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Terra
La Coctelera

KaosmoS

Palabras despalabradas, sentidos sin sentido, imágenes inimaginadas y todo lo que usted no quería saber pero se atrevió a preguntar...

Categoría: OPINIÓN

7 Diciembre 2010

ASÍ ES LA CORTE

Había una vez un Sultán preocupado por el trabajo de su corte. Le afligía que alguno pudiera rendirse a ciertas tentaciones debido a la diferencia con los señores muy ricos del lugar. Había accedido al trono luego de pelear durante mucho tiempo y comprendía, ahora, que no hay solo una vía para conquistar los objetivos. Dueño de un pragmatismo envidiable, era capaz de convencer acerca de que todo camino lleva a buen fin, incluso los descartados antes, y hasta en los que uno se entretiene arreglando la vereda.

Consultó a un experto fuera de sus dominios quien le dijo que, a decir verdad, poco se sabía al respecto. Pero si algo se sabía, era que el tema de los fines y  los medios o de los caminos y las metas venía entreverándose desde la noche de los tiempos. En síntesis, asintió el Sultán... que la cosa no es changa, como a él le gustaba decir. Así era el Sultán.

En la corte había distintas opiniones, unos pensaban que los fines justifican los medios y otros que los medios terminan por justificar los fines. Otros decían que eso era exactamente lo mismo pero algunos afirmaban que todo lo contrario. Otros decían que no eran exactmente lo mismo pero eso no significaba que fueran todo lo contrario. Otros no decían nada y hacían lo que podían y otros hacían lo que no se puede sin decir nada. Algunos decían que hacer eso no era lo mismo y otros que no o que sí. También había quienes defendían a los que hacían de cualquier forma siempre. También había otros que de cualquier forma nunca defendían a nadie. Y algunos que de una forma o de otra siempre se defendían a sí mismos. Así es la corte.

Entonces, el Sultán decidió que aquella corte que tanto había peleado por la austeridad, aunque no todos la practicaban de igual manera, debía recibir estímulos económicos mayores en vez de tanto privilegio moral y alguna medalla, plaqueta o diploma que otro. Alguien recordó que esas eran ideas opuestas a las de un gran luchador muy famoso al que cada año se le veneraba, desde su muerte arma en mano en otros reinos, las que había intentado aplicar en la construcción de una sociedad igualitaria durante su ejercicio de gobierno en tierras lejanas. Otro sugirió que bastaba con adaptar un poco los discursos en cada aniversario. Alguien, de esos que nunca faltan, propuso aplicar exactamente lo contrario para volver a la idea original pero hubo quienes le hicieron entender que eso no era muy original, ni siquiera en los tiempos en que originalmente se propuso. Así es la corte.

Al fin, mejor dicho, al principio, o por lo menos en medio del camino, el Sultán decidió efectivizar el aumento de las remuneraciones igualando para arriba, como siempre recomendaban los que jamás tenían que otorgar un aumento. Y así, los miembros más cercanos de la corte pasaron a incrementar sustancialmente sus retribuciones. Alguien, por una ventana, alcanzó a proponer que en aras de la tan manida Reforma del Estado (que ya se venía discutiendo desde hacía algún tiempo) y a tono con algunas declaraciones de miembros de la corte, se podría exigir alguna contraprestación al cargo como, por ejemplo, contratos por resultados. Varios miembros de la corte, a coro, explicaron que eso era bueno de ellos para abajo. El de la ventana insistió y llegó a recitar un manual de la buena gestión supereficiente y modernizadora elaborado por unos expertos anexados a la corte pero la ventana fue cerrada porque podía haber corriente. Asi es la corte.

Al fin, el aumento se efectivizó constante y sonante. Como siempre, los fines y los medios siguieron imbricándose de manera caprichosa, azarosa y hasta contradictoria. No faltaron quienes aseguraron la certeza más absoluta acerca del cumplimiento de los objetivos fijados. Así es la corte.

Pero tampoco faltó alguien, fuera de la corte, que una tarde, mirando caer el sol tras el horizonte, acaricado por una suave brisa tuvo un leve atisbo de duda. Llegó a pensar que tal vez era posible lograr los efectos propuestos pero, también, que aquella corte algo austera y circunspecta, deudora de fuertes tradiciones de muy variadas luchas,  llegaba a creer, después de un tiempo, que aquellas remuneraciones, si bien no muy ostentosas, ya no eran un privilegio producto del esfuerzo y la valoración de toda la sociedad que la otorgaba, sino un derecho inalienable a su condición y, que si se miraba bien, hasta era poco. Incluso, que aquel salto en su poder adquisitivo, al poco tiempo, los condicionaría y ya no podrían vivir si ello, por lo que probablemente alguno terminaría por rendirse a ciertas tentaciones, ya no de los señores ricos sino de él mismo.  Y concluyó:  es que los medios nunca pueden separarse de los fines y viceversa. Pero... así es la corte.

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7 Diciembre 2010

POSIBILISMO

 

El posibilismo consiste en desestimar, catalogándolas apriori de imposibles, todas las otras posibilidades posibles hasta que solo queda una sola posibilidad. Entonces, los posibilistas de siempre afirman que lamentablemente es la única y, como si fuera poco, pretenden hacer creer que estaban en lo cierto y, de paso, que la única posibilidad que queda es que se los felicite por su acierto y se los venere como grandes visionarios hacedores del gran cambio mientras reciben la felicitación y el aval de los que siempre quieren que nada cambie... y hacen todo lo posible. 

No se si he sido claro...

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7 Diciembre 2010

SOBRE OTRA CENSURA EN EL SEMANARIO VOCES

Más abajo transcribo el editorial del Semanario VOCES del jueves pasado. El tema es la necesaria transparencia de los tirajes de la prensa y una denuncia furibunda acerca del secreto que mantienen la mayoría de los medios impresos acerca de sus tirajes reales, lo que les permite distintos turbios manejos comerciales. El tema es que el dueño del Semanario Voces también miente descaradamente y pretende mantener sus secretos aunque  siga dedicándose a dar lecciones de ética. Lo que sigue es un comentario que escribí en el muro de Voces y que fue censurado porque esos mismos secretos se le esconden sistematicamente a los pocos lectores de Voces, y más a los "amigos" que tiene en facebook. Linda transparencia.

Lo que escribí simplemente era lo siguiente:

Me parece muy bien que se denuncie una situación intocada que no solo daña la transparencia de la relación de los medios de comunicación con la sociedad, sino que degenera las propias relaciones comerciales que en el fondo se dicen defender, aunque no sean más que intereses de empresa o, de la asociación de algunas empresas periodísticas. ¿Pero estamos dispuestos a ser transparentes e serio? ¿Voces es capaz de aplicar esa transaprencia con sus lectores?

