
Todo, desde el Big Bang en adelante y a través de la inexorable expansión del universo, pasando por la transformación de la materia, aquellas difusas nubes de hidrógeno y partículas de polvo a la deriva, por la formación de las galaxias, de la Vía Láctea y la creación de las estrellas, del sistema solar, de este planeta azul con luna y su frágil atmósfera oxigenada. Por aquella sopa en la que nació la vida, aquellos primeros seres unicelulares, la lenta evolución de las especies, el primer paso erguido de nuestro más lejano antepasado, la historia humana, la larga lucha por la adaptación y el cambio, todas las guerras y los sueños de aquellos que nos han precedido, todo, absolutamente todo, no ha sido más que un pretexto para que tu y yo nos encontremos cara a cara para temblar de amor sobre esta tierra.
Xabier
servido por Javier
1 comentario
compártelo


Ella y él nunca se habían visto. Nacieron en el mismo país y en la misma ciudad pero vivían en las antípodas, cada uno en el lado opuesto del mundo. Cuando para uno era día, para el otro era noche y viceversa. Cuando un error casual los vinculó entre bytes y megabytes, ya no pudieron evitar conocerse un poco más. Con el tiempo fueron percibiendo que sus relojes adelantaban o atrazaban doce horas. Cada vez que decían buenos días sentían buenas noches y por cada buenas noches sentían buenos días. Con cada paso que daban creían tener la sensación de que avanzaban a su encuentro, cada palabra pronunciada parecía retumbar en el otro y cada frase escuchada parecía provenir de cada uno. Cada gesto se transformaba sin querer en una señal, un santo y seña a la distancia, cada respiración parecía llevar y traer su aliento. Y pasaron los días y los meses, los minutos y segundos mientras les iba creciendo en los adentros una felicidad extraña y una fuerza misteriosa los unía más y más y más con la misma atracción que empuja a dos partículas elementales subatómicas a recorrer el universo de punta a punta, de cabo a rabo, de esquina a esquina para que un día puntual se encuentren cara a cara y beso a beso y no separarse ya nuncajamás en esta vida.
Xabier
servido por Javier
20 comentarios
compártelo
Esto no es un diario. No encontrarás aquí notas cotidianas sobre el lento o vertiginoso discurrir de mis horas. Si estas palabras llegan a conformar un día un Cuaderno de Bitácora, será el del largo viaje de la vida. Pero estos textos parciales, inacabados, imperfectos remiten solo a un punto en el itinerario, a un lugar en el camino, a un instante en que miré y sentí y tuve la irrefrenable sensación de la imperiosa necesidad de decir algo.A veces no son más que un susurro, una caricia, otras tantas son gritos destemplados que intentan dar cuenta torpemente del horror y la maravilla de este mundo que habitamos. Esto no es un libro pero como decía el inmenso Walt Whitman...quien vuelve sus páginas toca a un hombre .
Xabier
servido por Javier
5 comentarios
compártelo