confidencia de un secreto… ¿Sabes? Yo vengo de un lugar de inmensos horizontes. Luego calla, como apreciando sabiamente el silencio. Se queda callado así, mirando lejos a los niños que juegan y corren por el parque. Xabier
Voy a hablar porque hoy no me podía quedar callado. ¿Alguna vez me habré callado? El problema viene de mi niñez y, aunque no lo crean, es de educación. Desde chiquito me enseñaron a guardar silencio. Tan bien aprendí a guardar silencio que siempre lo guardo y no paro de hablar. Porque lo que a mí me gusta es hablar, para que decir otra cosa, aunque con tal de hablar soy capaz de decir lo que sea. Y para terminar con el rumor, por no decir auténtica campaña difamatoria en mi contra, que afirma que mis intervenciones son absurdas, quiero aprovechar esta oportunidad para explicar las razones profundas que me llevan a hablar en Correo de voz…
Hablo en Correo de voz para auyentar mi tendencia al suicidio. Si, lo confieso, soy un suicida en potencia. Pero no vayan a creer que es algo malo. El suicidio es un gran consuelo en mi vida, con su ayuda he sobrevivido a más de una mala noche. Y Correo de voz me ayuda por las tardes, lo que confirma mi otra empecinada tendencia, la de llevar la contra, ya que mucha gente asegura que escuchar este programa es para matarse.
Y algunos efectivamente lo hacen aunque la producción no ha podido confirmarlo por falta de testimonios personales al respecto. Sé que hablar de estas cosas puede parecer indigno pero tomando en cuenta los índices de suicidio del país, puede ser un buen punto de apoyo para medir y demostrar la audiencia del programa. Y si no se quiere hacer una referencia tan explícita a nuestra ubicación en el ranking de suicidios per cápita, índice que, lógicamente, no incluye a los decapitados, el slogan podría sugerir que las últimas mediciones on line indican que Correo de voz es cada vez más escuchado en Suecia.
Es cierto, soy un suicida. Mi problema viene de chico, me gustaba mucho jugar al ahorcado. Mi comida preferida son los fiambres, es especial, la mortadela. Mi libro de cabecera es La muerte hace buena letra. Mi tic nervioso más común es el harakiri y mi canción preferida es La vida no vale nada de Pablo Milanés. Mi película favorita era Muerte de un ciclista, pero como me robaron la bicicleta, la cambié por Muerte en Venecia, aunque más no sea por ir a Italia.
Lo que sucede es que me falta convicción para encarar la vida. Pero no los voy a aburrir con las historias de mis intentos de suicidio, ni siquiera con las de los intentos en que efectivamente me maté, aunque lo de efectivamente no sé si está bien dicho porque uno de mis problemas es que, cuando por fin tomo la decisión de matarme, debido a que soy muy coherente con mi vida, lo hago con tanta falta de convicción que mi muerte no es muy rigurosa que digamos y aquí me tienen, una vez más, hablando por la radio, y para colmo, lamentablemente en vivo, porque lo que yo quería decirles es que, en verdad, yo muero por correo de voz, aunque tratándose de mí, no se lo crean demasiado.
Xabier
* Escrito para Correo de Voz en Radio El Espectador.
Nada se puede explicar con palabras pero, si nada es una palabra, todo se puede explicar con palabras. Aún así, creo que aunque nada se puede explicar con palabras, todo no se puede explicar con palabras. Porque nada es nada y punto pero todo… Uy!... Ya es demasiado. Ahora, si todo es demasiado, demasiado es una palabra que está de más, aunque para mi eso es lo de menos. En general lo de más es lo de menos pero hay veces en que lo de menos es lo de más aunque casi siempre lo de menos es de los más y lo de más es de los demás que son los menos. Y eso no es lo de menos.
A mi me gusta que me echen de menos porque, para mi, aunque parezca algo mínimo, eso es lo máximo. Aunque tal vez mejor sería que me echaran de más. Pero eso no hace falta porque siempre me echan. Primero ponen cara de echar, que no es lo mismo que echarte en cara pero algo es algo, y después me echan. Pero ese no es el hecho, helecho es una planta, aunque el hecho es que a mí siempre me dejan plantado. Pero decía que me echan así, sin vueltas, porque que te echen con vueltas es algo, si no difícil, por lo menos un poquito contradictorio. Algo, digo, que te pasa una sola vez, a menos que vuelvas y te echen pero eso significaría que fue con vueltas, porque volviste, aunque sin vueltas porque no te dejaron volver aunque vos no querías volver pero volviste solo para comprobar que era sin vueltas. De ahí que algunos dicen…Ah!... Las vueltas que tiene la vida, que curiosamente, cuando uno se va definitivamente, no vuelve. Al menos nadie ha vuelto, será porque allá debe ser lindo decía mi padre. Pero eso no es nada, decía mi madre y eso es todo.
Para entender qué es nada y qué es todo, volver al principio y leer todo de nuevo, mejor dicho, de viejo porque ya lo leyó y de nuevo no tiene nada. Aunque eso no es todo, el verdadero problema es volver, si este es su caso, vuelva pero por favor, lea sin vueltas y, en lo posible, de siempre el todo por el todo. Pero… ¿Cuánto da todo por todo? Si da todo, entonces, nada por nada debe ser igual a nada. Y quién da todo por nada? Y el que lo da, ¿Es igual al que da nada por todo? Digo yo, tiene que haber una diferencia o ¿Acaso el orden de los factores no altera el producto? En eso si que me juego el todo por el todo, aunque en mi caso, eso no es nada.
Xabier, mayor de edad, de estado civil y mental confuso. Escorpiano de signo zodiacal y dragón en el horóscopo chino. Nacido de parto natural en la muy fiel y reconquistadora ciudad de San Felipe y Santiago. Residente en donde dios mismo y en persona ha decidido que resida en companía de papeles, libros, fotos, arañas, moscas y mosquitos y demás elementos auxiliares de las casas. Soñador empedernido, nostálgico del futuro, extranjero aquí y en todas partes, dueño de nada ni de nadie, paridor de monstruos infernales y de causas justas por las dudas.
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Este blog pertenece a Javier Zeballos, seudónimo, heterónimo, álias, apodo o vaya a saber qué de Xabier. Todos los textos son de su (mí) autoria salvo indicación al respecto. Cualquiera los puede reproducir si le interesan pero agradezco desde ya por citar la improcedente procedencia de quien los cede y que los precede en esta sede para que quede como se debe que no plagia quien quiere sino quien puede.