Hablar y escribir diatribas acerca del secreto bajo llave de los reales tirajes de los medios escritos o embanderarse detrás de la auditoria externa a la que se somete Voces es también decir la mitad de una verdad. Vaya si es imprescindible que los diarios y semanarios o revistas publiquen los números verdaderos de sus tirajes, pero lo que hay que reclamar en verdad es una auditoria externa que mida adecuadamente la CIRCULACIÓN REAL de un medio, adonde llega y cuánto se vende. El único que cumple con tal exigencia es La Diaria.

¿Y por qué Alfredo García juega a la mosqueta exigiendo algo que no significa mucho pero parece la gran reivindicación ética? Porque Voces también miente.

Por eso es bueno saber cómo son las cosas y si realmente se quieren cambiar. Cuando se publicita que se imprimen 3000 mil ejemplares y que es el único semanario auditado en su titraje del Uruguay, se esconde que esa auditoria consiste en una señora que viene una vez por mes desde Buenos Aires y cuenta los ejemplares (hay que reconocer que siempre lo hace uno por uno y no por paquete de 50 como salen de la máquina) que están apilados sobre un (1) palliet.  Y sea va. No tiene idea si acaso esos ejemplares van a parar a la basura minutos después de que ella abandone el galpón de la imprenta de El Observador. Claro que eso no sucede, pero si pasara, ella no se enteraría jamás.

Pero además se esconde que de esos 3 mil ejemplares se venden muy poquitos y la distribución ni siquiera los entrega en todos los kioskos de Montevideo, y mucho menos del interior. Hay departamentos a los que jamás llega. La enorme mayoría de esos ejemplartes impresos se regalan. Una tercera parte se regala profusamente a todos los legisladores y ediles (se envían paquetes a varias juntas departamentales y a las intendencias)  y centenares de jerarcas de otras áreas Estado, a casi todos los medios de comunicación de Montevideo, y a amigos varios.

Y el resto se apila en una habitación para regalarse varias semanas o meses después en algún acto. Sin que ello repercuta favorablemente en la captación de nuevos lectores y, menos, compradores.

Pero, además, por ejemplo, también se estafa al Estado. Cuando un ente o empresa pública pone un aviso (digamos media página a color) y se le cobra unos 1000 dólares por una publicidad sobre el día tal o cual o sobre tal o cual campaña sobre un servicio, resulta que ese aviso le llega apenas a unos poquitos que lo reciben gratis (con el agregado que seguramente ese mismo aviso lo ven en otros medios a los que acceden (por lo que no son un target necesario)  y a lo sumo semanas o meses después, ya por fuera del interés de la campaña publicitaria en cuestión, y a veces contraproducentemente, lo ven algunos más a los que se les regala un ejemplar en alguna actividad política pública. Esto no solo se le esconde a los lectores, se le escamotea a esos avisadores, que en el caso del Estado, ya tiene otras implicancias. ¿o no? ¿Se está dispuesto a ser transparentes en serio? Me encantaría...

El comentario fue borrado y los lectores de Voces en facebook siguen siendo engañados con una falsa postura que habla de lo que no es capas de cumplir... una decepción más... otra...

EDITORIAL: SI QUERES LLORAR, LLORÁ de Voces Semanario, el jueves, 30 de septiembre de 2010 a las 3:27

SI QUERES LLORAR, LLORÁ

El presidente es un bocón.Salió hablar del lobby de la prensa.El presidente es un meterete.Osó mencionar el costo de la distribución.El presidente es un ingenuo.Se tragó el verso liberal que lo mejores que no haya ninguna ley de prensa.El presidente es un rencoroso.Recordó el sucio manejo que hicieronlos medios del caso Feldman.Metió baza en un tema inesperadoy otra vez pateó el tablero.Nadie duda de la importancia de laprensa gráfica en una democracia.Todos saben que es ella la grangeneradora de insumos y de agenda.Ninguno ignora las dificultades que tiene.¿Alguien duda del avance digital en ese campo?Pero seamos honestos: ¿los grandes medios sonrepresentativos de todo el espectro social?Hay una enorme discusión pendiente.Hay muchos temas para analizar.¿Subsidios a la prensa? ¿Publicidad oficial?¿Qué parámetros se utilizan para medirla importancia de los medios?¿Favorecemos los pocos medios nacionales frente a los muchísimos periódicos locales?¿Subsidiamos productos mediocres?¿Exigimos transparencia en los tirajes?¿Los medios del Interior se expresan por OPI?¿Aceptamos monopolios en la distribución?¿La Asociación de Diarios y Periódicos del Uruguay(ADYPU) es representativa de la prensa nacional?Estos adalides del libre mercado y del achique delEstado, se volvieron batllistas de golpe y salen abuscar apoyo del gobierno, llorando penurias.¡Un poco de coherencia con el discurso por favor!Es hora de levantar el guante que tiró el presidente.Hagamos un debate en serio sobre la prensay el rol que debe jugar en la vida democrática.Pensando en los medios gráficos de todo el paísy no en la chacritas empresariales de unos pocos.A la luz del día y sin secretas solicitudes de ayuda.Hay que erradicar de una vez por todas,el viejo refrán: “El que no llora no mama”.

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7 Diciembre 2010

SOBRE UN ARTÍCULO EN LA LA LUPA DEL SEMANARIO BRECHA

LOS COMUNISTAS, LOS FRENTES POPULARES Y LA DEMOCRACIA

Por Javier Zeballos

La Lupa de Brecha dedicada a los 90 años del PCU se abre con un artículo del socialista Fernando López D´Alesandro titulado “El triunfo de la política”. En el mismo, expone sobre el tránsito del Partido Comunista, desde el sectarismo -producto de su “bolchevización”- hasta desembocar en el “frentepopulismo”, según caracterizaciones del autor, para sintetizar esa etapa que va desde 1921 hasta mediados de los años 30, aunque se extiende hasta el fin de la Segunda Guerra y el ahora mítico congreso de 1955. Un derrotero que de alguna manera pretende definir el pasaje de un internacionalismo y clasismo estrecho, muy pegado a las tesis más duras de la Tercera Internacional, a la necesidad de integrar lo que a veces se denominaba “la cuestión nacional”.

No pienso negar los sectarismos que el propio PCU en años posteriores reconoce al estudiar su propia historia y las caracterizaciones de esa etapa. También valoro algunos reconocimientos del autor del artículo en torno a lo que afirma como “la fase frentepopulista, cuando se generaron acuerdos, alianzas y cercanías, con otros partidos y dirigentes. Junto con el giro estratégico hacia la unidad de las fuerzas progresistas” elementos que, por cierto, hunden las raíces del FA mucho más hondo y profundo que la remisión a los sucesos de la década del 60, a los que se los suele acotar cometiendo a la vez un error historiográfico y político.

Sin embargo, D´Alesandro realiza a mi juicio una interpretación sesgada del origen de la Política de Frentes Populares, aquella mano tendida que procuró una nueva unidad de acción de los sectores de la izquierda de cara a los desafíos de los años treinta. Lo hace, al atribuir la política de Frentes Populares a la experiencia vivida en Francia. Obviamente que no se deben rebajar  los sucesos  que desembocaron en el Gobierno del socialista León Blum, pero de ahí a erigirlos como el génesis de los Frentes Populares no solo contradice la historia sino que la tergiversa, negando otros hechos que tienen mayor importancia por el papel que jugaron en tales definiciones.

D´Alesandro describe una suerte de combustión espontánea de confraternización entre militantes socialistas y comunistas al fin de la huelga de 1934. Dice: “Las militancias de ambos partidos, desobedeciendo a las dirigencias, aunaron esfuerzos y fundaron un proceso unitario. Comenzó un veloz y exitoso camino que culminó con la creación del Frente Popular que llevó a León Blum a la presidencia francesa dos años más tarde. El ejemplo fue imitado y así aparecieron frentes populares en España primero y en varios países al poco tiempo. La unidad espontánea que nació en París interpeló a la izquierda mundial”.

Lo curioso, aparte de tanto espontaneismo, es que si nos regimos cronológicamente, triunfa en las elecciones y llega primero al gobierno el Frente Popular en España que en Francia. Fue en enero de 1936 cuando firmaron el pacto electoral para las elecciones de febrero: Izquierda Republicana, PSOE, PCE, POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista) y Esquerra Republicana de Catalunya. Este pacto agrupaba a todas las izquierdas. La CNT, con muchos presos en la cárcel, no pidió la abstención y apoyó a la coalición. Ni siquiera los anarquistas más aferrados al anarcosindicalismo se mantuvieron al margen, más allá de su practicada y defendida independencia. Una unidad que tampoco nada tuvo de idílica sino inmersa en durísimas confrontaciones internas.

En Francia las elecciones fueron entre abril (Primera vuelta) y mayo (Ballotage) de 1936 aunque formalmente la confluencia que nucleó a radicales, socialistas y comunistas, juntos a otros agrupamientos menores, fuera iniciad en el verano de 1935. En verdad, tanto en Francia como en España, se dieron procesos muy similares en la unidad de acción de las fuerzas populares. Incluso, por los mismos desafíos a que se vieron enfrentados y hasta por posibles aciertos y errores en común. Por ejemplo, el PCE le propuso al PSOE, no solo el acuerdo del Frente Popular, sino marchar hacia la unidad orgánica de los dos partidos. Pero los socialistas, divididos en fuertes tendencias, como la moderada de Indalecio Prieto y la más radical de Largo Caballero, no aceptaron. Hay que decir que en España se vivió una radicalización mayor con la huelga de octubre de 1934 en Asturias que derivó en hechos armados (el represor fue el Gral. Franco) a la par que se radicalizaron las posiciones nacionalistas, como en Barcelona con el gobierno de Companys también reprimido desde el poder central por el inestable gobierno radical-cedista de Larroux y Gil Robles (1934-1936) que había retrocedido sobre las reformas ganadas con la instauración de La República desde 1931 abriéndole paso a la reorganización de la derecha.

Pero una gran diferencia radica en que la huelga en España fue producto de reivindicaciones obreras y hasta con el intento de volverla insurreccional. De allí que se llegó a declarar La República Socialista de Oviedo, más allá que la descordinación y la represión feroz  derrotaron esos intentos lo mismo que los de los anarquistas lanzados a la ocupación de fincas en aras de promover la Reforma Agraria.  Sin embargo, en Francia, la huelga que termina con la confraternidad entre militantes socialistas y comunistas, a la que hace referencia D´Alesandro, no implico ninguna radicalización de las demandas obreras, las que suscitaban diferencias fuertes entre las diferentes corrientes ideológicas, ya sea por las reivindicaciones o por la metodología empleada. ¿Por qué aquella huelga de 1934 en Francia fue diferente?

Pues lo que D´Alesandro no aclara, es que no fue una huelga por cuestiones reivindicativas, y menos por la conquista de los medios de producción o del poder. Fue una huelga por la democracia ante las intentonas de la derecha más reaccionaria y las bandas fascistas. Eso fue los que los puso en lucha incluso para sostener a un gobierno que no era de ellos. Luego, antes, durante y después, siguieron expresando sus diferencias en las muchas huelgas que pautaron todo aquel período.

La otra gran diferencia, tal vez, pueda ser la reacción de la gran burguesía. Esta estuvo jugada al Golpe Franquista en España, mientras que en Francia apostó a  la caída de Blum sustituyéndolo por el gobierno de Daladier para desmontar las conquistas populares y, si se quiere, ilusionarse con una restauración nazi-fascista que después terminó barriendo con todo. Por cierto, cabe recordar esta postura de clase de la burguesía tan desvalorizadora de la democracia “burguesa”, sobre la que poco se habla, mientras constantemente se mira con lupa las asumidas por los trabajadores y la izquierda.

Pero no es en los similares y paralelos sucesos a ambos lados de los Pirineos, si bien fueron dos experiencias emblemáticas, sobre todo la de la república española, donde se encuentran claves mayores para entender el viraje estratégico del comunismo hacia los frentes populares. Las miradas podrían focalizar la arremetida fascista de Mussolini en Italia o sobre las vicisitudes de la Alemania durante el ascenso de Hitler. Así lo creo, más allá de que la izquierda italiana y la germana fueran incapaces de reaccionar con la unidad. Sin embargo, para entender más hondamente tales hechos, sospecho que hay que hay que mover un poco la brújula.

LA PISTA BÚLGARA

D´Alesandro, tras afirmar semejante singularidad histórica francesa como gran tour de force de la política de frentes populares, escribe: “En consecuencia, la Internacional Comunista y la Unión Soviética asumieron la realidad y dieron, quizá, su giro político más importante antes de la perestroika: el frentepopulismo. Las tesis de Dimitrov abrieron una nueva etapa en la historia del movimiento comunista”. Así, nuestro compañero socialista realiza una lectura tan sesgada que parece retrotraernos a las disputas sobre quién es vanguardia, el huevo o la gallina o el sexo de los ángeles. Nombra a Dimitrov, pues sería imposible negarlo, pero lo sitúa tan tardíamente que lo  coloca a la zaga con una posición seguidista de frentes populares creados por aquellas combustiones espontáneas y, de paso, del socialista León Blum.

Tal descripción, implica una sutil sintaxis que es gramática, pero también política, y soslaya varios hechos. Por ejemplo, que el VII Congreso de la Internacional Comunista en el que Dimitrov presenta su informe el 2 de agosto de 1935, es contemporáneo de los acuerdos que venía procesando la izquierda francesa. Alguien podría preguntar si esta es una discusión por semanas o días. Es algo más. La primera reunión para armar el Frente Popular en Paris fue en los días posteriores a las celebraciones del 14 de julio de ese año.  Pero Dimitrov no presenta su informe producto de una visión repentina al uso de las iluminaciones religiosas o de la espontaneidad que tanto atrae a D´Alesandro. Ya había sido designado Presidente de la Internacional Comunista un año antes, en 1934, y venía coordinando con varios partidos sobre sus tesis en las que impone el viraje histórico con una definición del fascismo  que desnuda su carácter de clase. Dice Dimitrov:

“Tratan de resolver el problema de los mercados mediante la esclavización de los pueblos débiles, mediante el aumento de la presión colonial y un nuevo reparto del mundo por la vía de la guerra. Para esto, necesitan el fascismo”.

“El fascismo en el poder es la dictadura terrorista abierta de los elementos más reaccionarios, más chovinistas y más imperialistas del capital financiero”.

“Es la organización del ajuste de cuentas terrorista con la clase obrera y el sector revolucionario de los campesinos y de los intelectuales. El fascismo, en política exterior, es el chovinismo en su forma más brutal que cultiva un odio bestial contra los demás pueblos”.

“La subida del fascismo al poder no es un simple cambio de un gobierno burgués por otro, sino la sustitución de una forma estatal de la dominación de clase de la burguesía -la democracia burguesa- por otra, por la dictadura terrorista abierta. Pasar por alto esta diferencia sería un error grave”.

¿Cómo llegó un desconocido militante comunista búlgaro a presidir el Movimiento Comunista Internacional? ¿Cómo logró dar un golpe de timón tan importante? D´Alesandro lo define como “…la primera vez que la estrategia bolchevique se ponía en entredicho desde el seno mismo del movimiento comunista” aludiendo a las estrategias basadas en la acción vanguardista del partido de nuevo tipo asaltando el poder, que habían dominado la escena teórica y práctica de los años posteriores a la Revolución de Octubre, aunque el propio Dimitrov la sitúa como una fiel expresión del marxismo-leninismo.

Para entender la importancia que adquiere Dimitrov hay que recurrir al incendio del Reichstag (sede del Parlamento Alemán) ocurrido el 27 de febrero de 1933, una suerte de autogolpe dado por los nazis para generar mejores condiciones para la represión contra los comunistas y sindicalistas, por cierto, cinco años antes de la famosa “Noche de los Cristales Rotos” que reprimió a los judíos. ¿Y a quién culparon los nazis del incendio? Las crónicas relatan que la policía encontró a un tal Marius van der Lubbe, medio desnudo tras el edificio. Era un ex comunista holandés y albañil desempleado. Hitler y Göering llegaron al lugar y al verlo, Göering declaró inmediatamente que el fuego fue iniciado por los comunistas y mandó arrestar a los líderes del partido en la ciudad de Berlín. Hitler declaró el Estado de Emergencia y animó al anciano presidente von Hindendurg  a firmar el decreto aboliendo la mayoría de las disposiciones de Derechos Fundamentales de la Constitución de 1919 de la República de Weimar.

Pero como la pista van der Lubbe era insostenible y los líderes nazis resolvieron encontrar rápidamente una conexión más fuerte con los comunistas. Así apresaron a inicios de marzo a tres ciudadanos búlgaros que vivían clandestinamente. Eran Vasil Tanev, Blagoi Popov y un tal Gueorgui Dimitrov. Pensaban que se trataba de simples trabajadores y militantes comunistas, extranjeros y de los Balcanes, aquélla región de la que Bismark había dicho no no valían “ni siquiera la vida de un soldado de la Pommerania”. Pero a poco de apresado Dimitrov se manifiesta como un enemigo de fuste. La parodia del juicio contra el y sus compañeros se transformó en lo que se conoce como El Juicio de Leipzig, que duró más de un año y colocó a Dimitrov en el centro de la escena. Durante el proceso, estudió alemán y Derecho en la cárcel y exigió asumir su propia defensa sin ser abogado. El juicio se transformó en una denuncia pública, no sobre su culpabilidad sino sobre la caracterización del régimen nazi-fascista que tan certeramente expuso. Se organizó una campaña internacional por la libertad de Dimitrov, quién finalmente logró derrotar a los jueces nazis consiguiendo su excarcelación. Fue la primera vez que Dimitrov exhibió su particular enfoque sobre el fascismo marcando a fuego su esencia. Ese prestigio fue el que lo llevó a ser elegido Presidente de la Komintern y cambiar la posición del Movimiento Comunista, si bien no para impedir la guerra, sí para sentar las bases teóricas de la nueva política de alianzas que derrotó al nazi-fascismo.

¿Cómo elaboró Dimitrov su inédita tesis sobre el fascismo y la necesidad de cambiar la táctica y la estrategia comunista? Dimitrov era un militante comunista desde su juventud que había vivido precisamente en carne propia uno de los primeros golpes fascistas del mundo, el  ocurrido en Bulgaria en 1923, en medio de una conflictiva situación en todos los Balcanes. Frente al ajuste de cuentas de los sectores más reaccionarios de la burguesía búlgara para con los trabajadores y los campesinos, el golpe borró las conquistas acumuladas por el gobierno democrático de Alexander Sambolinsky (de la UAPB) la liga de base agraria y popular sobre el que los comunistas no supieron comprender las reales posibilidades de alianza. Meses después, en setiembre, el Partido Comunista Búlgaro organizó por si solo un levantamiento popular que fue brutamente aplastado por la dictadura, la que desató una ola de ajusticiamientos. Dimitrov salvó apenas su vida y salió rumbo al exilio.  De aquellas luchas, también de aquellos errores y sectarismos, Dimitrov fue elaborando una concepción diferente abonada en el conocimiento que fue asimilando  en su trabajo clandestino por varios países europeos. Así, tras tales peripecias personales y colectivas, aquel ignoto militante desconocido internacionalmente y azarosamente capturado por los nazis, ayudó a concebir la política de los frentes populares sobre la base de una decidida acción de la clase obrera unificada en torno a sus intereses sindicales, unida en un frente político sobre una política de alianzas más amplia y profunda, a la vez que mantenía su organización partidaria.

No se puede soslayar el papel histórico jugado por aquel movimiento comunista con todas sus contradicciones y desfasajes. Pues lo que suele criticarse, por cierto, era precisamente su capacidad de acción conjunta, más de una vez estigmatizada por la acusación de que lo que se resolvía en Moscú inmediatamente era acatado por los partidos comunistas de todo el mundo. Sin embargo, a la hora de reconocerle uno de sus grandes aciertos, se lo pretende reducir.

Además, no hay que olvidar que las tesis expuestas por Dimitrov estaban en franca polémica, por ejemplo, con Trosky, que precisamente analizó el carácter del Frente Popular en Francia en aquellos mismos días poniendo el acento en desenmascarar, según él,  su verdadero rol: “El Frente Popular es una coalición del proletariado con la burguesía imperialista, representada por el Partido Radical y otras podredumbres de la misma especie y menor envergadura, en función de salvar a la burguesía. El objetivo del Frente Popular es frenar el movimiento de masas orientándolo hacia la colaboración de clases… hoy que las masas están impacientes y listas a explotar, se ha hecho necesario un freno más sólido, con la participación de los ‘comunistas’… es una válvula de seguridad del régimen contra el movimiento de masas”. Así caracterizaba Trosky al movimiento popular francés.

Pero, a la vez,  Dimitrov también polemizó con posturas defendidas por varios dirigentes socialistas que subestimaban al fascismo y renegaban de la unidad. Afirmaba el búlgaro en su informe: “El fascismo no es una forma de Poder Estatal, que esté, como se pretende, "por encima de ambas clases, del proletariado y de la burguesía", como ha afirmado, por ejemplo, Otto Bauer. No es "la pequeña burguesía sublevada que se ha apoderado del aparato del Estado", como declara el socialista inglés Brailsford. No, el fascismo no es un poder situado por encima de las clases, ni el poder de la pequeña burguesía o del lumpenproletariado. El fascismo es el poder del propio capital financiero. Así de duro y difícil fue aquel viraje, como difíciles fueron sus experiencias prácticas tan duramente reprimidas por el fascismo y la guerra. También hay que decir que hubo resistencia de muchas dirigencias en los partidos comunistas.

Tal vez todo esto parezca repetir viejas y eternas polémicas. Sin embargo, es bueno debatir y tratar de aprender de nuestra rica historia, a condición de escapar de las citas de manual. En nuestro país vaya si costó impulsar la unificación de las fuerzas populares. En esa tarea sospecho que todos, socialistas, comunistas, anarquistas, democrata-cristianos,  y tantos otros independientes, aprendieron los unos de los otros y, lo mejor, se modificaron mutuamente. Una de las cualidades de las políticas de mano tendida, unidad de acción y frentes populares, incluida la espontaneidad que nunca falta, es que a la larga, los errores de cada uno son subsanados por los aciertos de los demás.

Los comunistas uruguayos asimilaron, no de un día para el otro, las tesis dimitrovianas sobre el  fascismo. Sobre todo a partir del XVI Congreso de 1955 y, en verdad, durante ese rico tránsito de la forja de la unidad a la par de los convulsivos cambios en latinoamérica. De ahí ciertas definiciones teóricas y actitudes prácticas referidas a las vías de la revolución  o a las valoraciones sobre la democracia y la estabilidad de las instituciones, como bien relatan los entrevistados en La Lupa. Sin embargo, probablemente ello se matrizó en la lucha contra la dictadura.

En 1983, al afiliarme al PCU firmando una servilleta en un altillo, recibí una hoja mimeografiada con un texto que tuve que copiar en un papel  porque era la única y debía seguir su periplo de reuniones clandestinas.  Su título era “Qué es el fascismo”. Era una síntesis de aquellas tesis expuestas por Dimitrov casi cincuenta años antes. Yo no sabía nada respecto de aquel nombre eslavo ni de las circunstancias en las que había elaborado sus ideas pero comprendí inmediatamente la caracterización del régimen y las tareas urgentes para derrotarlo.

Tres años después, a poco de la salida de la dictadura, el Partido me envió a estudiar a Bulgaria y recién cuando llegué supe que estaba en la patria del autor de aquellas palabras que me habían marcado tanto (aún conservo el papelito). Viví en el llamado socialismo real, justo antes de que empezaran a tambalearse las primeras estatuas. Demás está decir que volví con no pocas dudas sobre las vicisitudes históricas del marxismo y el futuro de aquellas experiencias. Sin embargo, tal vez por acercarme particularmente a la tierra de Dimitrov, reafirmé que los comunistas uruguayos podrían equivocarse como cualquiera en sus sueños revolucionarios, pero habían dado y darían tantas veces como fuera necesario, su vida por la democracia.

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7 Diciembre 2010

MILITARES, MILITARISTAS Y MILIQUEROS EN EL URUGUAY

MILITARES, MILITARISTAS Y MILIQUEROS

Militares

Hay quien dice que los militares deberían dejar de existir, que responden a una etapa primitiva de la humanidad. Sospecho que las múltiples contradicciones de la sociedad hacen quedar a tal postura en una posición idílica y alejada de la realidad. Pero convengamos que como aspiración, no está nada mal. Y como proceso a desandar tampoco. En la historia humana se ha glorificado el papel de las fuerzas militares, a tal punto que la historia, esa construcción, le asigna aun hoy un rol central. Una concepción que además se reproduce constantemente a través del sistema educativo. Bien dicen que el mundo será otro el día en que metan presos a los que quieran ser militares y no a los que se niegan al servicio militar.

Aunque me sienta muy alejado de la vocación y las prácticas militares, no me opongo a su existencia. Pero no dejo de preguntarme ¿Qué la justifica? Me lo pregunto desde un país como Uruguay. Y en verdad creo que el saber, o los saberes involucrados, en realidad no pertenecen en exclusiva a lo militar sino a otros saberes de la sociedad que además se aplican en lo militar. La única justificación sería la preparación para la guerra. Es decir, en las capacidades que se deben tener y entrenar para poder desarrollarla. Como no tengo vocación alguna de invadir a nadie, solo queda la posibilidad de una legítima defensa.

El problema radica en que nuestras FF.AA. no están ni estarán capacitadas para la defensa real ante el ataque a nuestro país, y no precisamente por parte de alguna potencia militar. Son totalmente incompetentes al respecto si tuvieran que defender integralmente al país. Su participación en misiones de paz de la ONU es minúscula y tiene un solo objetivo: el económico. Lo demás es totalmente superfluo. Eso sin mencionar el dudoso papel real, ocultado por los medios, en el control militar, político y social sobre otros pueblos. Haití en un claro ejemplo. A tal punto que el único argumento que terminan esgrimiendo algunos cínicos, es que es mejor que lo hagamos junto a otros ejércitos, y no los yankis.

El verdadero objetivo de la existencia de las FF.AA. es el control interno, no solo por la Doctrina de la Seguridad Nacional, sino por su mera existencia. Y así lo hicieron siempre. En la dictadura pero también con José Batlle y Ordoñez contra Aparicio. El otro justificativo es su propio mantenimiento y reproducción y los beneficios de los que se apropian, sobre todo los oficiales, en el usufructo del presupuesto nacional.

Por lo tanto, la existencia de militares y FF.AA. en el Uruguay no tiene ninguna justificación posible ni viable referido a alguna defensa del país para repeler un ataque extranjero. Su existencia solo se justifica por su existencia misma. Básicamente por ser un seguro de desempleo encubierto. La parte menor se la apropia la tropa, y la parte mayor, la oficialidad. Una parte de esa apropiación es legal, otra parte es ilegal, a través de actos de corrupción.

Militaristas

Muhos hechos históricos que tuvieron fuerte incidencia en el logro o mantenimiento de profundos cambios sociales implicaron acciones armadas, ya sea de pequeños grupos como de grandes ejércitos.  Los ejemplos son muchos. Basta recordar la gesta cubana en la Sierra Maestra o la Batalla de Leningrado con la derrota de los nazsi a manos del ejército rojo, por solo nombrar dos exitosos. Pero allí está la épica de la República Española en la Guerra Civil para dar ejemplo de una dura derrota a manos del ejército franquista apoyado por Mussolini y Hitler. Hay otros. Recordar la historia de la heroica Comuna de París de 1871 pone en evidencia las carencias políticas en la incomprensión para destruir la maquinaria burocrático militar. El ejército francés, brazo armado de la gran burguesía, que estaba en guerra con Alemania, en realidad con Prusia (La guerra Franco Prusiana de 1870-1872) pidió a las tropas prusianas contra las que estaban combatiendo, para aplastar a sangre y fuego a los comuneros de París que habían intentando asaltar los cielos en el primer intento de un gobierno obrero. Pero creer que la revolución social tiene como única vía lo militar, no solo es un profundo error político, es la negación de la política.

Como bien dice el historiador militar Geoffrey Regan "Son muchos los que celebran las victorias militares y muy pocos los que se ocupan de la plétora de estúpidos guerreros que, vistiendo uniformes militares de todas las naciones, y al frente de ejércitos, flotas y fuerzas aéreas del mundo, han enviado a centenares de miles de hombres a morir innecesariamente  por culpa de su incompetencia". O por defender oscuros y poderosos intereses contrarios a los pueblos que decían defender, y de los propios soldados que servían de carne de cañón en los campos de batalla.

En nuestro país, y en nuestra izquierda, no faltan quienes asumen una posición militarista que en verdad expresa toda una concepción sobre la sociedad. Una posición que implica una lógica de combatientes y que tiende a jerarquizarlos para autojerarquizarse y elevarse a la altura del conflicto. Una posición, que no solo ahora, sino desde hace décadas, restringe la complejidad del conflicto social a categorías simplistas que militarizan la política. Un error que explica muchos fallos militares que en realidad eran errores políticos. Nada de esto reduce la valentía personal ni deja de reconocer el aporte a la lucha popular, más allá de los avances y retrocesos que implicaron, por cierto, precisamente por implicar a tantos otros como consecuencia de sus actos. Una posición que también es ideológica y cuyo error primario consiste en elevar lo que es un método de lucha a la categoría de doctrina.

Hoy, algunos de los que antes se dedicaron a despreciar el trabajo político hacia las fuerzas armadas, ejemplificado en aquel poema (de un preso político) que decía: "si vieras las contradicciones / que hay en el Ejército / si hubieras escuchado cómo discutían / alférez y capitán / mientras me daban", se arrogan un super conocimiento de lo militar que por cierto jamás han demostrado. Sin embargo, conducen desde hace años, en las sombras, la política hacia las fuerzas armadas. Por ejemplo, los senadores Huidobro, Saravia, Nin y Baraibar son los que vienen manejando desde hace años la Comisión de defensa del Poder Legislativo a la par que la fuerza política se volvía inoperante. La Comisión de Defensa del FA está pintada desde hace años.  Y las políticas que realmente se aplican no han tenido verdadero control y han quedado en manos de unos pocos, sean estos senadores,  algún diputado o los jerarcas que han pasado por el ministerio aplicando criterios discrecionales o los del propio presidente.

Miliqueros

Son los que, aparte de lo anterior, constantemente promueven un discurso que pretende expresar el sentir de la "familia militar". Así lo hizo el miembro de la JUP y pachequista García Pintos hasta que no pudo siquiera conseguir los votos para ser diputado. Así lo hacía con mejor suerte, en otros tiempos, el también pachequista y ex Consejero de Estado de la dictadura, Pablo Millor, que al menos llegó a senador reciclándose con el Foro de Sanguinetti tras el ostracismo patético de Pacheco Areco y sus caídas del estrado. Hoy, ese triste papel lo cumple Saravia. No de ahora, sino desde hace años, viene haciendo lobby para los militares siendo el responsable de traficar y contrabandear en el Palacio Legislativo todas sus maniobras presupuestales y venias de todo tipo para sus actividades que necesitan aprobación parlamentaria pero se manejan en las sombras y votadas a las apuradas, entre gallos y medianoche.

Eso sin nombrar el triste papel de políticos blancos y colorados, casi sin excepción, los que por décadas usaron a los militares en función de sus propios intereses a través de nefastas políticas que privilegiaron las sectas y los grupos o las alianzas coyunturales. Pero está dentro de su propia lógica. La izquierda, en cambio, exige otras ideas y otras prácticas.

Otra expresión son sesudos análisis del nuevo rol de las fuerzas armadas ante supuestos nuevos conflictos por venir. Sin contar con disparatadas teorías conspirativas de todo tipo. Eso no quita ni reduce el papel del imperio, de las potencias militares, y del complejo militar-indistrial en un sistema que exige ganancias renovadas y cíclicos repartos del mundo. Lo curioso es que nada de esas conclusiones se podrían impedir con nuestros oficiales ni con nuestras instituciones militares. También existe otra idealización, la de que podemos tener Fuerzas Armadas profesionales y reducidas. Eso será una entelequia si  no aplicamos fuertes políticas y una concepción diametralmente opuesta sobre la Defensa Nacional. La que de ningún modo recaerá, salvo excepciones, sobre los militares sino, llegado el caso, sobre los ciudadanos organizados.Incluso la Defensa Nacional, en términos militares, aparte de concebir reales hipótesis de conflicto, exige hacer política.  La cuestión militar es algo demasiado serio para dejarla en manos de los militares. Pero también en manos de los militaristas y menos aún en manos de los miliqueros.

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7 Diciembre 2010

EL OTRO SEÑOR K

del jueves, 28 de octubre de 2010

Todo ser tiene luces y sombras. Kirchner no escapa a esa implacable definición. A la hora  de las condolencias,y más allá de algunos recalcitrantes opositores que no pueden disimular aquello de que el cadáver del enemigo siempre huele bien,  es hora de expresar los mayores respetos para alguien que se los ganó, pero sin falsos penegíricos.

Creo que Nestor Kirchner fue el mejor presidente que ha tenido la Argentina después de Perón. No soy nada peronista y creo importante ser muy crítico sobre su real papel en la lucha popular. Porque así como supo aplicar políticas que beneficiaron a los trabajadores, lo hizo descabezando el movimiento popular para ocupar y manejar ese poder.  Pero frente a los gorilas y a la aristocracia de la derecha argentina, el peronismo brilla, aunque no siempre con luz propia, además de demasiadas sombras. Perón cobijó a conservadores y fachos bajo una de sus alas. Basta leer "No habrá más pena ni olvido", la novela de Osvaldo Soriano, por cierto bien adaptada al cine, para entender al peronismo, si es que eso fuera posible.

Nestor Kirchner jugó un papel progresista en un momento muy difícil y supo sacar las castañas del fuego como ningún otro. Pero su papel en defensa de los DD.HH. y contra la impunidad de los represores, su política latinoamericanista, aunque tímida,  su postura contra el FMI y el Banco Mundial o sus escaramuzas con los sectores más conservadores, no soslayan que su modelo, si es que se puede hablar de un modelo K, no toca los grandes intereses ni profundiza los cambios posibles.

Argentina ha hecho muchos avances, incluso en muchos rubros, más que los que los gobiernos del FA llevan desarrollados aunque aquí saquemos patente de izquierdista como si realmente nos creyéramos los mejores, pero Kirchner traicionó incluso su propio intento de transversalidad partidaria para construir una alianza política más profunda, en favor del viejo aparato peronista donde conviven, no sin lucha, gente realmente progresista y hasta de izquierda, con sectores y personajes que reproducen el viejo poder, la corrupción más descarada y las viejas formas de hacer política.

Y por si fuera poco,  que la figura más destacada es Cristina Fernández, quien siempre se vio en un segundo plano, incluso siendo presidenta, pero demuestra una enorme capacidad política. Kirchner, más allá de todo lo bueno, expresaba mucho de esa forma machista de concebir el poder y el ejercicio de la política.

Igualmente, mis respetos por una muerte prematura cuando todavía tenía mucho para dar. A los hermanos argentinos, salud.

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7 Diciembre 2010

DECÁLOGO DEL DIRIGENTE

PROPUESTA DE DECÁLOGO DEL DIRIGENTE

1. Nunca sigas a un dirigente que no sabe dirigir.

2. Cuídate del dirigente que solo sabe dirigir.

3. Huye del dirigente que solo quiere dirigir.

4. Cuídate del dirigente perdido en retaguardias.

5. Cuídate más del obsesionado con ser vanguardia.

6. Duda del dirigente al que siguen todos.

7. Desconfía del dirigente al que nunca sigue alguien.

8. Discrepa con el dirigente que no sabe discrepar.

9. Preocúpate con dirigente que no deja nada organizado tras su dirección.

10. Cuando seas dirigente, recuerda que fue por dudar de tus dirigentes...

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7 Diciembre 2010

MI DISCURSO EN EL CALEN

del miércoles, 17 de noviembre de 201

Compañeros:

Ayer me tocó vivir un momento muy especial que quiero compartir en su sus implicancias con cada uno de ustedes.

Se trata de mi azarosa intervención en e CALEN, Centro de Altos Estudios Nacionales (como saben, soy alto, seguramente mí única relación con tal acrónimo). Mis palabras causaron una fuerte ofensa de las autoridades miltares y de la mayoría, por no decir la totalidad, de los miltares que integraban público presente. Como así lo manifetaron algunos.

Formo parte del NUOP (Nodo uruguayo de Obervación Prospectiva) como responsable de comunicación. Son nuestros primeros pasos, por lo tanto, nada de pompa, títulos o cargos. Solo trabajo y no remunerado. No es una queja, solo una realidad, en la que admás me siento privilegiado de poder participar y aprender, e intentar aportar algo (alguito).

Fuimos organizadores y co-convocantes (junto al Claeh y la ONG "Crear el futuro") de la Conferencia de Miguel Angel Guitiérrez, presidente del nodo argentino del "Millennium Project" y del Centro Latinoamericano de Globalización Prospectiva. Se trata de un muy destacado académico con una extensa práctica internacional.

La conferencia era parte de una clase abierta para los alumnos del Curso de Prospectiva que dicta la Arq. Carina Nalerio en el Claeh. Dado problemas de espacio (ayer era la asamblea anual del Claeh) ante el adelantamiento de la fecha por cambios en la agenda internacional del expositor, no se podía realizar allí y por ello esa institución solicitó al CALEN (Centro de Altos Estudios Nacionales) si podía realizarse en su sede, lo que fue aceptado.

Tal cambio implicó otras connotaciones, dada la historia del edificio situado en Br. Artigas 1488, el que tiene un pasado propio como residencia familiar y luego sede del CALEN, pero que en dictadura operó como centro de detención y torturas. Allí, por nombrar un caso, fue detenida la madre de Macarena Gelman antes de su muerte y desaparición.

Ante esa situación tomamos la decisión de participar pero marcando en téminos acotados, pero estrictos, expresando nuestro punto de vista. Me tocó asumir tal tarea para insertarla en lo que estaba programado como mi intervención entre los panelistas que presentábamos al conferenciante.

Lo que aquí comparto es el texto que escribí para la ocasión y pronuncié ayer en la noche en la Sede del Calen. Tengo la versión en audio, la que difiere minímamente dada la diferencia que suele haber entre un discurso escrto y una exposición oral que lo toma como una guia.

Ante las autoridades del Calen y un auditorio compuesto por militares, en retiro y en actividad, aparte del resto del público compuesto por estudiantes de prospectiva o interesados en ella, hubo algunas reacciones. Unas, por medio del uso de la palabra, en el caso de las autoridades, y ante mi persona,en un caso, por parte de un coronel durante un intermedio, que si bien marcaron duras diferencias, fueron expresadas de manera muy correcta y respetuosa. Algo que valoro y agradezco. Como creo que también fue la mía, más allá de la sorpresa y la ofensa con que algunos la recibieron.

El CALEN pertenece al Ministerio de Defensa y sus autoridades son militares, aunque suscursos están dirigidos a altos funcionarios civles del Estado. Si bien hay una reseña histórica y arquitectónica sobre la hermosa casa, no existe en su sitio web ninguna referencia (al menos yo no la encontré) a su función represiva durante el régimen. Un detalle que muestra una ausencia avalada por las autoridades de nuestro gobierno.http://www.mdn.gub.uy/?q=calen-001

El hecho no es una lucha personal, ni siquiera de un grupo Por e contrario, se inscribe, más allá de su pequeñez, en una lucha colectiva. Existe un proyecto, hoy a estudio del Poder Legislativo, impulsado por organizaiones sociales y de DD.HH. (entre ellas el PIT-CNT) de trasladar el Calen y crear en ese edificio un Centro de Derechos Hiumanos. Un proyecto que cuenta con una fuerte oposción militar, tanto como una nula difusión por parte de la mayoría de los medios de comunicación.

Esas fueron mis palabras en el CALEN en la noche de ayer:

PROSPECTIVA:

Pasado-presente-futuro

Hace ya casi dos años fui invitado por Carina y Álvaro a la formación de Crear el futuro. Ahora el NUOP, Nodo Uruguayo de Observación Prospectiva, está en marcha. Hoy sentimos que es posible consolidarlo y darle otra dinámica para encarar los desafíos. Este es un grupo abierto a todos los que quieran participar aportando distintos saberes para construir a través de la interdisciplinariedad. Esa suma, o mejor dicho, multiplicación de subjetividades que va tejiendo una trama de experiencias y aprendizajes.

No es fácil siquiera instalar o difundir en la sociedad uruguaya una mirada prospectiva. Tal enfoque y acción implica confrontar con fuertes resabios anclados en “lo atamos con alambre” o en la lisa y llana improvisación. También en la comodidad conservadora de la repetición de viejos esquemas o en el “siempre los hicimos así” aunque funcione a medias o no funcione.

Muchas veces el futuro fue coartada para que nada cambie. El presente era negado en favor de un futuro que nunca llegaba aunque inflamaba los discursos. También, tantas veces el futuro se embanderó con la utopía. Peligrosa cuando solo es un NO LUGAR, para aludir a la significación del título elegido por Tomas Moro. Una concepción de una utopía abstracta, divorciada de a práctica, frena más de lo que impulsa porque es una eterna postergación mientras los dueños del cambio ejercen, y se vacía la participación en favor de los intermediarios, aunque sean otros.

Hoy se vuelve imprescindible para nuestro país desarrollar pensamiento estratégico en múltiples áreas antes temas como la energía, el uso y protección de los recursos naturales, la inserción internacional o diferentes políticas sociales y productivas. Perder el tiempo no es avanzar lento o no avanzar, es estancarnos o directamente retroceder. Nuestro futuro no es cuestión de suerte.

Pero la sociedad uruguaya no solo tiene problemas con el futuro. Los tiene con el presente. También con el pasado. Y aquí quiero hacer un gran paréntesis de opinión personal que tal vez no haría de no estar en este edificio con tanta historia. De la buena, cosa que hay que valorar y muchas vees se ignora, y de la mala, que no hay que soslayar.

Todos abemos que hay en la sociedad uruguaya quienes piensan que en las actuales condiciones no debe haber contacto con lo militar. Considero que es un profundo error y una propuesta de falsa pureza que promueve paradójicamente el inmovilismo. Discrepo profundamente con tal postura y mi presncia aquí así lo indica. Pero expresando de manera clara mi pensamiento, el que asumo totalmente.

El psiquiatra Marcelo Viñar ha reflexionado en torno al tema de la memoria y sus fracturas. Sobre cómo el Uruguay mantiene mundos disociados perpetuados después de la dictadura. Mundos que no se tocan y, cuando lo hacen, reproducen esa disociación. Una particular imposición del olvido que engarza con un replanteo de discursos que, cuando apelan al pasado, lo recuperan parcialmente y con premisas falsamente antinómicas. De ahí la teoría de los dos demonios que se jerarquizan mutuamente para elevarse a la altura del conflicto. Un mecanismo auto-legitimador que solo recuerda combatientes, a la par que diluye ciudadanos. A los de ayer, a los de hoy y, de mantenerse, a los de mañana.

Porque una sociedad que no logra simbolizar el horror, sin caer en determinismos, tiende a generar circuitos que restablecen la violencia original. Alguien se puede preguntar ¿qué sentido tiene exponer este conflicto? O ¿qué puede aportar la prospectiva?

Una sociedad que oculta sus conflictos no es una sociedad sana. Pero también es posible auscultarla por la manera en que los muestra; por cómo los hace visibles. Su expresión puede ser síntoma de enfermedad, pero su negación, lo es mucho más.

El filósofo italiano Massimo Cacciari, que en los 90 llegó a ser alcalde de Venecia, reflexionó en torno a la exposición y representación de los conflictos de la sociedad. Uno de sus aportes es la diferenciación entre DRAMA y TRAGEDIA en la sociedad contemporánea.

Enseña que tragedia es un término muy comprometido, que no era una mera representación. En la Grecia antigua significaba un espacio y un tiempo, un teatro en el sentido de ágora, en el que confluían actores y espectadores con un fuerte lazo de pertenencia a una comunidad, a una POLIS. La tragedia era un hecho eminentemente comunitario. En nuestras sociedades modernas, lejos de generar un sentido de pertenencia, se lo fragmenta. ¿Cómo re-significar hoy la tragedia? ¿Dónde está su espacio y tiempo colectivo?

Cacciari concluye que representamos y exponemos dramas o comedias porque la tragedia conlleva en sí, una comprensión de lo trágico y una solución. Tragedia es inseparable de la catarsis a través de la que la antigua polis se curaba, se purificaba del dolor. En nuestro tiempo se suele pasar de un drama a otro sin tomar posesión del dolor. Concluye que es impropio hablar de tragedia si falta su quintaesencia: el espacio, el tiempo, la comunidad, la capacidad de purificar el dolor a través de los valores de la verdad, de la justicia, de la libertad.

Este mismo edificio en el que hoy estamos, que supo ser parte de la tragedia que se vivió bajo la dictadura y donde se aplicó el terrorismo de Estado, alberga desde hace muchos años al Centro de Altos Estudios Nacionales, con el propósito de formar a nuestros mejores militares en valores y prácticas democráticas extirpando ese pasado que, sin embargo, emerge como un eterno palimsesto. A su vez, existe un proyecto a estudio del Poder Legislativo, de transformarlo en un Centro por los DD.HH. Una tarea colectiva que nos incluye a todos, salvo a quien quiera marginarse de los mejores valores de la humanidad.

En lo personal, no creo en un futuro al margen del presente y del pasado, tampoco en uno atrapado en ellos, el olvidos y memorias unilaterales. Una mirada prospectiva tal vez no pueda solucionar esas trabas que aún persisten. Pero puede legítimamente aspirar a insertarse en un entramado de visiones y acciones de los múltiples actores sociales e individuales, que permita la generación de ese espacio y ese tiempo mítico donde una sociedad puede intentar su sanación, mientras encauza la construcción de un futuro mejor para todos y con todos.

El NUOP asume, como obra colectiva, un rol activo en esa construcción permanente.

Javier Zeballos

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Xabier, mayor de edad, de estado civil y mental confuso. Escorpiano de signo zodiacal y dragón en el horóscopo chino. Nacido de parto natural en la muy fiel y reconquistadora ciudad de San Felipe y Santiago. Residente en donde dios mismo y en persona ha decidido que resida en companía de papeles, libros, fotos, arañas, moscas y mosquitos y demás elementos auxiliares de las casas. Soñador empedernido, nostálgico del futuro, extranjero aquí y en todas partes, dueño de nada ni de nadie, paridor de monstruos infernales y de causas justas por las dudas. Licencia de Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons. Este blog pertenece a Javier Zeballos, seudónimo, heterónimo, álias, apodo o vaya a saber qué de Xabier. Todos los textos son de su (mí) autoria salvo indicación al respecto. Cualquiera los puede reproducir si le interesan pero agradezco desde ya por citar la improcedente procedencia de quien los cede y que los precede en esta sede para que quede como se debe que no plagia quien quiere sino quien puede.
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